La Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados debatió la Proposición No de Ley (PNL), presentada por el Grupo Parlamentario Vox, centrada en la defensa de la sanidad pública y los fallos en los cribados del cáncer. La iniciativa se presentó como una respuesta a lo que David García Gomis, portavoz de Sanidad de Vox, catalogó como "una de las mayores crisis organizativas del Sistema Nacional de Salud (SNS) en materia de salud pública en décadas", en referencia a la crisis de los cribados de cáncer. "No son errores administrativos, son incumplimientos sistemáticos de protocolos, quiebras de información, retrasos injustificables y descoordinación entre niveles asistenciales", subrayó, lo que desataría un intercambio de acusaciones con el resto de grupos parlamentarios.
Afirmó que lo que se encuentra en riesgo es "la piedra angular de nuestro sistema sanitario, la capacidad del Estado para garantizar un cribado de cáncer seguro, homogéneo y eficaz para todo los españoles". Según Vox, los fallos en programas como el de cribado de cáncer de mama no son una anomalía localizada, sino un "fracaso sistemático de gestión sanitaria" que "ha puesto en riesgo la seguridad de miles de pacientes y ha erosionado la credibilidad institucional", detallando los incumplimientos de protocolos en regiones gobernadas por el PP y el PSOE, como en Andalucía, donde, según Vox, más de 2.317 mujeres recibieron mamografías sin la comunicación adecuada de resultados, insistiendo en que el Servicio Andaluz de Salud (SAS) supuestamente conocía los problemas de protocolo desde hacía años. También recordaron casos como el de Talavera de la Reina, donde 2.500 mujeres no fueron convocadas para una prueba de cribado durante casi cinco meses y denunciaron que la falta de radiólogos y el cierre de agendas en Madrid habría supuesto un retraso de dos meses en ecografías hospitalarias.
Las propuestas van desde una auditoría integral del Sistema Nacional de Salud (SNS) para conocer el alcance real de los fallos y corregirlos con transparencia, hasta la garantía de la protección, el acompañamiento y la no desatención a lo largo de todo el proceso de cribado, especialmente para las mujeres damnificadas. Además, exigieron implementar mecanismos de notificación activa "para asegurar que ningún ciudadano se quede sin recibir un resultado crítico", reforzar los servicios de radiodiagnóstico, aumentar las plazas MIR, y crear una bolsa nacional no territorial para cubrir picos de demanda y garantizar un nivel homogéneo de calidad asistencial. También insistieron en avanzar hacia un SNS centralizado.
Tras ello, el debate evidenció una profunda división sobre la gestión y el enfoque de la PNL, con fuertes críticas de los demás grupos parlamentarios.
Por el Grupo Socialista, Emilio Sáez acusó a Vox de traer una PNL que "empieza faltando a la verdad". Defendió que la situación de Talavera de la Reina (Castilla-La Mancha) no es comparable con lo ocurrido en las comunidades autónomas gobernadas por el Partido Popular. Insistió en que "lo que ocurrió es que un centro de diagnóstico se cierra y en el mismo momento en que somos conocedores de qué se cierra, se ejecutan alternativas". En contraste, argumentó que "tres años sin detectar un problema o sin informar de un problema a una paciente, eso genera un problema mucho mayor que puede costar hasta la vida como así ha sido". El grupo criticó a los gobiernos del PP y Vox, señalando que "si seguimos recortando en la sanidad pública de las comunidades autónomas para derivarlo a la sanidad privada, se producen estas situaciones de descontrol".
Por el Grupo Popular, María del Mar Vázquez fue la más crítica, calificándola de "la PNL más impresentable que he leído hasta ahora". La portavoz popular acusó a Vox de haberla redactado "en una cafetería o en un bar, aquello de 'vamos a coger una aplicación de inteligencia artificial, le vamos a meter cuatro titulares, lo vamos a mezclar con la Constitución'", asegurando que es "una falta de respeto en forma de PNL, sin aportar datos y sin rigor".
La representante del PP reprochó duramente el uso político de la enfermedad, insistiendo en que "ya está bien de usar la palabra cáncer en vano como un arma política" y acusó a Vox de "asustar a las mujeres, de engañar y manipular a una asociación de pacientes tan respetable e importante como es AMAMA". La diputada popular defendió a los profesionales sanitarios, aseverando que "atacar el sistema sanitario es atacar a los profesionales", y concluyó que "el sistema no se ataca, se defiende y se defiende con verdad, con hechos, con apoyo y protección y sobre todo con respeto a la joya de la corona, que son los profesionales sanitarios".
Por su parte, Rafael Cofiño, del Grupo Plurinacional Sumar, reconoció desde su experiencia profesional que "el cribado de cáncer es un tema de máxima importancia", subrayando que "al ser una intervención preventiva, los criterios de calidad y evaluación tienen que ser de altísima seguridad". No obstante, calificó la PNL de Vox como "engañosa", alegando que Vox "ha votado muy recientemente en contra de medidas para mejorar los presupuestos de nuestro SNS o para el refuerzo de la Agencia Estatal de Salud Pública". Además, defendió que la iniciativa "no aporta nada de lo que no se había planteado ya, incluso desde nuestro Ministerio ante la situación de crisis de los cribados". Respecto a la crítica a la gestión descentralizada, Sumar recordó que la descentralización es clave para gestionar los "750 hospitales y 13.000 centros de Atención Primaria".
Vox insistió en que "los fallos en los cribados se miden en vidas perdidas" y que "cada retraso ha podido suponer un cáncer detectado tarde o un tratamiento más agresivo". Finalmente, la PNL fue rechazada con los únicos tres votos a favor de Vox, y 29 votos en contra.