Partido popular y Vox han llegado a un acuerdo de investidura en las Islas Baleares para los próximos años. El nuevo ejecutivo autonómico será presidido por la popular Margalida Prohens y Vox no formará parte del mismo.
A pesar de ello, el partido de Abascal se abstendrá y propiciará el gobierno a cambio de que se cumplan una serie de medidas políticas reflejadas en un documento que ambas formaciones han firmado.
El acuerdo alcanzado, incluye un total 110 medidas programáticas para un cambio en las actuales políticas, que permitirá dotar a las islas de un gobierno estable. Además, Vox se ha comprometido a no tumbar los presupuestos generales de las islas.
El documento hace hincapié en la protección de la mujer y la seguridad de los ciudadanos de Baleares y en mejoras de los servicios sociales y la sanidad pública.
Acuerdos en sanidad
El acuerdo firmado entre las formaciones de derechas alberga un gran punto que se centra en la sanidad. “La salud mental será uno de los pilares del sistema sanitario público con atención especial a la lacra del suicidio y a la soledad no deseada” refleja el texto firmado el portavoz del Partido Popular en el Parlament balear, Sebastià Sagreras.
Asimismo, afirman que reforzarán medidas de prevención para concienciar sobre estas cuestiones.
Por otra parte, el nuevo gobierno se ha comprometido a elaborar una estrategia de captación y fidelización de profesionales sanitarios. Aseguran que reclamarán al gobierno central de España un complemento retributivo de insularidad que compense los diferenciales de coste en las diversas islas que forman esta comunidad, para reactivar la carrera profesional.
“Desarrollaremos una gestión sanitaria eficaz y garantizar una asistencia humanizada y personalizada en todos los niveles asistenciales"
Cada vez menos profesionales quieran desarrollar su carrera en las islas de Menorca, Ibiza y Formentera, que con esta nueva estrategia pasarían a ser zonas de difícil cobertura. Esta designación iría vinculada a mejores de condiciones laborales y el levantamiento de todas las trabas existentes.
Entre las medidas está la eliminación del requisito lingüístico y la revisión del plus de insularidad con el fin de adaptarlo al coste real de la vida en Baleares.
Por otra parte, el documento se compromete a realizar una auditoría en el Sistema público de Salud que permita detectar y corregir las ineficiencias de gasto para el próximo ejercicio de 2024, para de esta forma “blindar el presupuesto sanitario”.
De esta forma, buscarán, de acuerdo con las posibilidades presupuestarias, estabilizar y ampliar las plantillas de personal sanitario, especialmente facultativos, de una forma progresiva. En el texto aseveran que además lanzarán a oposición todas las plazas, tanto de interinos como de eventuales y que promocionarán ofertas públicas de empleo y oposiciones o concursos cada dos años con el fin de aumentar el número de residentes.
En consecuencia, el nuevo gobierno de las islas busca garantizar la ejecución de un plan de infraestructuras sanitarias que permita garantizar la atención para así “desarrollar una gestión sanitaria eficaz y garantizar una asistencia humanizada y personalizada en todos los niveles asistenciales y profesionales del ámbito sanitario”, indican en el documento.