Profesionales médicos, sindicatos y comunidades autónomas. Todos ellos han alzado la voz en contra del borrador del anteproyecto del Estatuto Marco planteado por el Ministerio de Sanidad, que aún está en proceso de negociación. No es casualidad que todos reivindiquen los mismo: un reconocimiento a la altura de lo que merece la profesión.
Y, aunque Sanidad insiste en que el texto introduce muchas mejoras y aborda, en palabras del secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, «uno de los mayores problemas del SNS: la temporalidad y la estabilización de los profesionales», hay muchos puntos de desacuerdo que han hecho saltar las alarmas entre el sector y han desembocado en manifestaciones frente al Ministerio.
Lo protesta llega en un momento en el que las negociaciones por el Estatuto Marco están encalladas y los ánimos de los profesionales, caldeados. «Solo queremos que se nos escuche», afirmaba en declaraciones a GM la patóloga Cristina Godoy, integrante del Sindicato de Médicos de Murcia, quien se desplazó hasta Madrid en el marco de la movilización. «Somos personas muy razonables. Mientras que haya una regulación que nos beneficie estaremos conformes», apuntó Ángela Hernández, secretaria general de AMYTS.
Puntos de desencuentro
Uno de los mayores puntos de fricción es la demanda de un Estatuto Marco propio para los profesionales sanitarios. Tanto el manifiesto lanzado por las organizaciones médicas sindicales y no sindicales, como el manifiesto propio de FACME o la posición de sociedades científicas como SEMERGEN coinciden en la necesidad de reconocer las características peculiares de la profesión y regular en base a esas condiciones especiales.
Sin embargo, la ministra Mónica García ha rechazado esta reivindicación alegando que «todas las particularidades de los médicos caben en un Estatuto Común». Eso sí, se ha mostrado favorable a que guarde un capítulo propio dentro del texto.
Las CCAA también han sido muy críticas. «No estamos dispuestos a pasar por una definición del marco competencial que quiere hacer el borrador del Estatuto Marco que el Ministerio ha presentado», expuso Alejandro Vázquez, consejero de Sanidad de Castilla y León, tras la reunión que mantuvieron Sanidad y las autonomías el pasado 12 de febrero.
Además, Sara García Espadas, consejera de Sanidad de Extremadura, apuntó que «todas las CCAA decíamos que no eran serias y que era un ‘yo invito y tú pagas». Mientras, su homóloga de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute, recalcó «la falta de lealtad institucional de la ministra».
Finalmente, Antonio Gómez Caamaño, consejero de Sanidad de Galicia, apuntó a la invasión de competencias de las CCAA. «No se pueden invadir las competencias de las CCAA, que son los que deben organizar sus recursos sanitarios en función de sus particularidades territoriales y en diálogo con sus representantes profesionales», recalcó.
Por tanto, aún quedan muchas asperezas que limar y el Ministerio de Sanidad tendrá que encontrar el equilibrio con las reivindicaciones del sector si quiere que el nuevo texto salga adelante pronto y sirva para mejorar las condiciones de los profesionales, tal y como es la intención. Mientras, en el arduo camino de la negociación, ¿serán estas diferencias irreconciliables? Esto solo acaba de empezar.