Los últimos años nos han enseñado que el sector sanitario se mueve en arenas movedizas. Huelga recordar cómo nos cambió la pandemia de COVID-19, que nos demostró que teníamos que hacer las cosas de otra manera. No obstante, en los últimos tiempos estamos asistiendo a una serie de acontecimientos que pueden hacer cambiar (de nuevo) el universo y el día da día de los sanitarios.
En el terreno doméstico hay una palabra que lo puede cambiar todo en los próximos meses: Muface. Ya van semanas y semanas en las que corren ríos de tinta con titulares sobre la renovación de una licitación que tiene en vilo a buena parte del país: especialmente entre los funcionarios y sus familias. Pero también debe preocupar, y mucho, al sector sanitario. Las razones no son menores.
Al margen de que parezca claro que el Gobierno quiere avanzar, pese a la postura del Ministerio de Sanidad, en la senda de renovar la fórmula vigente durante las últimas décadas, todo es susceptible de torcerse. Si falla la ecuación o finalmente las aseguradoras ignoran la nueva licitación, volveríamos a un escenario en el que el Sistema Nacional de Salud (SNS) tendría que asumir un volumen de pacientes nuevos -se ha hablado de millón y medio- que comprometería su sostenibilidad en un momento en el que hay muchas tareas pendientes.
"En el terreno internacional, estamos asistiendo a cómo la gripe aviar empieza a despertar inquietud al otro lado del Atlántico"
En el terreno internacional, estamos asistiendo a cómo la gripe aviar empieza a despertar inquietud al otro lado del Atlántico. En California ya han decretado el estado de emergencia ante su avance y en Estados Unidos, concretamente en Luisiana, ya han informado del primer caso grave en humanos. Esto no hace más que apuntalar los avisos de los expertos. Sin ir más lejos, desde la SEIMC ya avanzaron que la gripe aviar es “el virus con mayor potencial para causar una pandemia”.
Y en el apartado de lo más urgente, el frío ya está aquí y, de la mano, el repunte de infecciones respiratorias. La gripe y el virus respiratorio sincitial (VRS) despuntan y finalmente, CCAA y Ministerio no han logrado sellar un acuerdo común para enfrentar estos desafíos que, en caso de venir mal dadas, pueden poner en aprietos al sistema asistencial.
En definitiva, cerramos un 2024 que se despide con intensidad y ante nosotros tenemos un 2025 cargado de retos para el sector sanitario, que se mueve en arenas movedizas. No obstante, y de momento, aprovechen para descansar todo lo que puedan para afrontar con fuerza el nuevo año. Feliz Navidad de parte de todo el equipo de Gaceta Médica.