Las comunidades autónomas han tenido un papel protagonista en el II Foro de Universidad, Administración y Salud Pública: "Salud Pública: La información como herramienta clave para la prevención". Durante el encuentro, que contó con el apoyo de CSL Seqirus, Concepción Saavedra Rielo, consejera de Sanidad del Principado de Asturias expuso como se aplica la salud pública en su región. Además, diversos directores generales de Salud Pública (Elena Andradas, Comunidad de Madrid; Nuria Gayán, Aragón; y José Jesús Guillén Pérez, Región de Murcia) ahondaron en la importancia de la información en Salud Pública para el desarrollo de políticas públicas efectivas.
En este contexto, Saavedra quiso resaltar que cuando hablar de salud pública no se habla solo de enfermedad, sino que se debe hacer referencia a autocuidados, a prevención, a educación para la salud, etc. "Por lo tanto, la SP yo creo que tiene que crecer en estructura, en servicios y, por supuesto, en plazas dentro del presupuesto. Si no tendría poco sentido, aunque también la coordinación con la atención primaria y con la coordinación sociosanitaria es fundamental".
Al abordar diversas áreas es importante tener todo controlado y evitar las duplicidades en este ámbito: "Tenemos que tener claro los cauces de coordinación y comunicación y qué papel tiene la salud pública y qué papel tiene en cada territorio la parte asistencial". Además, Saavedra afirmó que en su comunidad se está trabajando de forma activa para que exista un refuerzo de la digitalización de la información y de los procesos, pero esta región tiene una población envejecida muy elevada, "que no se ha educado en estas en esas nuevas tecnologías".
En esta línea, la región está trabajando en la accesibilidad para la población, incluidos los más mayores y aquellos que viven en zonas rurales. "Estamos trabajando en el Proyecto Cuélebre que es un espacio de datos". Por otro lado, también se está implementando un nuevo programa de accesibilidad en el que las llamadas no van a ser atendidas por IA, sino que será una persona real quienes les hable y les responda. Asimismo, mediante los ayuntamientos están intentando que se mejore el acceso de esas nuevas tecnologías, sobre todo en el ámbito rural.
"Las herramientas son para utilizarlas, pero no podemos perder de vista que estamos tratando a personas. Y por lo tanto la relación con los profesionales, con el teléfono, con el administrativo, etc. en los pueblos va a seguir existiendo", aseguró Saavedra. Para facilitar la integración en estas zonas la región da peso a la red de hospitales comarcales, más periféricos y de todos los consultorios periféricos o locales. "Dentro de lo que es es nuestro plan de reto demográfico, tiene que existir esa red asistencial porque si no es verdad que la población marcha y también la gente que trabaja en esos centros".
"Las herramientas son para utilizarlas, pero no podemos perder de vista que estamos tratando a personas. Y por lo tanto la relación con los profesionales, con el teléfono, con el administrativo, etc.va a seguir existiendo"
Concepción Saavedra Rielo, consejera de Sanidad del Principado de Asturias
La consejera del Principado solicitó que desde la universidad se apoye este modelo que lleva a cabo la región de "reorientar el sistema hacia el ciudadano". Tal y como explicó Saavedra, "los jóvenes llegan y lo que quieren es la última tecnología, la última terapia, ser el que hizo la biopsia, etc., que eso es fundamental, porque tenemos que tener los últimos equipamientos y la última terapia. Pero es que tenemos que reorientar el sistema sanitario e ir hacia el principio: hacia la atención primaria y hacia la coordinación sociosanitaria".
"La tecnología está muy bien, pero lo más importante es el criterio clínico. No podemos diagnosticar a los pacientes haciéndoles pruebas analíticas y pruebas radiológicas. Los pacientes se diagnostican hablando con ellos y explorándolos", determinó Saavedra.
Información para el desarrollo de políticas públicas efectivas
A continuación, José María Eiros, director del Centro Nacional de Gripe de Valladolid, moderó la siguiendo mesa en la que participaron varios directores generales de salud pública.
En este sentido, Andradas comenzó destacando el boletín epidemiológico en la Comunidad de Madrid y la importancia que tiene para una Dirección General de Salud Pública como la nuestra suya. "Tiene la los datos y la información que luego nos ayuda a elaborar las acciones". "A partir de un sistema tan conocido y tan clásico como es el de la vigilancia de enfermedades transmisibles, ahora mismo gracias a los programas de comunicación hemos logrado que enfermedades que hace décadas tenían una incidencia importante para nuestra sociedad, como podía ser el sarampión, pues son enfermedades que prácticamente han desaparecido", afirmó Andradas.
