La consejera de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía, Rocío Hernández, ha presentado este miércoles el nuevo Protocolo de Atención a Largos Supervivientes de Cáncer, desarrollado en el marco del convenio de colaboración entre el Servicio Andaluz de Salud (SAS) y la compañía MSD. Este protocolo supone un importante avance en la atención sanitaria a los pacientes que han superado la enfermedad oncológica en la comunidad andaluza.
Durante el acto de presentación, al que han acudido la directora gerente del SAS, Valle García; y el director de la estrategia del Cáncer de Andalucía, David Vicente; Hernández ha destacado la relevancia de esta iniciativa para mejorar la calidad de vida de los largos supervivientes de cáncer. «Las necesidades de atención de estos pacientes son amplias y complejas, variando según las características del tumor, el tratamiento recibido y su contexto personal y social», ha señalado.
Cuando el protocolo habla de largo superviviente de cáncer se refiere a dos tipos: «Largo Superviviente de Cáncer Infantil, que son las personas diagnosticadas con cáncer durante la niñez y adolescencia, hasta los 18 años y, Largo Superviviente de Cáncer en Adultos, que incluye a las personas diagnosticadas con cáncer a partir de los 18 años».
Retos del protocolo
El protocolo responde a tres grandes retos en la atención de estos pacientes: la fragmentación de la atención, la falta de guías específicas y la variabilidad en la asistencia sanitaria. Asimismo, aborda problemas asociados tanto en el ámbito psicoemocional como en el físico, derivados del propio tumor y de los tratamientos recibidos. «Cada paciente tiene una experiencia diferente, por lo que es fundamental disponer de un plan individualizado de seguimiento, que garantice una atención integral y continuada, abordando aspectos físicos y psicosociales», ha explicado Hernández.
Dentro de los objetivos del protocolo destacan establecer un protocolo de seguimiento compartido, colaborativo y coordinado, que disminuya la variabilidad en la atención de estos pacientes; y la creación de un circuito de comunicación ágil entre Atención Primaria y Atención Hospitalaria con el uso de la teleconsulta, para la mejoría en la detección de recidivas, segundos tumores, manejo de toxicidad tardía y una mejor optimización de los recursos asistenciales entre otros.
Además, se contará con un registro de largos supervivientes en Andalucía, teniendo en cuenta aspectos básicos del proceso oncológico como el tipo de tumor, localización, estadiaje, edad al diagnóstico o género. También se creará un Informe de alta detallado desde el punto de vista clínico, así como tener en cuenta aspecto psicosocial con un Plan Individualizado de Seguimiento. E incluye la organización de la transición de la atención pediátrica a la asistencia de adultos/as.
El documento presentado define también los problemas específicos de largos supervivientes de tumores infantiles, cáncer de mama y colon desde una perspectiva integral. Entre sus objetivos está también fomentar la formación de los profesionales sanitarios en el manejo global de estos pacientes y promover la investigación sobre supervivientes al cáncer en ámbitos como el impacto laboral, educativo, psicológico o social, los efectos tardíos de los nuevos tratamientos o la efectividad de los modelos de atención al superviviente de cáncer.
Metodología empleada
Según explica el documento, la metodología ha sido colaborativa e interdisciplinar, que incluye la participación de profesionales de la salud implicados en «la atención del paciente Largo Superviviente del Cáncer así como representantes de algunas de las principales asociaciones de pacientes oncológicos».
El proceso de desarrollo se fundamentó en las siguientes etapas:
Convocatoria del equipo interdisciplinario: Se llevó a cabo una sesión colectiva para identificar los puntos clave a incluir en la guía para el seguimiento de los largos supervivientes de cáncer.
Revisión bibliográfica y análisis de evidencia científica: Se consultaron guías clínicas nacionales e internacionales, artículos y estudios recientes, así como datos epidemiológicos relevantes, con el fin de garantizar la inclusión de las mejores prácticas en el seguimiento de estos pacientes.
Colaboración con asociaciones de pacientes: La inclusión de la perspectiva de las asociaciones permitió identificar y priorizar las necesidades reales de los pacientes, integrando sus experiencias en el diseño del protocolo.
Organización de los profesionales en grupos de trabajo: Se realizaron sesiones de trabajo por grupos para consensuar las recomendaciones y estrategias más adecuadas para el seguimiento integral de los pacientes.
Elaboración de un protocolo y enfoque integral: Se desarrolló un documento que asegura una atención física y psicosocial integral del paciente, con un plan de seguimiento personalizado, coordinación entre niveles asistenciales (Atención Primaria y Hospitalaria), y el uso de recursos tecnológicos para mejorar la comunicación y el acceso a servicios.
Validación final de los contenidos: Se consolidaron los contenidos transversales y se alcanzó un acuerdo final entre todos los participantes involucrados.
Trabajo conjunto
Según explican desde la comunidad autónoma, este protocolo se ha podido realizar «por el trabajo conjunto de numerosos profesionales de la salud y de representantes de asociaciones de pacientes oncológicos, cuya colaboración ha permitido identificar y priorizar las necesidades reales de los pacientes».
En ese sentido, Hernández ha querido agradecer su labor, destacando que «estas asociaciones no solo han sido clave en la elaboración del protocolo, sino que juegan un papel fundamental en el apoyo a los pacientes y sus familias, fomentando hábitos de vida saludables y ofreciendo acompañamiento durante y después de los tratamientos».
Por último, la consejera ha subrayado que «este protocolo es un documento vivo, que será revisado y actualizado periódicamente para garantizar que siga siendo una referencia para todos los profesionales implicados en la atención de los largos supervivientes de cáncer en Andalucía».
«Los supervivientes son los protagonistas de su salud, pero cuentan con una red de apoyo: las asociaciones, los recursos del Sistema Sanitario Público de Andalucía y los magníficos profesionales que lo integran. Ahora, además, tienen este protocolo, que recoge la experiencia pasada y las necesidades futuras», ha concluido Hernández.