Ayer se celebró, en el marco del ‘Encuentro sobre políticas sanitarias y estado de las Autonomías’, organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), una mesa de debate bajo el título ‘¿Qué hacemos con el Consejo Interterritorial del SNS?’. En este espacio participaron varios consejeros de Sanidad autonómicos, entre ellos Jesús Fernández Sanz, de Castilla-La Mancha, y Marciano Gómez, de la Comunitat Valenciana. El debate puso sobre la mesa la necesidad de revisar las reglas del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) y de repensar el modo en que se financia el conjunto del sistema.
En su intervención, Marciano Gómez calificó el CISNS como un foro «esencial» para que las políticas de salud «se perciban coherentes, equitativas y eficaces». El conseller defendió la necesidad de actualizar el funcionamiento del órgano y remarcó que «además, sería positivo abordar una reforma del reglamento interno del funcionamiento para dotar de fuerza vinculante a los acuerdos adoptados por consenso en el Consejo y superar el carácter de recomendaciones actual». Con ello, insistió en que el CISNS debe reforzar su papel de coordinación para responder a los retos actuales.
El conseller planteó que la unanimidad o el consenso «quede reservado a modificaciones sustanciales del modelo de financiación o del marco competencial», mientras que para otro tipo de acuerdos cabría contemplar «mayorías cualificadas o simples, en función de la naturaleza del acuerdo». Asimismo, reconoció que el actual esquema del CISNS peca de una «arquitectura institucional compleja y burocrática», dividida en comisiones, subcomisiones y grupos de trabajo, por lo que consideró que «cabría la posibilidad de establecer flujos de comunicación más ágiles y permanentes» entre el Ministerio y las autonomías.
Gómez también respaldó la necesidad de incentivar el cumplimiento de compromisos asumidos en el seno del Consejo. En este sentido, citó ejemplos como los indicadores de gestión, el registro de personal o la designación de Centros, Servicios y Unidades de Referencia (CSUR). Como conclusión, afirmó que el Consejo Interterritorial «es un foro necesario, pero susceptible de mejoras para que los acuerdos que se alcancen por consenso en su seno se plasmen realmente en las medidas que se implanten posteriormente y resulte un órgano eficaz y eficiente para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud y la equidad entre los servicios sanitarios que prestan las comunidades autónomas».
Por su parte, el consejero castellano-manchego, Jesús Fernández Sanz, insistió en que «cualquier cambio que se quiera realizar en el seno del Sistema Nacional de Salud y en el Pleno del Consejo Interterritorial de Sanidad deberá venir acompañado por una correcta financiación del Estado para las Comunidades Autónomas». A su juicio, la clave está en que las autonomías dispongan de los recursos necesarios para hacer frente a la gestión directa del gasto sanitario.
Fernández Sanz recordó que, tras el proceso de transferencias de 2002, las comunidades pasaron a asumir la totalidad de las competencias sanitarias y, desde entonces, el SNS «está casi muriendo de éxito, por lo que hay que tratar seriamente dos aspectos, como son la correcta financiación del mismo y la sostenibilidad del sistema». Según advirtió, estas dos cuestiones acentúan «la problemática de otros cuatro puntos calientes de la actualidad, como son los recursos humanos, el gasto farmacéutico, la cartera de servicios y la salud pública».
El consejero definió al SNS como «fantástico, con 17 motores diferentes», pero reconoció que sigue teniendo cuestiones pendientes, «como la consolidación de lo que tenemos». Para él, la transformación debe pasar por «la cogobernanza para un cambio de modelo y la innovación que debe venir a través de hablar más de salud que de sanidad». Además, llamó a la despolitización de la gestión sanitaria y defendió la necesidad de trabajar con «sistemas de información adecuados que ayuden a la toma de decisiones», así como con una transparencia reforzada en la gestión de los datos.