Claves para reformular un modelo exhausto

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Esther Martín del Campo Madrid | viernes, 22 de junio de 2018 h |

Grandes estrategias, prevención primaria y secundaria, avances en cirugía y robótica, inmunoterapia o precisión son conceptos que, inevitablemente, aparecen entre las fórmulas para mejorar la supervivencia y la calidad de vida del paciente cuyo debate ha propiciado la Fundación ECO, pero sin perder de vista los aspectos de organización de los servicios.

Fernando Rivera, del Hospital de Valdecilla y miembro de la Fundación, resaltó la importancia de alcanzar una dimensión adecuada de los servicios y reiteró que recientemente la Sociedad Española de Oncología Médica realizó un censo de oncólogos que detectó un déficit de más de 200 especialistas. “La situación ha empeorado”, apostilló.

En este terreno, además, “el tamaño importa”, apunto. La complejidad lleva a la superespecialización y no es posible si los servicios son pequeños.

En la misma mesa Carlos Camps, director de programas científicos de la Fundación ECO, reiteró que el actual modelo de atención oncológica está exhausto. Y expresó su deseo de vivir un nuevo momento disruptivo. El reto está, insistió, en conseguir que esta complejidad llegue a todos los hospitales. Camps remarcó que la red asistencial actual se basa en el modelo de quimioterapia. Se han reproducido servicios con tres o cuatro oncólogos y hospital de día, pero no sirve para una oncología molecular, subrayó.

Desde el otro lado, el presidente de la Alianza General de Pacientes, Antonio Bernal, hizo hincapié en que el paciente oncológico necesita seguridad. Una garantía que se refuerza cuando el paciente es atendido por un equipo multidisciplinar y tiene acceso a los recursos del sistema sanitario en igualdad de condiciones, con independencia del lugar de residencia.