La obesidad infantil es uno de los grandes retos de salud pública del siglo XXI y en la Junta de Andalucía han decidido tomar medidas innovadoras para hacerle frente, implementando una estrategia ambiciosa y multifacética para combatirla. En concreto, es la Estratégia de Promoción de una Vida Saludable la hoja de ruta diseñada por el Gobierno andaluz para mejorar la salud de la población, con la alimentación saludable ocupando un lugar prioritario.

De hecho, es el eje número uno de la estrategia, lo que indica su importancia. Además, abarca buena parte de la Estrategia, introduciendo en ella un Real Decreto (aún en fase de redacción) para la regulación de la alimentación infantil en los distintos tipos de centros, iniciativas como ‘Momentos Disfruta’ o la utilización de una innovadora aplicación (EVACOLE-NET) que pretende garantizar el cumplimiento de unos estándares alimenticios acorde a los objetivos de Salud Pública establecidos por la Consejería de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía.
En este sentido, Manuel Fernández Zurbarán, director general de Salud Pública de la Junta de Andalucía, aseguró en una entrevista con Gaceta Médica que uno de los grandes retos es combatir la obesidad infantil: «La obesidad infantil es una epidemia del siglo XXI. Afecta a cuatro de cada diez niños en Andalucía, y está directamente relacionada con la pobreza. La obesidad tiene consecuencias físicas, pero también psicológicas y sociales, como baja autoestima, ansiedad y estigmatización. Esto no es solo un problema de salud, es un problema social».
En este sentido, Fernández Zurbarán recalcó la importancia de la alimentación saludable como objetivo de la Estrategia: «es el primero porque es donde más margen de mejora tenemos y donde más presión comercial existe para hacer justo lo contrario».
Dieta Mediterránea y alimentación local: Pilares de la Estrategia
Dentro de la Estrategia de Promoción de una Vida Saludable, la alimentación saludable juega un papel crucial. Una de las principales apuestas es la promoción de la dieta mediterránea, un modelo nutricional que, según Fernández Zurbarán, se adapta perfectamente a la cultura andaluza: «La dieta mediterránea promueve todos los aspectos de la salud, con un bajo impacto ambiental y es culturalmente aceptable en Andalucía. Fomentar el consumo de productos locales y de temporada es clave para tener una dieta saludable, accesible y sostenible».
Para garantizar que los alimentos sean frescos y de calidad, la estrategia apuesta por fomentar el uso de productos locales en los menús escolares, hospitalarios y sociosanitarios. «En el futuro Real Decreto promovemos es que los productos sean locales y que se puedan tener en cuenta en cuenta en el momento de dar los pliegos para la la confección» de empresas que proveen alimentos con los centros, explicó Fernández Zurbarán.
Además, el uso de la tecnología juega un papel importante en la implementación de esta estrategia. En particular, la Junta de Andalucía utiliza la herramienta digital EVACOLE-NET para controlar los menús escolares. Esta aplicación permite a los centros educativos planificar menús saludables con detalles como ingredientes, cantidades y valores nutricionales. «Si los menús no cumplen con los criterios establecidos, que son muy finos, no se pueden publicar», explicó el director general de Salud Pública de Andalucía, añadiendo que se establece esta normativa con la intención de «hacer una limitación más saludable» dentro de la alimentación de los centros.
La clave está en la regulación de los menús escolares
Una de las medidas clave de la estrategia es el control de los menús escolares, que se considera el principal ámbito para introducir hábitos saludables en los niños. Ello, se hace a través de la aplicación EVACOLE-NET, que, según apunta Fernández Zubarán, permite que «los colegios puedan elaborar la plantilla de menú, evaluarla y autoevaluarla», dejando claro que «luego se hace un informe de evaluación para determinar si el menú que propone el colegio se adapta a la recomendación» que se hace desde Salud Pública.
De este modo, se obliga a los centros educativos a elaborar menús mensuales con altos estándares nutricionales, priorizando los productos frescos y eliminando los ultraprocesados. En este sentido, la aplicación EVACOLE-NET otorga una evaluación rigurosa que incluye inspecciones periódicas para verificar que los menús ofrecidos en los colegios sean los que se han aprobado. Según Fernández Zurbarán, esta medida es fundamental para erradicar las dietas no saludables en las aulas: «los comedores escolares deben ser lugares donde se enseñen hábitos saludables. A través de EVACOLE-NET, aseguramos que los menús sean equilibrados y cumplan con las recomendaciones nutricionales».
