«Compartir buenas prácticas entre CCAA»: un eje clave para mejorar las coberturas de vacunación frente a la gripe

Los miembros de GRIPEXPERT destacan la importancia de replicar estrategias exitosas frente a la gripe entre distintas regiones para proteger mejor a los más vulnerables: "Hay que establecer espacios para conocerlas"

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La gripe estacional sigue siendo, año tras año, una de las principales causas de carga asistencial evitable en España. Pese a tratarse de una enfermedad prevenible mediante la vacunación, las coberturas actuales permanecen por debajo de los niveles recomendados y no muestran una tendencia consolidada de mejora.

Este es el mensaje central que ha lanzado el grupo GRIPEXPERT tras su último encuentro de trabajo celebrado en Zaragoza, moderado por Santiago de Quiroga, presidente de Fundamed; en el que se han analizado datos epidemiológicos, impacto sanitario, costes económicos y evolución de las coberturas. El grupo está integrado por José Antonio Navarro Alonso, consultor honorario del Área de Vacunas del Ministerio de Sanidad, Ángel Gil de Miguel, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública en la Universidad Rey Juan Carlos, José Antonio Lluch, ex responsable de los programas de vacunación de la Consellería de Sanitat de la Generalitat Valenciana, Javier Castrodeza, catedrático en la Universidad de Valladolid y jefe de Medicina Preventiva del Hospital Clínico Universitario de Valladolid, José Martínez Olmos, profesor de la Escuela Andaluza de Salud Pública y Toni Trilla, catedrático y jefe de Medicina Preventiva y Epidemiología en el Hospital Clínic de Barcelona.

Miembros de GRIPEXPERT en el mismo orden mencionado en el párrafo anterior.

Este foro nace con el objetivo de consolidar un Comité Permanente de Gripe en España que permita analizar, debatir y proponer estrategias de prevención frente a la gripe estacional. Su misión es impulsar decisiones basadas en evidencia científica y fomentar la coordinación territorial, especialmente en un contexto marcado por el descenso progresivo de las coberturas tras el repunte observado durante la pandemia de COVID-19.

"La sostenibilidad del sistema sanitario comienza por la prevención", es una de las frases que recoge el consenso de este grupo de expertos. Y esa prevención pasa, indiscutiblemente, por mejorar las coberturas vacunales.

La gripe: una amenaza recurrente

Durante la reunión se recordó que la gripe no es una infección banal. A nivel europeo, los informes más recientes del del Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés) confirman que las temporadas 2022-2023, 2023-2024 y 2024-2025 han supuesto un retorno progresivo a dinámicas prepandémicas, con una carga significativa en población mayor y en personas con patologías crónicas.

En España, temporadas especialmente graves han superado las 50.000 hospitalizaciones y los 15.000 fallecimientos asociados. Datos recientes correspondientes a la temporada 2024-2025, reflejan más de 33.000 hospitalizaciones, 1.800 ingresos en unidades de cuidados intensivos y 1.800 fallecimientos entre la semana 40 de 2024 y la semana 20 de 2025.

"El patrón epidemiológico es constante: la gripe genera cada año un impacto asistencial significativo y previsible, que tensiona el sistema sanitario durante los meses de mayor circulación viral", recoge, los especialistas.

Pero la carga de la gripe no se limita al aparato respiratorio. La evidencia científica demuestra que la infección gripal multiplica el riesgo de eventos cardiovasculares agudos en la semana posterior a la infección confirmada, incluyendo infarto agudo de miocardio. También se ha asociado con un incremento del riesgo de eventos cerebrovasculares, como el ictus isquémico.

Además, los expertos subrayaron que la vacunación antigripal se asocia a una reducción significativa de estos eventos, ampliando el impacto preventivo más allá de la neumonía o la insuficiencia respiratoria. "No estamos hablando solo de evitar síntomas leves, sino de prevenir complicaciones graves y potencialmente mortales", coincidieron en el encuentro.

Coberturas por debajo del 75% recomendado

Organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomiendan alcanzar coberturas superiores al 75% en mayores y grupos de riesgo. En España, la Ponencia de Vacunas también mantiene estos objetivos.

