La Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) ha decidido abandonar el Patronato del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), en una decisión fechada el 9 de marzo y que se produce en pleno contexto de crisis interna en el centro. Según el comunicado al que ha tenido acceso Gaceta Médica, la organización dejó el órgano de gobernanza del CNIO apenas unos meses después de haberse incorporado como patrono, en octubre de 2024.
En ese texto, la AECC señala de forma expresa que «ha decidido, con fecha 9 de marzo, salir del Patronato del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) del que ha formado, desde octubre del 2024». La asociación fija así con claridad la fecha de su salida y sitúa el movimiento en un momento especialmente delicado para la institución.
La entidad añade que «esta decisión ha sido muy meditada» y que está «motivada por el impacto que la presencia de la Asociación en el órgano de gobernanza del centro está teniendo en la relación con los pacientes, investigadores, socios y personas voluntarias”. Con esta explicación, la AECC vincula directamente su marcha al desgaste reputacional y relacional derivado de la situación del CNIO.
Pese a su salida del Patronato, la asociación reivindica el valor científico del centro y subraya que «el CNIO es un centro de excelencia en investigación oncológica de reconocido prestigio mundial», al tiempo que asegura que «apoya incondicionalmente a los investigadores y la defensa de su prestigio». El mensaje separa así la crisis de gobernanza del respaldo de la AECC a la labor investigadora.
Además, la organización remarca que mantiene «el firme compromiso de colaborar», como asegura que ha «hecho desde la creación del Centro, en el desarrollo del talento, la consolidación de las carreras de los investigadores y la financiación de proyectos de excelencia de investigación en cáncer». En la misma nota recuerda que esa cooperación sigue materializándose en «28 proyectos en curso» apoyados en el CNIO, «de los cuales cuatro son internacionales», y afirma sentirse «muy orgullosos de los resultados de esta estrecha colaboración».
El 9 de marzo: la carta de casi 400 trabajadores
La salida de la AECC del Patronato coincidió con otra jornada clave en la crisis del CNIO. Ese mismo 9 de marzo, casi 400 trabajadores dirigieron una carta al órgano de gobernanza para reclamar «seguir profundizando en el análisis exhaustivo de las prácticas de gestión del centro» tras la salida del último gerente, José Manuel Bernabé.
Ese movimiento de la plantilla situó la presión sobre el Patronato en su punto más alto. La petición colectiva, a la que tuvo acceso Gaceta Médica, evidenciaba que la crisis no se limitaba a una cuestión orgánica o institucional, sino que había alcanzado de lleno a la estructura laboral e investigadora del centro.
La coincidencia temporal entre ambas decisiones, la salida de la AECC y la carta de los trabajadores, deja claro que el 9 de marzo fue uno de los puntos de inflexión en la crisis del CNIO. Por un lado, uno de los patronos abandonaba el órgano de gobernanza; por otro, buena parte de la plantilla pedía profundizar en la revisión de la gestión.
Todo ello se produjo, además, tras la renuncia del gerente, un hecho que actuó como detonante inmediato de esa exigencia de continuidad en el análisis interno. El resultado fue una mayor exposición pública del conflicto y una presión añadida sobre la respuesta institucional que debía articular el Patronato.
El 10 de marzo: la reacción del Patronato
Un día después, el 10 de marzo, llegó la reacción del Patronato. Esa respuesta se tradujo en otorgar «poder de firma» al director científico, según confirmaron fuentes del CNIO a este periódico. Una decisión adoptada en paralelo al proceso para la selección de un gerente.
Con ese movimiento, el órgano de gobernanza trató de dar una salida operativa inmediata a la situación generada tras la marcha del gerente y en pleno debate sobre la gestión del centro. La medida buscaba garantizar la capacidad de funcionamiento del CNIO en un momento de máxima tensión.
Sin embargo, en esa comunicación del 10 de marzo el Patronato no informó de la salida de la AECC. Es decir, la reacción institucional conocida al día siguiente se centró en la reorganización interna y en la continuidad administrativa del centro, pero sin hacer pública entonces la marcha de la asociación del órgano de gobernanza.