No obstante, la realidad es que la gran movilidad internacional que existe actualmente facilita que personas que residen en otros países puedan llegar al nuestro y, en consecuencia, se diagnostiquen nuevos casos de enfermedades "importadas", ya que proceden de otros lugares. Ante esta situación, la DG de salud pública madrileña expone el caso del sarampión: "Lo primero que hacemos es revisar junto a nuestros equipos y profesionales cuál es el estado de las coberturas de vacunación. Nuestro objetivo es mantener una alta cobertura en ambas dosis —la primera y la segunda— dentro del Plan de Eliminación del Sarampión, alcanzando cifras superiores al 95%. Cuando detectamos que no se cumple este objetivo, los equipos actúan de inmediato".
Además de esta vigilancia clásica, basada en las enfermedades de declaración obligatoria y en las enfermedades inmunoprevenibles, "disponemos de nuevas metodologías que nos permiten detectar tendencias emergentes. Gracias al análisis diario de la demanda asistencial en los servicios de urgencias hospitalarias, podemos identificar cambios en los patrones de determinadas enfermedades o grupos de patologías".
Trabajo coordinado
Toda esta información, generada en el marco de los sistemas de monitorización, vigilancia y organización de la salud pública, demuestra el valor del trabajo coordinado y del uso inteligente de los datos. "Para que este sistema funcione adecuadamente es imprescindible mantener una estrecha coordinación entre los equipos de salud pública y los equipos asistenciales, así como con las direcciones generales y otros sectores implicados".
"Para que este sistema funcione adecuadamente es imprescindible mantener una estrecha coordinación entre los equipos de salud pública y los equipos asistenciales, así como con las direcciones generales y otros sectores implicados"
Elena Andradas, DG salud pública de la Comunidad de Madrid
Dependiendo del tipo de riesgo o amenaza, esta coordinación puede incluir también la colaboración con la Consejería de Educación, con la Consejería de Medio Ambiente o de Agricultura, e incluso con las administraciones locales. Se trata, por tanto, de un trabajo claramente multidisciplinar e intersectorial, que habitualmente se impulsa desde los servicios de salud pública.
Sin embargo, para que todo esto sea posible, "es fundamental contar con profesionales bien formados y especializados en los distintos programas de salud pública, así como realizar una inversión sostenida en sistemas de información modernos y actualizados. Estos sistemas deben permitir la integración de diversas fuentes de datos y facilitar que los profesionales de los centros directivos y de salud pública puedan aplicar inteligencia analítica sobre esa información", afirmó Andradas.
De acuerdo con Andradas, "lo ideal sería que esta dinámica se desarrollara en estrecha coordinación con el resto de unidades directivas de salud pública del Sistema Nacional de Salud. Para lograrlo, se requiere no solo conocimiento técnico, sino también liderazgo institucional que garantice una coordinación efectiva y sostenida en el tiempo entre todos los niveles del sistema sanitario".
Invertir en sistemas de información
Por su parte, Gayán comenzó subrayando que: "Los sistemas de información son absolutamente esenciales para la toma de decisiones. Sin ellos, sería como intentar tocar una partitura sin tener la música delante: se puede hacer 'de oído', pero el riesgo de equivocarse es enorme, y en salud pública no nos lo podemos permitir".
La DG de salud pública de Aragón destacó que invertir en sistemas de información modernos es una de las mejores formas de garantizar decisiones más eficaces y basadas en evidencias. "El principal reto es la enorme cantidad y diversidad de datos que debemos manejar. Necesitamos información de todo tipo: sobre las enfermedades que afectan a la población, las causas de mortalidad, la situación de las enfermedades transmisibles y no transmisibles, los resultados de los programas, las coberturas alcanzadas, la satisfacción de los usuarios, los determinantes sociales de la salud, o los motivos que justifican lanzar una estrategia u otra".
"El principal reto es la enorme cantidad y diversidad de datos que debemos manejar, ya que Necesitamos información de todo tipo: desde causas de mortalidad hasta la situación de las enfermedades transmisibles y no transmisibles"
Nuria Gayán, DG salud pública de Aragón
Así, puso diversos ejemplos que se han llevado a cabo en su región. "La primera es la Estrategia One Health, que consideramos prioritaria, porque hoy en día la salud humana no se puede entender sin una perspectiva integrada con la salud animal y la salud ambiental. La segunda es la Estrategia de Infecciones de Transmisión Sexual (ITS), que en principio iba a desarrollarse en 2026, pero los datos que recibimos muestran un aumento muy significativo de la prevalencia de ITS y, ante esta tendencia, hemos decidido adelantar su puesta en marcha. Por otra parte, la Estrategia de Prevención de la Obesidad, igualmente prioritaria, hemos tenido que aplazarla a 2026. Ha sido una decisión difícil porque disponemos de abundante evidencia sobre su importancia, pero era necesario priorizar los recursos".
