Investigadores del CIBERCV en la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y el CIMA de la Universidad de Navarra han descubierto un nuevo mecanismo que podría revolucionar el tratamiento de las arritmias en pacientes con insuficiencia cardíaca. Este hallazgo se centra en la acción de dos inhibidores del cotransportador sodio-glucosa tipo 2 (iSGLT2), los cuales han demostrado aumentar la corriente de sodio (INa) tanto en cardiomiocitos humanos como en los de ratones con insuficiencia cardíaca.
Los resultados, publicados en la revista Biomedicine & Pharmacotherapy, abren nuevas posibilidades para pacientes que actualmente carecen de tratamientos seguros y efectivos.
El estudio, dirigido por Eva Delpón, Ricardo Caballero y Arantxa González Miqueo, ha demostrado que dos iSGLT2 utilizados comúnmente en el tratamiento de la diabetes, dapagliflozina y empagliflozina, incrementan la probabilidad de apertura de los canales Nav1.5, estabilizan el ARNm que los codifica y favorecen su expresión en la membrana de los cardiomiocitos, todo ello a concentraciones terapéuticas. Además, los investigadores han comprobado que estos efectos permiten restaurar la INa en cardiomiocitos de ratones con insuficiencia cardíaca inducida por constricción de la aorta (TAC).
«La insuficiencia cardíaca produce un remodelado eléctrico proarrítmico del miocardio, disminuyendo la expresión de los canales Nav1.5, que son los que generan la INa, que reduce la excitabilidad y la velocidad de conducción», explicó Delpón, que dirige el grupo CIBERCV de la UCM. «Debido a estas alteraciones, los fármacos antiarrítmicos tradicionales que inhiben la INa están contraindicados en pacientes con insuficiencia cardíaca, ya que agravan la reducción de la excitabilidad», añadió la especialista.
«La insuficiencia cardíaca produce un remodelado eléctrico proarrítmico del miocardio, disminuyendo la expresión de los canales Nav1.5, que son los que generan la INa, que reduce la excitabilidad y la velocidad de conducción»
Eva Delpón, directora del grupo CIBERCV de la UCM
Este mismo equipo había demostrado anteriormente que la dapagliflozina y la empagliflozina incrementan la INa, un efecto innovador y sin precedentes en el campo de la farmacología.
Por otra parte, Ricardo Caballero señaló que: «El hallazgo de un sitio de unión específico para los iSGLT2 en los canales Nav1.5 supone un cambio de paradigma en el tratamiento de las arritmias».
«Este descubrimiento nos permite plantear el desarrollo de fármacos innovadores con un mecanismo completamente diferente al de los antiarrítmicos tradicionales», explicó González Miqueo, que lidera el grupo del CIBERCV en CIMA-UNAV.
Este receptor podría convertirse en la diana de una nueva clase de fármacos diseñados para restaurar tanto la expresión como la función de los canales Nav1.5. «El aspecto más innovador de los hallazgos es que abre el camino para el descubrimiento de fármacos que podrían tener efectos antiarrítmicos con un mecanismo rompedor, aumentar en lugar de inhibir la INa«, concluyó Delpón.