La semana pasada dieron el pistoletazo de salida para la elección de las plazas MIR 2025 y en muy pocas horas empezaron a verse las prioridades de los aspirantes de los residentes. La especialidad de Dermatología se acabó en menos de 24 horas, batiendo un nuevo récord: en 2024, las plazas se agotaron en torno al número 648, mientras que este año lo han hecho antes del 542. Seguida de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora que también hizo historia colgado el cartel de «cerrado» al día siguiente de dar comienzo la adjudicación de las plazas: las 55 plazas ofertadas se cubrieron en el número de orden 827, frente al 1.090 del año pasado.
¿Por qué esta preferencia? ¿Por qué Dermatología es la «reina» de las especialidades? Muy sencillo: no tienen guardias. Sus condiciones laborales son mucho más asequibles que el resto de especialidades, que, como se llevan quejando desde hace años la mayoría de los sindicatos médicos: «son injustas«. En el caso de las guardias, no solo demanda la cantidad de horas que realizan a la semana, sino también que las cobran más baratas que las horas extraordinarias y sus retribuciones no cuentan para la jubilación.
Las condiciones laborales o la conciliación familiar y laboral, son aspectos que cada vez pesan más en la balanza de los futuros residentes. Las vocación les hace médicos, pero no quieren estar encerrados en los hospitales. Esta tendencia no es nueva, pero poco a poco, convocatoria tras convocatoria, se va a afianzando. Si no se actúa pronto para mejorar estas condiciones, la «fuga de talento» que tanto preocupa a la Administración podría continuar agravándose.
En la especialidad de Médicos de Familia y Comunitaria se refleja lo mismo. Han pasado ocho días desde el inicio de la adjudicación, y actualmente han elegido esta especialidad 253 de sus 2.508 plazas, lo que representa apenas un 10 % del total. Medicina de Familia es la que mayor número de plazas oferta, pero también una de las que más dificultades enfrentan para cubrirlas. Los motivos son igual de simples que en Dermatología: por sus condiciones laborales.
Los futuros residentes saben que la cantidad de trabajo en Atención Primaria es elevada y sus condiciones de trabajo no son las mejores, así que si pueden elegir prefieren irse a otra especialidad. La Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC) ha señalado que la compleja situación laboral de estos profesionales —especialmente en áreas rurales y barrios desfavorecidos— es una de las principales causas del desinterés.
Esta misma sociedad médica propone introducir cambios que contribuyan a hacer la especialidad de Medicina de Familia más atractiva. Entre sus sugerencias, destaca la incorporación de una asignatura específica en el grado de Medicina, ya que actualmente los estudiantes apenas reciben formación sobre esta disciplina. Aunque la Administración ha incrementado en 11 el número de plazas ofertadas, de poco sirve ampliar la oferta si la especialidad se sigue percibiendo como poco atractiva entre los futuros médicos.
Incluso, la Asociación de MIR de España (AME) piden que se reflexione sobre estos datos, no solo reflejan las preferencias de estudiantes que pasan por uno de los momentos más importante de su carrera profesional, sino como la mentalidad ha cambiado: la vocación por la medicina ya no es suficiente para ellos, quieren más.