Una revolución digital
Actualmente en Aragón se encuentran inmersos en una "revolución digital" para la que han sido han sido fundamentales los fondos europeos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR). "Gracias a ellos, hemos podido dar un impulso decisivo a los sistemas de información en salud pública. No olvidemos que, en muchas comunidades, todavía existían métodos muy rudimentarios o semimanuales de registro de datos.
Con estos fondos, Aragón ha desarrollado e implantado varias aplicaciones clave:
- SAINFO, el nuevo sistema de información de seguridad alimentaria.
- InfoMortalidad, que permite cargar automáticamente los datos de mortalidad, evitando el registro manual.
- InfoBrotes, para la gestión de brotes epidémicos.
- InfoAlertas, destinada a la gestión de alertas fuera del horario habitual, con un equipo de guardia activo las 24 horas del día, los 365 días del año.
- InfoCáncer, un proyecto especialmente relevante por su enfoque colaborativo entre los servicios asistenciales y los de salud pública.
En el caso de InfoCáncer, Gayán indicó que "los hospitales dispondrán de metadatos de tumores correctamente estructurados y una identificación inequívoca de cada caso. Además, los comités de tumores podrán generar automáticamente las actas de sus reuniones con los casos ya cargados en el sistema, lo que agilizará enormemente su trabajo. Por su parte, salud pública obtendrá datos de gran precisión sin necesidad de dedicar personal a la introducción manual, ganando en eficiencia y calidad de la información". También está próximo a entrar en funcionamiento InfoCribado, que automatiza la gestión de citas y facilita la interoperabilidad de la información.
Otro proyecto destacado es el nuevo sistema de información de vacunas, que se implantó el 1 de octubre y que aún está en fase de ajuste. Este sistema integra todos los elementos: desde los contratos y stocks por lotes hasta la distribución y consumo de vacunas en cada centro de salud. "Antes, todo esto se gestionaba mediante llamadas telefónicas, lo que generaba problemas de caducidad o distribución ineficiente. Ahora, la trazabilidad es completa y se enlaza con la historia clínica única de Aragón, permitiendo además el cálculo automático de coberturas vacunales", aseguró Gayán.
Gobernanza del dato sanitario
Por otor lado, Gayán subrayó la importancia de una buena gobernanza del dato sanitario. "En la mayoría de las administraciones, los responsables de administración electrónica gestionan la gobernanza de los datos generales, pero suelen excluir los datos sanitarios por su volumen, complejidad y sensibilidad", indicó.
"En Aragón hemos dado un paso decisivo al crear la Oficina del Dato Sanitario, la primera de España y una de las primeras de Europa. Su objetivo es gestionar de forma integral todo el ciclo de vida del dato y facilitar la toma de decisiones basadas en evidencia. Podemos imaginar nuestros bancos de datos como una enorme biblioteca con millones de volúmenes, pero con la puerta cerrada. La misión de esta oficina es abrir esa puerta y poner ese conocimiento al servicio de la salud pública, la gestión y la investigación", explicó la DG de salud pública de Aragón.
De esta forma, el dato sanitario podrá utilizarse de manera estructurada y segura para distintos fines: la investigación, la gestión sanitaria, la asistencia clínica o la planificación de políticas públicas. Cada profesional, en su ámbito y respetando siempre la privacidad y la seguridad, podrá acceder a la información que necesite: ya sea agregada, anonimizada o vinculada a su paciente concreto.
Información en salud pública
El DG de salud pública de la Región de Murcia se centró en la importancia de la información en salud pública para el desarrollo de políticas públicas efectivas.
"Ambos conceptos están estrechamente relacionados", aseguró Guillén, que explicó que "los sistemas de información son las herramientas que nos permiten obtener y gestionar los datos necesarios, generalmente para un cliente interno: nosotros mismos, los profesionales que trabajamos en el ámbito sanitario. Desde ese punto de vista, necesitamos datos fiables y de calidad. Y datos tenemos: contamos con numerosas bases de datos, aunque todavía afrontamos importantes retos".
En la Región de Murcia disponen de un Registro Poblacional de Cáncer con más de 30 años de trayectoria. El programa de vacunación se gestiona íntegramente a través de una base de datos poblacional, y en salud pública utilizan múltiples registros, algunos de carácter regional y otros nacional, como el programa NAYADE o el SIGNA de aguas potables, como indicó el DG.
Según Guillén, "el problema es que, aunque tenemos muchos datos, necesitamos mejorar su calidad, digitalizarlos y conectarlos. Existen distintos soportes y sistemas según se trate de atención primaria, salud pública o asistencia hospitalaria, y eso dificulta la integración. Por ello, debemos avanzar hacia la automatización de los datos, garantizar su fiabilidad y, además, lograr que sean comparables entre comunidades autónomas".