Además, el director general de Salud Pública de Andalucía también apunta que los centros deben anotar «todos los ingredientes, las cantidades y que se hace de manera muy cuantitativa». Es decir, el registro de los menús debe ser «al detalle» para que la aplicación responda con una tabla de acción que le indique al centro las áreas de mejora en la planificación alimentaria. También, esta aplicación irá acompañada de una red de profesionales, tanto del sector público como del privado, que aseguraran que los centros cumplan las indicaciones de la aplicación, reguladas por el Real Decreto, aun en proceso de elaboración y aprobación, que posteriormente desglosaremos. Según Fernández Zurbarán, la idea es que la aplicación vaya acompañada de una formación para los profesionales asignados a cada centro.
EVACOLE-NET
El coordinador del Plan EVACOLE de la Consejería de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía, Javier Moreno, ha detallado el funcionamiento de EVACOLE-NET, la nueva herramienta informática diseñada para garantizar que los menús escolares cumplan los criterios nutricionales exigidos por la ley. «Tú subes tu plato, por ejemplo un potaje de garbanzos, y el sistema automáticamente te calcula calorías, macronutrientes y te avisa si incumples algún criterio», explica. Además, también asegura que si un menú no cumple, aparece marcado en rojo, obligando a reformularlo para adecuarse a las exigencias del sistema.

En este sentido, Moreno ha resaltado que EVACOLE-NET no solo sirve como asistente nutricional. También actúa como sistema de control oficial, ya que permite verificar si los platos programados coinciden con los realmente servidos. El coordinador del Plan EVACOLE de la Junta de Andalucía ha destacado que se trata de una herramienta «muy viva», que combina bases de datos de platos, menús y semanas, y que evalúa desde la frecuencia del consumo semanal de cada grupo alimentario hasta los ingredientes exactos de cada receta. «No vale decir que es merluza si estás sirviendo un palito rebozado con potenciadores del sabor», advierte.
También, una de las claves del sistema es su capacidad para generar informes automáticos de cumplimiento. Estos informes pueden ser consultados por los inspectores antes de acudir a los centros, lo que facilita auditorías más eficaces y transparentes. «El día antes de la inspección ya sabemos si algo no cuadra», indica Moreno. «Y si hay cambios en los platos, estos deben ser justificados y modificados en la aplicación con transparencia». La planilla generada por EVACOLE-NET también puede entregarse a las familias, asegurando así un acceso claro y fiable a la información alimentaria.
En cuanto al régimen sancionador, Moreno reconoce que aún está en fase de desarrollo, pero anticipa que habrá diferentes niveles de incumplimiento, desde leves hasta muy graves. «No es lo mismo equivocarte en un ingrediente que engañar directamente a los niños y a sus familias», asegura. Por el momento, el coordinador del Plan EVACOLE asegura que la Junta está en una etapa de acompañamiento, formación y apoyo, aunque advierte que pronto comenzarán a aplicarse controles más estrictos. «Esto es una herramienta vital para una alimentación escolar realmente saludable. Y quien no cumpla, tendrá consecuencias», concluye Moreno.
Educación alimentaria: ‘Momentos Disfruta‘
Una de las iniciativas destacadas es el proyecto Momentos Disfruta, un programa piloto que fomenta la preparación de aperitivos saludables entre los estudiantes, principalmente a base de frutas y hortalizas. Esta iniciativa pionera en Andalucía se encuentra dentro del proyecto europeo Schools4Health (financiado por EU4Health), que adapta una buena práctica belga (llamada ‘Snack and Chill’) para promover el consumo de aperitivos saludables (fruta y verdura) entre adolescentes, a través de espacios cómodos y atractivos en institutos de Secundaria.
La fase piloto se ha desarrollado durante el curso 2024‑2025 en cinco centros del Distrito Sanitario Aljarafe‑Sevilla Norte, con participación activa de alumnado tanto en la preparación como en la disfrute de los productos, al menos una vez por semana entre febrero y mayo de 2025. El proyecto cuenta con comités locales en cada instituto y un comité técnico distrital, y agrupa a múltiples instituciones: la Consejería de Salud y Consumo (a través de EPVSA y el Plan PIOBIN), las consejerías de Educación y Agricultura, la Fundación Pública Progreso y Salud, la Fundación MAS (con su programa ‘Raíces’), así como los ayuntamientos y el Grupo MAS. En este sentido, también se han elaborado materiales divulgativos, como folletos, vídeos e infografías, para acompañar y reforzar la iniciativa.
Sobre ello, Manuel Fernández destaca que muestra «una idea más concreta» de lo que se pretende conseguir a la hora de regular los menús, con mecanismos como la aplicación anteriormente desglosada. En este sentido, el director general de Salud Pública de Andalucía señaló que la intención principal de la iniciativa es «» «que los estudiantes no solo reciban información sobre alimentación, sino que se involucren activamente en el proceso. De esta manera, pueden llevar ese conocimiento a sus hogares». A través de este tipo de programas, se busca empoderar a los jóvenes para que adopten decisiones más saludables y las transmitan a sus familias.
