La prevención de futuras pandemias pasa por anticiparse a su origen, reforzar la colaboración internacional y aportar por soluciones sostenibles que involucren a las comunidades locales. Esta es la hoja de ruta de PREZODE (Preventing Zoonotic Disease Emergence), una iniciativa internacional que busca reducir el riesgo de aparición de zoonosis antes de que se conviertan en crisis globales.
Así lo explica a Gaceta Médica Elisabeth Dibongue, secretaria general de la organización, quien destaca que el proyecto se ha consolidado como un red global de referencia en prevención. Actualmente, PREZODE reúne a más de 280 instituciones de 90 países y moviliza a más de 1.500 expertos en colaboración con organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Organización Mundial de Sanidad Animal (WOAH) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).
«PREZODE fue creada para construir una comunidad mundial de práctica dedicada a prevenir la aparición de enfermedades zoonóticas en su origen», señala Dibongue. Este enfoque, basado en la cooperación científica y política, se apoya en tres pilares fundamentales: transparencia, co-construcción y credibilidad científica.

Ciencia abierta para generar confianza
En un entorno internacional marcado por la diversidad de actores—gobiernos, ONG, centros de investigación o sector privado—, la confianza se convierte en un elemento clave. Según Dibongue, esta se construye mediante una comunicación abierta y accesible.
«La transparencia se garantiza a través de comunicaciones abiertas mediante nuestra web trilingüe, publicaciones periódicas y la difusión sistemática de resultados y datos», explica. A ello se suma un modelo participativo en el que los socios no son meros receptores de información, sino actores activos en la toma de decisiones.
Este enfoque colaborativo se refleja también en la estructura interna de la iniciativa, con decenas de expertos implicados en grupos de trabajo que impulsan tanto el desarrollo de proyectos como el avance científico. «Esta implicación colectiva garantiza que los socios contribuyan activamente», subraya.
El reto de demostrar el valor de la prevención
Uno de los principales desafíos a los que se enfrenta PREZODE es convencer a los responsables políticos de la importancia de invertir en prevención. Dibongue lo resume con el llamado paradigma de la prevención: «Cuando la prevención funciona, nada sucede y eso hace que su valor sea menos visible». Para superar este obstáculo, la iniciativa trabaja en el desarrollo de herramientas que permitan cuantificar el retorno de la inversión en prevención.
En este sentido, PREZODE ha contribuido a marcos globales como el Acuerdo sobre Pandemias de la OMS, donde ha promovido la inclusión de la prevención primaria y el enfoque One Health como pilares fundamentales. Además, colabora con organizaciones como el Banco Mundial o el Pandemic Fund para avanzar en la medición del impacto económico de estas estrategias.
«El mensaje es cada vez más claro: invertir en prevención no solo es un imperativo sanitario, sino también mucho más rentable que gestionar crisis una vez que ocurren», insiste Dibongue.
«El mensaje es cada vez más claro: invertir en prevención no solo es un imperativo sanitario, sino también mucho más rentable que gestionar crisis una vez que ocurren»
Identidad global construida desde lo local
Otro de los retos clave es construir una identidad global coherente en contextos culturales y políticos muy diversos. PREZODE ha optado por un enfoque poco habitual: no imponer un modelo, sino construirlo colectivamente.
«Para PREZODE, la respuesta a este desafío reside en su principio fundacional: el codiseño», explica su secretaria general. La Agenda Estratégica de la iniciativa se desarrolló mediante uno de los mayores procesos participativos internacionales en este ámbito, con la implicación de cerca de 1.500 profesionales de más de 128 países.
Este proceso permitió integrar perspectivas multidisciplinares y adaptar los objetivos globales a realidades locales, garantizando así la coherencia sin perder la relevancia territorial. «La identidad de PREZODE no se impone, se construye colectivamente», resume Dibongue.
Sostenibilidad: de la intervención puntual al compromiso a largo plazo
La sostenibilidad se sitúa en el centro del modelo de PREZODE, especialmente en su relación con las comunidades locales. La iniciativa busca evitar intervenciones puntuales y apostar por alianzas duraderas que fortalezcan capacidades en el territorio.
«Garantizar que las comunidades locales nos perciban como un socio a largo plazo es esencial», afirma Dibongue. Para ello, la organización trabaja en tres líneas: formación, corresponsabilidad y compromiso continuado.
Los proyectos impulsados bajo su paraguas incluyen programas de capacitación y desarrollo local. En Senegal, por ejemplo, el proyecto AfriCam ha formado a trabajadores comunitarios en salud veterinaria, muchos de ellos ganaderos, permitiéndoles prestar servicios básicos en sus comunidades.
En Costa Rica, el proyecto ASAMCO colabora con comunidades rurales —incluidas mujeres líderes y agricultores— en procesos participativos que integran salud, medio ambiente y conservación. «Estas iniciativas fortalecen las capacidades locales e integran el conocimiento tradicional en soluciones adaptadas al territorio», destaca.
Además, PREZODE está desarrollando una plataforma colaborativa de datos que conecta comunidades, científicos e instituciones. El objetivo es cambiar el paradigma de la investigación, pasando de un modelo extractivo a uno colaborativo.
«Queremos evolucionar hacia un modelo en el que las comunidades no solo aporten datos, sino que participen en el diseño de soluciones junto a los investigadores», explica Dibongue.
Enfoque sostenible para prevenir futuras crisis
Para PREZODE, la sostenibilidad no es solo una cuestión ambiental, sino también social y científica. Implica empoderar a las comunidades, fomentar la cooperar internacional y garantizar que las soluciones sean duraderas.
«En última instancia, la sostenibilidad surge del sentido de pertenencia: cuando las comunidades están plenamente implicadas, las soluciones son más relevantes, eficaces y duraderas», concluye Dibongue.
En un contexto global cada vez más expuesto a riesgos sanitarios emergentes, el modelo de PREZODE apunta a un cambio de paradigma: invertir en prevención, integrar la sostenibilidad en cada intervención y situar a las comunidades en el centro de la respuesta.