"El problema es que, aunque tenemos muchos datos, necesitamos mejorar su calidad, digitalizarlos y conectarlos. Existen distintos soportes y sistemas según se trate de atención primaria, salud pública o asistencia hospitalaria, y eso dificulta la integración"
José Jesús Guillén Pérez, DG salud pública de la Región de Murcia
Uso inteligente de los datos
Otro aspecto fundamental es el uso inteligente de los datos. "Los datos, por sí mismos, no significan nada si no somos capaces de interpretarlos. No voy a extenderme en el tema de la inteligencia artificial, pero sí quiero subrayar la necesidad de contar con profesionales capacitados para analizar e interpretar los datos de manera que se transformen en conocimiento útil", señaló Guillén. "En definitiva, debemos pasar de acumular datos a extraer inteligencia de ellos. Solo entonces podremos convertirlos en verdadera información", añadió.
Por otro lado, el DG aseguró que todas las crisis de salud o crisis epidémicas de los últimos veinte años han tenido también una crisis de comunicación: "La pandemia de COVID-19 fue el ejemplo más claro. No siempre supimos cómo transmitir la información con la claridad necesaria, y en muchos momentos surgieron otras voces que distorsionaron el mensaje o suplantaron el papel de las autoridades sanitaria".
"En cualquier caso, cuando comunicamos información sanitaria, esta debe ser accesible, veraz, creíble y coherente. Sin embargo, la experiencia demuestra que la información no siempre es suficiente. No basta con informar; es necesario promover un cambio de actitud que conduzca finalmente a un cambio de comportamiento. Y eso requiere algo más que campañas informativa", resaltó.
Retorno de la inversión
Otro aspecto que se abordó fue el retorno de la inversión que se ha comprobado que aporta la salud pública. "La situación no es comparable entre comunidades autónomas porque los presupuestos de las direcciones generales de Salud Pública son muy distintos", aseguró Andradas, que añadió que "aun así, debemos seguir avanzando para destinar más recursos a políticas preventivas, especialmente a los programas de vacunación, que son un pilar fundamental. Los resultados hablan por sí solos: gracias a décadas de inversión, España ha erradicado enfermedades como la poliomielitis o la difteria, y la reciente incorporación de la inmunización frente al virus respiratorio sincitial (VRS) ha reducido un 90% los ingresos por bronquiolitis y un 65% la demanda en atención primaria y urgencias pediátricas".
Tal y como señaló la DG madrileña en una población cada vez más envejecida —el 19% de los madrileños supera los 65 años—, invertir en prevención en adultos tiene un gran retorno: por cada euro destinado a vacunas como la de la gripe o la COVID-19, se recuperan unos 19 euros en ahorro sanitario.
En esta línea, Gayán señaló que una revisión sistemática publicada justo antes de la pandemia, que analizó 52 intervenciones de salud pública, demuestró que el retorno medio de la inversión es de 27,2 euros por cada euro invertido cuando la intervención tiene alcance nacional, y de 4 euros por euro invertido si es local. "Es decir, la salud pública no es un gasto, sino una inversión rentable que reduce costes asistenciales y mejora la salud colectiva", puntualizó.
Además, indicó que "a menudo se argumenta que los beneficios de estas políticas se ven solo a largo plazo, pero el estudio demuestra que en 15 de las 52 intervenciones el retorno se obtuvo en menos de tres años, e incluso en algunos casos —como el programa de inmunización frente al virus respiratorio sincitial en lactantes— los resultados se observaron en el mismo año, con un ahorro inmediato".
Sin embargo, el principal obstáculo sigue siendo el modelo presupuestario rígido de la administración pública. "Los ahorros conseguidos en un área no pueden trasladarse a otras partidas, ya que cada sección del presupuesto funciona de forma independiente", explicó Gayán. "Además, la sanidad parte de una infrafinanciación estructural, que requeriría un crecimiento mínimo del 6% anual solo para mantener el nivel actual de servicios".
Por último, el DG de la Región de Murcia finalizó con una necesidad clara: ¿qué podemos hacer para dar visibilidad a la salud pública? "Nadie reconoce la labor de la salud pública. Incluso muchos profesionales asistenciales desconocen en gran medida qué hacemos. Esa falta de percepción genera invisibilidad".
De acuerdo con Guillén, en primer lugar, se debe trabajar de forma intersectorial, ya que la salud pública no puede permanecer aislada en los departamentos de sanidad. En segundo lugar, se debe fortalecer la cultura de la salud pública en todos los niveles, desde las instituciones hasta la ciudadanía."En definitiva, necesitamos dar mayor visibilidad a la salud pública y hacer entender que cada día se nos encomiendan más tareas, aunque seguimos contando con los mismos recursos y el mismo personal".
