La Comisión Europea lanza hoy en París la Red Europea de Centros Contra el Cáncer, una iniciativa que busca garantizar que los pacientes oncológicos de todos los Estados miembros tengan acceso a atención especializada de alta calidad. Así lo comunicó Matthias Schuppe, jefe adjunto de la Unidad de Cáncer en la Dirección General de Salud (DG SANTE) de la Comisión Europea, durante su intervención en la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria (SANT) del Parlamento Europeo. En concreto, fue cuando se estaba abordando el punto del orden del día relativo al estudio Europe’s Beating Cancer Plan: Implementation findings, elaborado por el Servicio de Estudios del Parlamento Europeo (EPRS).
Schuppe subrayó que el cáncer "sigue siendo una prioridad" en la agenda comunitaria y recordó que el Plan Europeo de Lucha contra el Cáncer, presentado hace cuatro años, "sigue siendo de gran importancia". En su intervención, el responsable comunitario destacó los avances impulsados desde la Comisión: "Más de 470 millones de euros se han puesto a disposición en el programa EU4Health para abordar acciones contra el cáncer", afirmó. Entre los logros, mencionó la creación en 2022 de la unidad de supervivientes del cáncer, destinada a abordar las necesidades psicosociales de los pacientes jóvenes.
El representante de la Comisión destacó especialmente el paso que se materializa hoy en París: "Esta semana, es más, concretamente mañana, la red europea de centros contra el cáncer se va a lanzar en París. Esta red pretende asegurar que un 90% de los pacientes elegibles tengan acceso a un centro reconocido de lucha contra el cáncer que proporcione un diagnóstico y un tratamiento de alta calidad". Schuppe reconoció que "no todos los Estados miembros cuentan con este tipo de centros reconocidos", por lo que la Comisión apoyará, a través del programa EU4Health, la creación de nuevos centros y proyectos piloto en varios países, "incluido Polonia".
Además, anunció que el nuevo Código Europeo contra el Cáncer "va a ser publicado en las 24 lenguas oficiales la semana próxima", con el objetivo de proporcionar información clara a la ciudadanía sobre cómo reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad. "Las medidas respecto al screening y el tratamiento siguen en curso y van a seguir progresando a lo largo de los años", añadió.
El estudio del Parlamento Europeo confirma avances y advierte de desigualdades
Tras la intervención de Schuppe, la sesión parlamentaria analizó las conclusiones del estudio elaborado por el Servicio de Estudios del Parlamento Europeo (EPRS) sobre la implementación del Plan Europeo de Lucha contra el Cáncer. Mafalda Monda, analista de políticas del EPRS, explicó que el plan "se organiza en torno a cuatro pilares y tres temas transversales" y cuenta con "una asignación total de 4.000 millones de euros procedentes de diversos programas de la UE", principalmente Horizonte Europa y EU4Health. El estudio, dijo, identifica "las lagunas y retrasos que aún existen en la aplicación del plan, en particular en la prevención, la atención oncológica y la calidad de vida", y evalúa su impacto en las desigualdades de acceso al tratamiento entre Estados miembros.
Por su parte, Rana Orhan Peace, consultora senior de Ecorys y coautora del estudio, detalló que "desde 2021 se ha progresado mucho en la mayoría de los ámbitos", destacando los avances en prevención, medicina personalizada e innovación digital. Sin embargo, advirtió de que "existen retrasos en acciones relacionadas con la alfabetización sanitaria, la obesidad infantil, la exposición a la radiación UV y el apoyo a los supervivientes". Peace subrayó también que "el consumo de alcohol es una de las causas principales prevenibles de cáncer en Europa" y que "incluso una ingesta baja aumenta el riesgo", lamentando que las medidas de control "avanzan con retraso" y que "la evaluación de la fiscalidad del alcohol y el etiquetado obligatorio aún están pendientes".
La experta señaló, además, que los avances en los programas de cribado son "satisfactorios, aunque hay margen de mejora", ya que "solo la mitad de los Estados miembros ofrecen test de automuestra para cáncer colorrectal y aún menos para el de cuello uterino". En materia de equidad, el informe muestra que solo ocho de los 23 Estados miembros con plan nacional de cáncer incluyen un capítulo específico sobre desigualdades, lo que evidencia "una aplicación irregular y la necesidad de reforzar la coordinación y la financiación".
Gobernanza, financiación y evaluación: los retos del futuro
El ponente del estudio, el eurodiputado Vlad Vasile-Voiculescu (Renew Europe), calificó el plan como "una prueba de la capacidad de la UE para transformar la ambición en resultados tangibles para los pacientes", aunque advirtió que "todavía se observa una aplicación irregular y disparidades persistentes". A su juicio, el plan "podría beneficiarse de un mecanismo de control más claro, mejores datos compartidos y mayor rendición de cuentas".
En respuesta, los autores del estudio coincidieron en la necesidad de simplificar los instrumentos de financiación. Timothy Yeung apuntó que "hay demasiadas fuentes y una avalancha de información que desborda a los Estados miembros", por lo que propuso "integrar los instrumentos de financiación en un número reducido para facilitar la gestión". Además, recomendó "mejorar la frecuencia y cobertura de los datos relativos al cáncer" y "fijar objetivos claros de impacto y resultados".
A su vez, Mike Beke destacó que la gobernanza del plan debería reforzarse con "la inclusión sistemática de la sociedad civil y de los profesionales sanitarios en la toma de decisiones", lo que permitiría "mejorar la transparencia y reflejar mejor las necesidades reales sobre el terreno". También propuso la creación de un cuadro de mando único que centralice la información y permita un seguimiento coordinado de los proyectos financiados en el marco del plan.
El debate concluyó con una reflexión sobre el futuro del control del tabaco en la UE. Según Rana Orhan Peace, "los Estados miembros deben adoptar medidas más ambiciosas, como gravámenes sobre cigarrillos electrónicos y restricciones de sabores, para avanzar hacia una generación libre de humo en 2040".
Finalmente, Voiculescu cerró la sesión defendiendo el rigor científico frente a la desinformación sanitaria: "El estudio que usted citaba muestra una correlación, no una causalidad. No hay ninguna evidencia de que las vacunas contra la COVID provoquen cáncer", afirmó.