CAIO: El perfil profesional que llevará la IA a la salud

Tribuna por Jaime del Barrio, senior advisor de Healthcare and Life Sciences en EY y consejero independiente y Óscar García-Velasco, socio director de Amrop España.

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Jaime del Barrio, senior advisor de Healthcare and Life Sciences en EY y consejero independiente y Óscar García-Velasco, socio director de Amrop España

La inteligencia artificial (IA) desde que empezamos a utilizar el término en 1943 ha evolucionado, ¡vaya que si lo ha hecho!, hasta llegar a nuestros días. En concreto, con la IA generativa en 2017, con el lanzamiento de ChatGPT a finales de 2022 y, más recientemente, con Gemini, habiendo pasado por hitos necesarios para llegar aquí, como son el machine learning (1959) y el deep learning (2006), entre otros. 

Estamos ante una nueva revolución, probablemente “la que toca”, después de las vividas en esta época reciente, como son la del carbón (1765), la del gas (1870), la nuclear y de la electrónica (1969) y la de internet y energías renovables (2000). Y, pensando en el mundo de la salud y de la enfermedad, también lo es por aquellos albores la secuenciación del genoma humano, origen de la ansiada medicina personalizada de precisión, que empieza a ser una realidad veinte años después gracias a los avances de las nuevas tecnologías. 

Pero esta revolución tiene características similares y diferenciales a las anteriores. Entre estas últimas, destacar la globalización, su desarrollo exponencial y disruptivo, y su rapidez, además de un contexto de preocupación de su sostenibilidad económico-financiera, social y ambiental y la inexistencia de referencias previas.

En todos los sectores y ámbitos, la inteligencia artificial se ha ido introduciendo con mayor o menor éxito. Y cuando nos planteamos su aplicación en la salud y en la enfermedad, podemos y debemos entresacar lecciones aprendidas, como que confiar en la IA es, probablemente, la opción más viable que tenemos para algunos problemas mundiales. No podemos dejarnos engañar por los prejuicios y necesitamos la colaboración de expertos en la materia, nuevos perfiles profesionales; pero, sobre todo, uno de los mayores desafíos que enfrentamos es el acceso a los datos desde el punto de vista de la protección, seguridad y ética, siendo vital la calidad de los mismos y no tanto la cantidad. 

Mejorar la ineficiencia de los sistemas sanitarios, reducir la carga de médicos y profesionales sanitarios, así como la salud y la experiencia del paciente, e introducir nuevas tecnologías que salvan vidas, es un esfuerzo apasionante que nos permitirá crear una atención mejor y más asequible y equitativa. Muchos especialistas médicos y profesionales del sector sanitario pueden sentir miedo a los cambios que se avecinan con la IA. Sin embargo, estos cambios están revolucionando el ecosistema sanitario y mejorando la salud de las personas. En este sentido, hay que estar preparado para esa reconversión, que va a ser mucho más rápida que las vividas a lo largo de la historia.

La IA va a reorientar muchos perfiles profesionales al ámbito tecnológico, estimulando una adaptación inminente para hacer frente a las nuevas necesidades. Y para liderar estos cambios empresariales surge la figura del CAIO (chief artificial intelligence officer), o director de inteligencia artificial. Un perfil en auge con cuatro cualidades imprescindibles:

  1. Pasión por la innovación y con curiosidad para mantenerse al tanto de los últimos avances y tendencias emergentes en el campo de la IA, incluidos avances tecnológicos, desarrollos regulatorios y cambios en el panorama competitivo, para mantener a la organización a la vanguardia de la innovación.
  2. Excelentes habilidades de comunicación e interpersonales, pues deberá tener la capacidad de transmitir conceptos técnicos complejos a audiencias no técnicas y tratar con los distintos departamentos de la empresa.
  3. Visión estratégica y profundo entendimiento del negocio, para ser capaz de alinear las iniciativas de IA con los objetivos y prioridades organizacionales.
  4. Con autoridad moral y altas consideraciones éticas y regulatorias relacionadas con la IA, incluidos los requisitos de privacidad, seguridad y cumplimiento, así como en materia de sostenibilidad, diversidad e inclusión.

Tanto los profesionales sanitarios como los pacientes anticipan ansiosamente las poderosas capacidades y los beneficios prácticos de la IA en la prestación de la atención médica. Es esencial garantizar que su inminente y explosiva entrada en los entornos de atención se ejecute de manera juiciosa y estratégica para maximizar su impacto positivo para todos. En este sentido, el CAIO se convertirá en la mano derecha de la dirección de centros médicos y hospitalarios, y  su “transversalidad” será el punto clave en su puesto. En España necesitamos este perfil en muchos sectores, pero es en el de la salud donde se van a requerir de forma urgente en los próximos años.