Sin embargo, los datos muestran que las cifras actuales están lejos de ese umbral. Según el Sistema de Información de Vacunaciones (SIVAMIN) del Ministerio de Sanidad, en 2023, la cobertura en mayores de 65 años fue del 66,96%, mientras que en 2024 descendió al 59,67%. Entre los profesionales sanitarios, la cobertura fue todavía más baja: del 41,89% en 2023 y del 40,08% en 2024.

Tras el incremento observado durante los primeros años de la pandemia de la COVID-19, las coberturas han mostrado un descenso progresivo en varios grupos poblacionales. En determinadas regiones, se mantienen por debajo del 60%, incluso, cercanas al 50% en algunos colectivos.

Durante el debate, el catedrático Javier Castrodeza fue especialmente contundente en este aspecto: "Estamos en coberturas vacunales que llegan al 50% en personas, digamos de media. Estamos muy alejados. Son realidades, no andemos con remilgos". En referencia a los últimos datos de Castilla y León, señaló: "Lo único que ha aumentado en mi comunidad es la cobertura en los menores de nueve años, porque se han incluido más grupos de edad. Y esta es la realidad".

Por su parte, Toni Trilla también insistió en que el documento debía reflejar con clarisas esa distancia respecto a los objetivos. "Va bien, pero necesita mejorar. Seguimos teniendo tasas de cobertura bajas o alejadas de las deseables y hay que destinar esfuerzos a mejorarlas".

Toni Trilla, catedrático y jefe de Medicina Preventiva y Epidemiología en el Hospital Clínic de Barcelona

En general, el grupo de expertos coincidió en la necesidad de introducir una referencia explícita a que las coberturas actuales se mantienen alejadas de los niveles recomendados, lo que exige un refuerzo decidido de las estrategias.

Luces y sombras en las comunidades autónomas

El análisis incluyó ejemplos concretos. En Andalucía, durante la campaña 2024-2025 se vacunaron más de 1,7 millones de personas frente a la gripe. En residencias de mayores se alcanzó una cobertura del 88,5%, superando ampliamente el objetivo europeo. Sin embargo, en profesionales sanitarios la cifra fue del 39,6%. Por otro lado, otro ejemplo es Castilla y León, que en la campaña 2025-2026, alcanzó una cobertura en mayores de 65 años que rondó el 51%, mientras que en mayores de 80 años superó el 80%.

Estas diferencias muestran que las estrategias organizativas activas pueden tener impacto directo y medible cuando se focalizan adecuadamente, especialmente en entornos cerrados como residencias.

Antonio Lluch subrayó la importancia de compartir experiencias, algo con lo que todos los expertos estuvieron de acuerdo. "Merecería la pena establecer espacios en los que podamos conocer las buenas prácticas entre unas comunidades y otras. No se trata de inventar todos los días; se puede copiar y puede ser bueno", subrayó Lluch.

Antonio Lluch, ex responsable de los programas de vacunación de la Consellería de Sanitat de la Generalitat Valenciana

En esta misma línea, Castrodeza declaró que "las buenas prácticas preventivas o de estrategias de prevención deben estar en el eje de las políticas regionales que desarrollan las comunidades autónomas para la vacunación de la gripe y del COVID. Yo lo diría así, con esta claridad".

Los expertos recogieron expresamente la necesidad de analizar de forma sistemática las experiencias implementadas, compartir buenas prácticas entre comunidades autónomas y evaluar tanto las intervenciones exitosas como aquellas que no hayan alcanzado los resultados esperados.

Javier Castrodeza, catedrático en la Universidad de Valladolid y jefe de Medicina Preventiva del Hospital Clínico Universitario de Valladolid

Eficiencia y sostenibilidad

Uno de los puntos centrales del debate fue el impacto económico de la gripe y el papel de la vacunación en la sostenibilidad del sistema.

