La Consejería de Sanidad de Castilla y León ha activado la fase de máxima urgencia preventiva para frenar la expansión de las Infecciones Respiratorias Agudas (IRA). La estrategia se concentra en dos mensajes claros dirigidos a la ciudadanía: vacunación inmediata y uso estratégico de la mascarilla.
Según la Dirección General de Salud Pública, "si bien las recomendaciones técnicas son pertinentes durante todo el año, adquieren una importancia crucial ante la circulación estacional de los virus respiratorios".
El refuerzo inmunológico
La mejor defensa activa contra la gripe y la COVID-19 es la vacunación. Para facilitar el acceso a la inmunización ante esta ola epidémica adelantada, la Junta ha implementado la vacunación sin cita a partir del viernes 28 de noviembre. Se han habilitado 183 Puntos de Atención Continuada (PAC), tanto rurales como urbanos de Sacyl. La vacunación está disponible los viernes de 15:00 a 21:00 horas, y los sábados, domingos y el festivo del 8 de diciembre, de 9:00 a 21:00 horas.
A pesar de los esfuerzos, los datos de cobertura vacunal no son del todo optimistas. Se han administrado 644.193 dosis de vacuna antigripal en todos los grupos de edad. Sin embargo, la cobertura en personas a partir de 60 años es solo del 56,7 %, un porcentaje ligeramente inferior al 58,6 % registrado el año anterior en el mismo periodo. Los grupos de riesgo por edad han recibido 493.806 dosis. En cuanto a la COVID-19, La campaña suma 330.159 personas inmunizadas, alcanzando una cobertura del 48,3 % en el grupo de mayores de 70 años.
El VRS, en la población infantil, ha contado con una campaña de inmunización con el anticuerpo nirsevimab que está mostrando una alta eficacia, con 8.477 niños que han recibido la dosis hasta el 1 de diciembre. La cobertura es superior al 92 % en los nacidos entre abril y septiembre y en los nacidos a partir del 1 de octubre.
Una recomendación estratégica
La Junta ha recomendado un año más el uso de la mascarilla quirúrgica para reforzar la protección. Las personas con factores de riesgo, como mayores, embarazadas, niños pequeños o aquellos con enfermedades crónicas o inmunosupresión, deben extremar las precauciones, usando mascarilla quirúrgica para minimizar el riesgo de infección, evitando aglomeraciones en espacios cerrados y disminuir las interacciones sociales, utilizando siempre mascarilla.
Además, cualquier ciudadano que presente síntomas respiratorios debe usar la mascarilla quirúrgica, especialmente en espacios cerrados o concurridos, en el transporte público, y en centros sanitarios y sociosanitarios.
También, la Gerencia Regional de Salud recomienda el uso de mascarilla para los profesionales de Atención Primaria y Hospitalaria que atiendan a pacientes inmunodeprimidos o con infecciones respiratorias. Para complementar estas medidas, se recuerda la importancia de la "etiqueta respiratoria", cubrirse boca y nariz al toser o estornudar, preferiblemente con pañuelo desechable, y el lavado frecuente de manos. También es esencial garantizar la ventilación correcta de los espacios cerrados y evitar aglomeraciones en lugares poco ventilados si hay personas sintomáticas.
En los centros residenciales, se debe reforzar los procedimientos internos de prevención, sobre todo en espacios de reuniones comunes y cerrados.