Carmen Fúnez (PP): «El Estatuto Marco de Mónica García crea muros sin sentido en el ámbito sanitario»

La vicesecretaria de Sanidad y Política Social del PP recibe a Gaceta Médica en Génova, desde donde pilota la hoja de ruta del partido en la materia con el objetivo de "eliminar el dogmatismo y el sectarismo para apostar por el rigor y el diálogo"

Carmen Fúnez, vicesecretaria de Sanidad y Política Social del PP, en su despacho de la sede nacional del partido, tras la entrevista con Gaceta Médica. FOTO: A. Pérez Meca
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Carmen Fúnez asumió el pasado mes de julio la Vicesecretaría de Sanidad y Política Social del Partido Popular por decisión del presidente Alberto Núñez Feijóo. Pilotar dos áreas fundamentales, más todavía para un partido que gobierna en 11 comunidades autónomas, no asusta a una dirigente que conoce perfectamente la responsabilidad que tiene entre manos y que recibe a Gaceta Médica en la sede nacional de la formación.

Fúnez defiende un modelo sanitario preparado para los retos futuros, con los proyectos perfectamente presupuestados, a la vez que denuncia la falta de diálogo del Ministerio de Sanidad con las comunidades autónomas y los profesionales en asuntos clave. Durante la entrevista, analiza los retos que tiene por delante el Sistema Nacional de Salud (SNS), como la creación de la Agencia Estatal de Salud Pública y la preparación frente a nuevas pandemias, la reforma del Estatuto Marco o la polémica sobre las categorías profesionales médicas.

P. Lleva ya unos meses al frente de la Vicesecretaría de Sanidad y Política Social del PP. ¿Cuáles son las bases del plan sanitario que impulsan?

R. Llevo desde el mes de de julio al frente de la Vicesecretaría de Sanidad y Política Social del Partido Popular porque el presidente Feijóo ha querido que la sanidad estuviese ligada a las políticas sociales para dar respuesta a algo que debe ser un reto para la sociedad española. Un reto que, si no se ataja con prontitud y realismo, se puede convertir en un auténtico lastre para todos nosotros y, especialmente, para el Estado del Bienestar. No es otra cosa que la situación demográfica de España. España va a ser una sociedad aún más envejecida en los próximos años, lo que significa que nuestro SNS va a tener que dar muchas más respuestas.

Estamos avanzando hacia a la cronicidad de muchas enfermedades y tenemos que fortalecer, sin ningún género de dudas, nuestro Sistema Nacional de Salud. Por lo tanto, el objetivo es preparar al sistema para dar respuestas a estas necesidades sanitarias con una premisa esencial: eliminar el dogmatismo y el sectarismo de las políticas sanitarias y apostar por el rigor y el diálogo. Es fundamental que el rigor vuelva a la política sanitaria y que se haga con el diálogo con todos los interlocutores del Sistema Nacional de Salud. ¿Tenemos un buen sistema? Yo creo que sí y creo que hemos conseguido grandes logros, pero o trabajamos en la reforma permanente, o se nos cae.

FOTO: A. Pérez Meca

Desde mi punto de vista, es muy importante que exista la financiación suficiente para sostener nuestro Sistema Nacional de Salud. En este sentido, no nos sirven medidas políticas que no vayan acompañadas de una memoria económica, porque en política aquello que no tiene presupuesto no existe. Se convierte en un catálogo de buenas intenciones, y la política sanitaria necesita políticas realistas que estén presupuestadas.

Me parece también esencial que las políticas sean evaluables. Tenemos que ser eficientes con los recursos públicos, con el dinero de todos, no como aquella ministra socialista que decía que el dinero público no tenía dueño. Sí, los dueños somos todos los españoles que cada vez, por desgracia, estamos pagando más impuestos con este Gobierno. Necesitamos que las políticas que se pagan con estos impuestos sean absolutamente evaluables. Estamos a tiempo de cambiar algunas de ellas si con los planes que se están desarrollando no se consiguen los resultados previstos. Por lo tanto, las bases son el rigor, la evaluación, que se abandone el sectarismo y el dogmatismo, y que haya presupuesto para sostener esas políticas. Sin esos cuatro premisas, el sistema se cae y nosotros nos vamos a apoyar en ellos.

P. La Agencia Estatal de Salud Pública salió adelante gracias a que el PP votó "por responsabilidad" en el Senado. Ahora es el momento de la elaboración del Reglamento y de la toma de decisiones clave, como la ubicación de la sede o la elección de su director. ¿Cómo ve este proceso?