En Europa, el coste anual de la gripe estacional se ha estimado entre 6.000 y 14.000 millones de euros en costes directos e indirectos, según estudios previos. En España, un análisis de cinco temporadas (2015-2020), publicado en la revista Human Vaccines & Immunotherapeutics, estimó un promedio anual de 29.000 hospitalizaciones, 2.200 ingresos en UCI y 1.600 fallecimientos, con un coste directo aproximado de 128 millones de euros por campaña. Más del 80% de ese coste se concentró en mayores de 45 años.

Sin embargo, durante la reunión los expertos introdujeron un matiz relevante. "En muchas ocasiones, tanto para sistemas públicos como para organizaciones privadas, el ahorro económico es un ahorro potencial, es un ahorro 'académico', porque muchos de los gastos son estructurales", señaló Martínez Olmos. Y añadió un ejemplo práctico: "Si yo, en lugar de atender tres personas en una UCI, atiendo a una por este motivo, tengo espacio para otras dos con otros motivos".

José Martínez Olmos, profesor de la Escuela Andaluza de Salud Pública

Asimismo, Olmos puntualizó que: "La importancia no es tanto lo que se ahorra económicamente, sino que se hace más eficiente para usar mejor los servicios".

Es decir, reducir ingresos por gripe no siempre implica un ahorro inmediato en términos presupuestarios, pero sí mejora el funcionamiento del sistema, libera camas hospitalarias y disminuye la presión sobre las UCI en los momentos de mayor demanda.

En este contexto, el grupo coincidió en que pequeños incrementos de cobertura pueden traducirse en reducciones significativas de hospitalizaciones cada temporada, con el consiguiente impacto organizativo.

Fragilidad y dependencia: el impacto menos visible

Más allá de las cifras de ingresos y fallecimientos, los expertos también subrayaron un aspecto menos visible pero de enorme relevancia: el impacto funcional de la gripe en personas mayores.

"La hospitalización por gripe puede asociarse a deterioro funcional, pérdida de autonomía y progresión hacia estados de fragilidad o dependencia", explicó José Antonio Navarro, que recalcó que "un adulto que entra independiente puede salir dependiente".

José Antonio Navarro Alonso, consultor honorario del Área de Vacunas del Ministerio de Sanidad

Este deterioro funcional no siempre se refleja en los análisis económicos convencionales, pero tiene implicaciones estructurales en un contexto de envejecimiento poblacional acelerado. Por este motivo, prevenir hospitalizaciones no solo evita complicaciones agudas, sino que contribuye a preservar la autonomía funcional y a contener el crecimiento del gasto sociosanitario a largo plazo.

En este sentido, los especialistas defendieron que las decisiones en materia de vacunación deben incorporar no solo el impacto económico directo, sino también el sanitario, organizativo y funcional.

Captación activa, evaluación y coordinación

En este contexto, el grupo de trabajo GRIPEXPERT estableció varias recomendaciones concretas tras la reunión:

  • Situar la mejora de las coberturas vacunales frente a la gripe como eje estratégico de las políticas sanitarias autonómicas.
  • Reforzar de manera estructurada las estrategias organizativas activas de captación.
  • Integrar la evaluación sistemática del impacto de las campañas con indicadores comparables.
  • Compartir de forma organizada y periódica las buenas prácticas entre comunidades autónomas.
  • Analizar con transparencia tanto las intervenciones exitosas como aquellas que no hayan alcanzado los resultados previstos.
  • Incorporar de forma explícita el impacto sanitario, organizativo y funcional en los procesos de toma de decisiones.

Castrodeza defendió que el grupo debe lanzar un mensaje claro: "Tenemos que llamar contundentemente la atención sobre que estamos bastante alejados de los objetivos que se recomiendan".

En la misma línea, los expertos coincidieron en que mejorar las coberturas no es únicamente una recomendación técnica, sino una medida estratégica para proteger la salud de la población y reforzar la capacidad del Sistema Nacional de Salud ante cada invierno. Porque, como se recordó en la reunión, la gripe seguirá siendo "una carga sanitaria recurrente y previsible". La diferencia estará en la capacidad del sistema para anticiparse.


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