El Congreso aprueba la Proposición de Ley del PP para otorgar a los celiacos una compensación económica

La propuesta abre el camino dos medidas principales: la creación de un Registro Estatal de Pacientes con Enfermedad Celíaca y una deducción reembolsable de hasta 600 euros en el IRPF por cada miembro de la unidad familiar diagnosticado de la enfermedad

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El Congreso de los Diputados ha aprobado la Proposición de Ley de compensación económica para las personas celíacas, presentada por el Grupo Parlamentario Popular, rozando la unanimidad (338 votos a favor, tres en contra y cuatro abstenciones). El texto, publicado en el Boletín Oficial de las Cortes Generales el 30 de mayo de 2025, establece dos medidas principales: la creación de un Registro Estatal de Pacientes con Enfermedad Celíaca, adscrito a la Dirección General de Salud Pública, y una deducción reembolsable de hasta 600 euros en el IRPF por cada miembro de la unidad familiar diagnosticado de la enfermedad.

Según la iniciativa, el registro servirá para "proporcionar información epidemiológica sobre la incidencia y prevalencia de la enfermedad, orientar la planificación sanitaria y facilitar a la Agencia Tributaria el listado oficial de personas con derecho a la deducción". La propuesta define la ayuda como un "impuesto negativo" para garantizar que también puedan beneficiarse "las rentas más bajas que no están sometidas a tributación". La diputada del PP, María Isabel Sánchez, explicó que el coste máximo de la iniciativa "podría llegar a los 300 millones de euros", aunque con los datos actuales expuestos en el texto legislativo "rondaría los 60 millones de euros al año", una cifra que se expone en el mismo como "totalmente asumible para un Estado que en 2024 ha tenido una recaudación tributaria récord cercana a los 300.000 millones de euros".

Durante su intervención, Sánchez destacó que "el tratamiento no está en un hospital, su tratamiento está en la despensa de sus casas" y recordó que "la dieta estricta sin gluten es la única medicina que tiene todo enfermo". Añadió que las familias celíacas "pagan entre tres y cuatro veces más por un producto tan básico como el pan o una simple galleta", y defendió que la propuesta busca "ofrecer una ayuda directa y reembolsable a quienes soportan este sobrecoste".

Un coste asumible y mano tendida al consenso

Sánchez afirmó que se trata de "la primera iniciativa con rango de ley en España que busca ofrecer una ayuda directa y reembolsable a quienes soportan este sobrecoste". Insistió en que "esta medida no es para alguien que decida voluntariamente quitarse el gluten de su dieta", sino para "aquellos enfermos diagnosticados por un especialista médico".

La diputada popular pidió el apoyo de la Cámara para "abrir el debate, su negociación con las enmiendas y las propuestas tanto de la Federación como de los distintos grupos políticos", y reclamó al Gobierno "que no meta esta ley en el congelador, donde ya tiene 41 iniciativas del Partido Popular". "Por respeto a las 17.000 familias que están hoy aquí representadas, por respeto a esos enfermos cuyo único tratamiento es una dieta libre de gluten, pedimos su voto favorable", concluyó.

Matices desde el PSOE y Sumar

La diputada del PSOE, Isabel Belén Iniesta, reconoció el trabajo de las asociaciones de pacientes, pero calificó la propuesta del PP de "profundamente injusta y regresiva". Afirmó que "pretenden crear una deducción de 600 euros en el IRPF idéntica para todos, sin tener en cuenta el nivel de renta ni las circunstancias familiares", y advirtió que "eso no es justicia social, eso es oportunismo fiscal".

Recordó que en Castilla-La Mancha "se conceden ayudas directas de hasta 750 euros por persona o 1.050 para hogares con más de una persona celíaca", y reivindicó que "las ayudas deben ser progresivas y vinculadas a la renta, porque solo así se garantiza que llegue más apoyo a quien más lo necesita". Añadió que el Gobierno "ya está trabajando en mejorar la atención integral a estas personas con rigor y con consenso", y defendió que "las políticas justas no tratan igual a quienes están en situaciones diferentes".

Desde Sumar, Àgueda Micó señaló que "la propuesta es positiva, pero hay que ir más allá cuando hablamos de celiaquía". Cuestionó que la medida "va dirigida solo a las personas que son celíacas, pero ¿Qué ocurre con las familias que tienen que comprar sin gluten para sus hijos?". Subrayó que "es importante tener un diagnóstico precoz porque si no, cualquier ayuda económica llega tarde" y propuso crear "tarjetas que acrediten la condición de persona celíaca y permitan acceder a comida sin gluten en festivales, cines, hoteles o transportes". "Ser celíaco no es solo una cuestión de precio de dieta, es una condición que afecta a toda la vida", afirmó.