R. Una de las cosas que yo creo que le ha quedado clara prácticamente a la mayoría de los españoles es una frase que nos dijo Pedro Sánchez y que es realmente llamativa: "Voy a seguir gobernando, con o sin la participación del Parlamento". Y, en el ámbito de la Agencia Estatal de Salud Pública (AESAP), tenemos un ejemplo muy claro, como también lo puede ser la Ley ELA.

Desde el punto de vista parlamentario, se consiguió ese consenso con un ejercicio de responsabilidad y de generosidad por parte del Partido Popular. También porque la Agencia fue impulsada por nosotros en la Comisión de de Sanidad y las Comisiones de Reconstrucción tras la pandemia. A pesar de la intervención de la ministra en el Congreso de los Diputados, nosotros pensábamos que era un cumplimiento que teníamos que hacer con Bruselas, que nos lo estaba exigiendo. La AESAP era esencial para tener políticas públicas preparadas en caso de que tuviésemos una situación parecida a la que vivimos durante la pandemia.

Carmen Fúnez

Era un ejercicio de responsabilidad y el Partido Popular lo entendió así. Y, además, porque incorporamos dos enmiendas especialmente importantes. Una de ellas era la participación de las comunidades autónomas en la Agencia de Salud Pública, entendiendo que tenían que estar presentes y que el Gobierno las había excluido en el texto que se presentó. La segunda era relativa a la independencia de la institución, porque no podíamos permitir que en un ámbito como el sanitario se convirtiese a la Agencia en un 'chiringuito' donde contratar amigos de ministros del Gobierno de España.

Creo que, por desgracia, estamos conociendo en los últimos meses demasiados 'chiringuitos'. Hablábamos hace unas semanas del presidente de ENUSA (Empresa Nacional del Uranio), un ex gerente del PSOE que estuvo trabajando directamente con Ábalos, Koldo, Pedro Sánchez y Cerdán. Es decir, han utilizado un organismo como ese para convertirlo en un 'chiringuito'.

No podemos permitir que la Agencia de Salud Pública se convierta en un chiringuito más al servicio de los intereses de Pedro Sánchez y sus mordidas. Por lo tanto, vamos a intentar y a defender que sea un organismo absolutamente independiente que solo esté regido por los conocimientos técnicos y científicos, y que también trabaje mano a mano con las comunidades autónomas.

¿Estamos convencidos de que el Gobierno de España lo va a respetar así? Entendemos que no. Tampoco lo ha hecho con la Ley ELA, que salió prácticamente aprobada por unanimidad del Congreso de los diputados y, sin embargo, el desarrollo de la ley está siendo absolutamente sectario. Nosotros vamos a ser rigurosos y a poner siempre a los enfermos y a sus familias en el centro. En el ámbito de la salud pública vamos a hacerlo exactamente igual.

P. ¿Les ha comunicado el Ministerio un calendario sobre la implantación y puesta en marcha de la Agencia Estatal de Salud Pública?

FOTO: A. Pérez Meca

R. No, en absoluto. Es que no hay una partida presupuestaria para poner en marcha la Agencia y eso, desde mi punto de vista, es muy grave. Para desarrollarse tiene que haber una partida presupuestaria. No se ha habilitado un crédito para ponerla en marcha y, por supuesto, tampoco el Ministerio de Sumar le está exigiendo al Ministerio de Hacienda que se lleve la Ley de Presupuestos Generales a las Cortes Generales para que ahí se pueda reflejar una partida destinada al cumplimiento de la Ley de la Agencia de Salud Pública.

Al final no es una cuestión solo de ponerse en contacto con nosotros y contarnos sus planes. Sus planes ahora mismo son irrealizables en la medida en la que no hay una partida presupuestaria que sostenga el desarrollo de ese Ley. Hay algo que a mi me revela su gestión y es que no podemos admitir como normal el hecho de que en nuestro país llevemos sin Presupuestos Generales del Estado desde el año 2023, que fueron aprobados con un Congreso y con un Senado distintos porque vienen de una legislatura anterior. Eso hace que este Gobierno no pueda funcionar y que no pueda dar respuestas a las verdaderas necesidades.

