Las comunidades autónomas han vuelto a elevar la presión sobre el Ministerio de Sanidad por las consecuencias asistenciales de la tercera semana de huelga médica contra la reforma del Estatuto Marco. Galicia, Andalucía, Madrid y País Vasco han cargado contra el Gobierno central por la falta de avances en la negociación y han alertado del impacto directo que los paros están teniendo sobre los pacientes.
En Galicia, el conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, ha reunido a los gerentes de las siete áreas sanitarias para evaluar el impacto de la huelga. Según ha detallado, el seguimiento se ha situado este jueves en torno al 20 por ciento, con mayor incidencia en los grandes hospitales, donde ha alcanzado el 27 por ciento. "Sin médicos no hay sanidad", ha advertido, al tiempo que ha reclamado un marco normativo específico para la profesión médica y una mesa de negociación "realmente vinculante".
El impacto asistencial, según los datos de la Xunta, continúa siendo "realmente importante". Solo el miércoles se suspendieron 218 cirugías, más de 5.000 consultas hospitalarias, 1.709 consultas de atención primaria y 674 pruebas diagnósticas. En lo que va de semana, la cifra asciende a 23.771 actos médicos suspendidos. "Detrás de cada asistencia hay un paciente que está esperando para ser atendido", ha subrayado Gómez Caamaño.
También desde Andalucía, el consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz, ha responsabilizado directamente al Ejecutivo central. "Los andaluces estamos pagando los platos rotos de la soberbia y el desprecio del Gobierno de Pedro Sánchez y la señora Montero hacia los médicos", ha afirmado. Según ha señalado, cada jornada de huelga está provocando la cancelación de más de 50.000 actos sanitarios, con consultas, pruebas diagnósticas e intervenciones quirúrgicas suspendidas.
Sanz ha cifrado en más de 88.000 los actos suspendidos solo entre el lunes y el martes, y en más de 855.000 los acumulados en las jornadas de huelga de diciembre, febrero, marzo y abril. "Esta situación no puede prolongarse ni un día más", ha insistido, acusando al Gobierno de no tener "voluntad de diálogo" y de dejar "tirados" a los médicos andaluces.
En Madrid, la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, también ha hecho balance del impacto de la huelga médica en la comunidad. Según los datos difundidos, la Comunidad de Madrid acumula 159.901 consultas perdidas, 7.722 cirugías suspendidas y 16.485 pruebas canceladas, con una estimación económica de 12,2 millones de euros. "El Gobierno que más vive de lo público, revienta lo público", ha denunciado.
Por su parte, el consejero de Salud del País Vasco, Alberto Martínez, ha defendido que "el Estatuto Marco es una competencia exclusiva del Ministerio de Sanidad" y ha señalado que "la causa de la huelga y su solución están en el ámbito estatal". Además, ha advertido de que el conflicto está generando "unas listas de espera que ahora toca gestionar" y ha criticado que, en esta tarea, "el Ministerio ni está ni se le espera".
Martínez ha asegurado que Euskadi mantendrá una actitud de "escucha, diálogo y acuerdo" con profesionales y sindicatos, aunque ha remarcado que los acuerdos autonómicos no resolverán el motivo de fondo de la huelga. "Podemos avanzar en acuerdos propios, pero no está en nuestra mano dar solución al motivo de la huelga", ha concluido.