«Los niños son agentes de cambio. Si logramos que adquieran buenos hábitos alimenticios, estos pueden influir en la salud de toda la familia», explicó el director general. Hasta ahora, se ha llevado acabo en cinco institutos de Secundaria de Andalucía y la idea, según apunta Manuel Fernández, es alargarlo y seguir desarrollándolo para intentar hacerlo lo más atractivo posible, con iniciativas de comunicación adecuadas, de manera que cale realmente en los jóvenes.
La larga ruta hacia un futuro saludable
A pesar de los esfuerzos realizados, Fernández Zurbarán reconoce que la batalla contra la obesidad infantil no será fácil: «El objetivo inmediato es cambiar la tendencia. Si conseguimos frenar el aumento de la obesidad infantil, eso ya será un éxito”. Sin embargo, para lograr un impacto real, la colaboración entre familias, escuelas, profesionales de la salud y instituciones públicas será clave.
En cuanto a la comunicación y la concienciación, la Junta de Andalucía tiene previsto fortalecer su presencia en redes sociales y medios digitales. El director general de Salud Pública de Andalucía reconoció la importancia de llegar a los jóvenes a través de plataformas como TikTok y Instagram, adaptando los mensajes de la estrategia a cada grupo de edad y cultura.
Además, como parte de la estrategia, se desarrollarán guías de hábitos saludables y se implementarán campañas educativas en redes sociales y centros educativos para asegurar que todos los andaluces, sin importar su edad o contexto, reciban la información adecuada sobre cómo mejorar sus hábitos alimenticios.
El Real Decreto para una oferta alimentaria saludable y sostenible
En paralelo a estas medidas, la Junta está trabajando en un Real Decreto que normativizará la oferta alimentaria saludable y sostenible en centros educativos, sanitarios y sociosanitarios. Esta iniciativa legislativa no solo garantizará que los menús sean nutricionalmente equilibrados, sino que también establecerá una normativa vinculante para asegurar que los productos ofrecidos en estos espacios sean locales, frescos y sostenibles. Fernández Zurbarán destacó que el texto está «bastante avanzado» la importancia de este paso: «Este decreto nos permitirá dar mayor fortaleza a las medidas que hemos implementado hasta ahora, asegurando que se cumplan los estándares de calidad nutricional en todos los centros». En este sentido, este Real Decreto obligaría a los centros docentes, sanitarios y sociosanitarios a cumplir los requisitos que le indica la aplicación, de manera que se establece «un marco normativo».
De hecho, ya se llevó el proyecto de Real Decreto a trámite de audiencia e información pública. El texto presentado mostraba que la iniciativa legislativa tiene como objetivo garantizar una alimentación saludable y sostenible en centros docentes, sanitarios, sociales, sociosanitarios y otras dependencias del sector público en Andalucía. La norma se fundamenta en los principios de la dieta mediterránea y en la reducción de la obesidad, especialmente infantil, promoviendo el consumo de productos locales, de temporada y ecológicos. Además, regula aspectos como los menús escolares, la oferta en quioscos y máquinas expendedoras, el fomento de la lactancia materna, la formación del personal y la información a las familias, estableciendo criterios nutricionales detallados y limitando el acceso a productos no saludables en estos entornos.
El texto también incluye medidas para reducir el desperdicio alimentario, mejorar el acceso al agua potable y asegurar una oferta alimentaria equilibrada y accesible, especialmente en zonas desfavorecidas. La presentación de la norma introduce criterios obligatorios en los contratos públicos de alimentación y restauración para impulsar la sostenibilidad y la calidad nutricional, y crea una Comisión Conjunta para el seguimiento y evaluación de su implementación. Finalmente, establece un régimen sancionador y plazos de adaptación, reforzando su coherencia con otras normativas autonómicas, estatales y europeas sobre salud pública, consumo, sostenibilidad y derechos de la infancia.
Por «una generación más sana»
El director general subrayó que el principal objetivo a medio plazo es reducir la obesidad infantil en Andalucía, un reto que va más allá de la simple pérdida de peso: «Si conseguimos que nuestros niños crezcan con hábitos alimentarios saludables, estaremos construyendo una generación más sana, que podrá prevenir enfermedades crónicas a futuro», finalizó Fernández Zurbarán.
Con la Estrategia de Promoción de una Vida Saludable, Andalucía da un paso firme hacia un futuro más saludable para todos, empezando por la alimentación, pero también promoviendo el ejercicio físico, el bienestar emocional y el sueño saludable. El compromiso de la Junta de Andalucía es claro: ofrecer a todos los ciudadanos las herramientas necesarias para tomar decisiones más saludables, y sobre todo, asegurar que los más jóvenes crezcan con una visión integral de lo que significa una vida saludable.