Hay urgencias, como debería ser esta, donde tú puedes buscar instrumentos administrativos para consignar una partida presupuestaria y ponerla en marcha. Sin embargo, el Ministerio ni siquiera se ha ocupado de eso. Además, los Presupuestos Generales del año 2024 se dejaron sin ejecutar el 16% o el 17%. Qué buena oportunidad hubiesen tenido utilizando ese presupuesto para la Agencia Española de Salud Pública. Ni lo hicieron con la Agencia Española de Salud Pública, ni lo hicieron con los enfermos de ELA. El presupuesto se redujo a la mitad (1.600 millones de euros) y de esa mitad se deja sin ejecutar el 17%. Esas son las políticas públicas sanitarias que tiene el Gobierno.

P. Bruselas ha advertido de la urgencia de contar con Planes Nacionales de Preparación y Respuesta ante Emergencias Sanitarias. Ya ha trascendido un borrador del Plan del Gobierno que, una vez que se apruebe, da seis meses a las CCAA para que elaboren los suyos...

R. Hay una cuestión desde mi punto de vista sencilla que es anterior a todo esto. La mayoría de las leyes vertebradoras del Sistema Nacional de Salud están aprobadas casi desde hace 20 años o más. Posiblemente es el momento adecuado para renovar muchas de esas leyes y adaptarlas a las necesidades actuales del Sistema Nacional de Salud y prepararnos para el futuro. Se va a tener que dar respuesta a ese aumento de la esperanza de vida. Es una noticia magnífica, pero tenemos que prepararlo.

Creo que el Ministerio ha entrado en un momento en el que está metiéndose en demasiados charcos y no está cerrando ninguno, porque lo está haciendo con una ausencia total de diálogo con las comunidades autónomas o con los distintos sectores sanitarios. En el ámbito de las Emergencias, en ese Plan de Emergencias que nos está reclamando la Unión Europea desde Bruselas y que nosotros estamos incumpliendo como muchas otras transposiciones de directivas, el Ministerio no ha entrado. Ha anunciado ese Real Decreto del Plan Estatal de Preparación y Respuesta frente a amenazas graves para la salud, pero no lo ha trabajado en absoluto ni con las comunidades autónomas ni con los con los Grupos Parlamentarios.

Carmen Fúnez

Yo creo que, como ocurrió en la pandemia, las comunidades autónomas van por delante del Gobierno de España. Muchas de ellas están trabajando ya en un Plan de Emergencias: la Comunidad de Madrid está a punto ya de aprobarlo. Se ve y se pone de manifiesto cómo los gobiernos autonómicos saben perfectamente cuáles son las prioridades, que no son dogmáticas, sectarias ni ideológicas, sino que son prioridades de salud.

Nuestro trabajo, en este sentido, va a seguir siendo trabajar con las comunidades autónomas, ver los puntos comunes que tienen los distintos planes de emergencia que se están desarrollando y haremos de esto una prioridad cuando lleguemos al Gobierno. Desde luego, no tenemos ningún tipo de esperanza en que el Ministerio se lo tome en serio y busque un acuerdo entre las comunidades autónomas y el Gobierno de España para sacar ese Plan y cumplir con las expectativas que tienen las sociedades científicas y que es esencial para trasladar también confianza a los ciudadanos.

P. Hablemos del Estatuto Marco, uno de los asuntos clave para el sector y que centra las conversaciones entre profesionales. Pasan los meses y la negociación parece no contentar a los médicos. ¿Cuál es su diagnóstico?

R. Una de las leyes vertebradoras a las que hacía referencia antes es el Estatuto Marco, porque es verdad que el principal problema del Sistema Nacional de Salud es la falta de profesionales. Solo en Atención Primaria faltan 4.500 médicos y podríamos irnos al resto de especialidades. Nosotros tenemos muy claro que ese es el problema esencial. El Estatuto Marco se tenía que haber afrontado desde el diálogo y no se ha hablado con nadie.

FOTO: A. Pérez Meca

El ejemplo más claro es el enfrentamiento que está surgiendo a raíz del texto presentado por el Ministerio. Lo que no puede hacer es presentar una iniciativa como el Estatuto Marco que no se ha hablado con los colegios profesionales, que tampoco se ha hablado con los sindicatos ni con las comunidades autónomas. Ni siquiera se han sentado con el Ministerio de Hacienda y de Función Pública. ¿Cómo pretenden afrontar un cambio en las condiciones laborales y una mejora de las condiciones laborales de los profesionales sanitarios sin hablar con Hacienda y con Función Pública?