También desde Sumar, la diputada Alda Recas recordó que "por primera vez ha sido declarada enfermedad crónica y esto abre un abanico de posibilidades importantísimo". Explicó que este reconocimiento "permite muchas cosas. Entre ellas: mejorar la atención sanitaria, establecer protocolos más claros, ofrecer atención especializada, visibilidad, inclusión dentro de todos los programas de salud pública y la adaptación de esos menús".

Reprochó al Partido Popular su falta de gestión autonómica y defendió los "muy buenos" sistemas del sistema público, "como el conjunto mínimo básico de datos o la base de datos clínicos de atención primaria, que ya permiten hacer un seguimiento adecuado de la morbilidad y de la atención sanitaria relacionada con esta enfermedad". A ello, Recas añadió: "Si tanto les importan los pacientes con esta enfermedad, gestionarían y gobernarían. He mirado registros, por ejemplo, en la Comunidad de Madrid: hay cero iniciativas sobre ello".

El apoyo matizado de Vox y los nacionalistas vascos

El diputado de Vox, Tomás Fernández Ríos, aseguró que la iniciativa da "respuesta institucional a una desigualdad que afecta de manera tangible a miles de personas en España". Confirmó que su grupo "va a apoyar la toma en consideración de esta Proposición de Ley", aunque pidió que se construya "con sentido común, con responsabilidad y siempre desde el equilibrio entre la justicia social y el rigor fiscal".

Criticó que "en España conviven al menos 17 modelos distintos de ayudas a celíacos, con diferencias abismales" y puso como ejemplo que "en Andalucía recientemente 100 euros de deducción en el IRPF para cada familia, y en Castilla y León rosco pelotero". Reclamó "una igualdad real, que se aplique a quien lo necesita" y defendió que las ayudas deben cubrir "el 50% o el 75% del sobrecoste" según los ingresos familiares.

El portavoz del PNV, Joseba Agirretxea, consideró que la deducción "dista mucho de ser la respuesta más adecuada" y explicó que, "aunque parte de una propuesta legítima y con buena intención, adolece de importantes deficiencias en su diseño, en su equidad y en su eficacia". Propuso "una reducción del IVA de los productos sin gluten que bajaría los precios de forma inmediata y beneficiaría a todas las personas celíacas por igual" y recordó que "las comunidades forales tienen capacidad plena en IRPF y pueden regular sus propias medidas". "Una deducción igual para todos no corrige desigualdades, sino que puede incluso acentuarlas", afirmó.

Coincidencia en el diagnóstico, discrepancia en el método

Desde EH Bildu, Marije Fullaondo destacó que "el reconocimiento de la enfermedad celíaca como enfermedad crónica ha sido un logro histórico para el colectivo celíaco", ya que "supone mucho más que un cambio en la clasificación médica". Añadió que "abre las puertas hacia mejoras en la atención sanitaria con protocolos más claros, acceso a ayudas y adaptación de menús escolares y sanitarios". Sin embargo, consideró que la Proposición de Ley del PP "vuelve a centrarse en medidas fiscales" y recordó que "las comunidades autónomas ya pueden plantear deducciones en el IRPF sin esperar a una ley estatal".

Por su parte, la diputada de ERC, Etna Estrems, afirmó que la proposición del PP "se queda básicamente en el titular" y criticó que "con 130 diputados no sean capaces de hacer una ley de más de dos páginas". Señaló que "una reducción fiscal de 600 euros anuales puede parecer generosa, pero en realidad no cubre el sobrecoste que tiene el tratamiento de una persona celíaca". Anunció que ERC permitirá su tramitación para "convertirla prácticamente en una ley nueva que incluya formación sanitaria, menús escolares, investigación y protocolos de diagnóstico".

Visión crítica desde Junts y llamada al consenso desde Canarias

La diputada de Junts per Catalunya, Pilar Calvo, aseguró que las personas celíacas "son víctimas de un Estado del bienestar fallido, que en lugar de corregir la discriminación que sufren, mira a otro lado". Recordó que "el sobrecoste anual alcanza los 1.000 euros según la Asociación de Celíacos de Cataluña" y que "el 20% de los diagnósticos se da entre mayores de 65 años, aumentando su vulnerabilidad". Aunque anunció el voto favorable de su grupo, pidió "respetar las competencias autonómicas" y alertó de que "un registro centralizado no debe impedir la cooperación entre comunidades y Gobierno".

Por último, Cristina Valido, diputada de Coalición Canaria, apeló al consenso y recordó que "no hay tratamiento para la celiaquía; el único tratamiento es no tomar gluten". Defendió la utilidad del registro estatal "para planificar y dar respuesta coherente al aumento de casos" y pidió "trabajar con responsabilidad para que la vida de miles de familias sea más fácil". Añadió que "muchas comunidades autónomas pueden y deben actuar ya", recordando que "el Gobierno de Canarias bajó los impuestos a los productos básicos sin gluten al 0%".


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