Al final han presentado un texto que ha producido tres huelgas de médicos a nivel nacional en menos de 6 meses y una serie de enfrentamientos que si se hubiese afrontado con rigor, seriedad y diálogo desde el primer momento, no estaríamos en esta situación. Es algo que las comunidades autónomas no pueden entender. Le han exigido a la ministra en varias reuniones tres informes fundamentales para poder afrontar el estudio con rigor del Estatuto Marco, tanto los directores generales que se han hecho cargo de recursos humanos en las comunidades autónomas como el Consejo Interterritorial.

Este es un informe técnico para ver exactamente cuáles son los cambios y si se pueden llevar a cabo, cuáles son las leyes que se tienen que reformar y una memoria económica. En cuanto a ello, la ministra dice: "No, en el Estatuto Marco nosotros no vamos a hablar de remuneraciones, no vamos a hablar de la jubilación anticipada". ¿De qué pretenden hablar entonces en el Estatuto Marco? ¿Cuál es el texto final que propone el Gobierno? Nos parece de una auténtica frivolidad y de una gran irresponsabilidad estar en la situación en la que estamos. No es tan difícil. Tres memorias: técnica, jurídica y presupuestaria. En julio, el vicepresidente del Consejo Interterritorial, Alejandro Vázquez, el consejero de Sanidad de Castilla y León, en nombre de todos los consejeros, lo pidió. Todavía no ha habido respuesta. No nos parece en absoluto nada serio.

P. ¿Se plantearía el PP otorgarle a los médicos el A1+?

R. Desde el Partido Popular, lo que haríamos sería volver al comienzo y sentarnos todos en una mesa. Hablar con los profesionales, los sindicatos, con todo tipo de organizaciones y con las comunidades autónomas, porque todos podemos conseguir acuerdos. Cuando esté ese acuerdo, se presenta el texto, pero no podemos presentar un Estatuto Marco en el que lo que hagamos sea dividir y enfrentar. Estamos siendo conscientes de que lo que ha conseguido el Ministerio es enfrentar a los enfermeros con los médicos. Es una auténtica irresponsabilidad.

¿Qué ha hecho la ministra para llegar a esta situación? ¿Qué ha hecho la ministra para tener tres huelgas convocadas en menos de 6 meses? ¿Qué ha hecho la ministra para no dar una información básica? Exactamente, ¿qué leyes va a cambiar? ¿Qué va a hacer con las guardias? ¿Lo que está haciendo en Ceuta y en Melilla? ¿Pagar las guardias más baratas que en ningún otro lugar de España? Esa es la cuestión. Yo entiendo que los profesionales salgan a la calle.

Creo que es esencial empezar de cero, sentar a la gente a hablar y ver exactamente cuáles son las necesidades, las reivindicaciones de cada uno de los profesionales del Sistema Nacional de Salud y, a partir de ahí, construimos. Lo demás, va a seguir siendo fuente de enfrentamiento y de división.

P. ¿Qué opina de las tensiones que se están generando entre profesionales sanitarios a raíz del Estatuto Marco?

R. Se provoca un enfrentamiento que es irreal. Al final, generas divisiones y desconfianza entre unos y otros. No tiene ningún sentido crear muros en el ámbito sanitario. Si en la política española los muros sobran, desde luego en el ámbito sanitario no tienen cabida. Con ese Estatuto lo que se están creando son muros que dividen a los profesionales que, en el día a día, trabajan de la mano. Nosotros nos estamos sentando. El otro día estuvimos en Melilla con el Colegio de Enfermería y con el Colegio de Médicos, y las reivindicaciones de unos y de otros son comunes, son las mismas desde distintos ámbitos. Desde mi punto de vista, esto ha sido un Estatuto dogmático.

Carmen Fúnez

Es irresponsable que la ministra diga: "Nosotros no vamos a hablar de remuneraciones", pero si los profesionales sanitarios te lo están pidiendo. Dijo: "Nosotros no nos vamos a meter en eso" ¿En qué te vas a meter entonces? ¿Qué buscas con este Estatuto, con este texto? Nos parece una auténtica irresponsabilidad y, desde luego, muy grave, que se estén generando esas tensiones por culpa del propio Ministerio.

P. ¿El PP se plantearía poner en marcha un Estatuto Médico?

R. Tenemos que afrontar el Estatuto Marco de los profesionales sanitarios. En el desarrollo, se vería, pero ahora mismo nosotros queremos volver al principio de la elaboración de un Estatuto Marco que verdaderamente dé respuesta a las reivindicaciones y a la mejora de las condiciones laborales de los profesionales sanitarios. La reivindicación de un Estatuto Médico ha surgido a raíz del Estatuto Marco que se ha presentado por parte del Ministerio de Mónica García.


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