En el año 2003 la Unión Europea (UE) puso en marcha la primera versión del Plan Europeo contra el Cáncer. Una estrategia que, en sus más de dos décadas de vida, ha pasado por diversas actualizaciones. También en España, con las diferentes personas que han liderado el Ministerio de Sanidad, las acciones orientadas a mejorar el abordaje y la asistencia oncológica han sufrido transformaciones y se han adaptado a las nuevas necesidades que han ido surgiendo. No obstante, el Plan Europeo de Lucha contra el Cáncer, todavía no está aterrizado en España, pero tampoco en una gran parte de los Estados miembro de manera extensiva y equitativa. Durante el XII Foro ECO, impulsado por la Fundación para la Excelencia y la Calidad de la Oncología (Fundación ECO) celebrado bajo el lema ‘Objetivo 2030 y el cáncer: ¿Estamos preparados?’ expertos de diferentes ámbitos han abordado diferentes aspectos relativos a su implementación.
Para Jesús García-Foncillas, presidente de la Fundación ECO, “es una urgencia ver cómo aterrizamos el plan europeo”. En este contexto, puso el foco “en la necesidad avanzar en digitalización y ver en qué punto se encuentra el Espacio Europeo de Datos Sanitarios (EEDS)”. Asimismo, el presidente de la entidad enumeró otros aspectos prioritarios en los que se debe poner el foco en la implementación del plan como “medir la calidad, viendo dónde estamos, qué resultados estamos teniendo y diseñar una estrategia de futuro orientada a mejorar los puntos de calidad asistencial” o “una asignatura pendiente para todos los pacientes con cáncer y personas de su entorno, como es el acceso a la innovación”.
Comprehensive Cancer Centers
En la primera mesa redonda del XII Foro ECO se analizó la implementación del Plan Europeo contra el Cáncer. En esta participó Josep María Borrás, director de la Estrategia de Cáncer de Cataluña. Este señaló que “uno de los objetivos es alcanzar el 70 por ciento de supervivientes en cáncer a los cinco años”. Aquí, indicó que “en mujeres si se está llegando, los hombres quedan a unos ocho puntos, por lo que este debe ser uno de los focos”. Otro de los puntos al que hizo referencia es que, en base al plan europeo, “el 90 por ciento de los casos de cáncer deberán ser tratados en los Comprehensive Cancer Centers (CCC)”.
Aquí, Luis Paz-Ares, patrono de la Fundación ECO y jefe de Servicio de Oncología del Hospital 12 Octubre apuntó que “esto va a exigir bastante ‘ingeniería’ a lo largo de la Unión Europea, ya que hay centros muy especializados en países muy centralizados y otros en los que la asistencia gravita en torno a hospitales de segundo o tercer nivel”. Por ello, apostó por avanzar hacia “un modelo mixto de redes y centros”. “Los profesionales que llevamos muchos años trabajando en cáncer entendemos que los CCC ofrecen una atención multidisciplinar para armonizar la atención”. Y, en cuanto al debate originado respecto a la designación de estos centros, consideró que “aunque este probablemente no está dibujado todavía, el problema es la incertidumbre de no trasladarnos a los profesionales en qué consiste ese modelo”.
A este respecto, Borrás puntualizó que “este modelo tiene que definir sus estándares y es algo que no está todavía decidido”. En este sentido, Alfredo Carrato, consejero emérito de la Fundación ECO expresó que, si este punto hubiera sido prioritario para el Ministerio de Sanidad, “hubiera informado a los centros en tiempo y forma para poder actuar”. Aquí, Borrás incidió en que por el momento “no se ha hecho ninguna selección” y aclaró que únicamente se han seleccionado unos centros “en un proceso que se hizo en cinco días porque la joint action obligaba a establecer las unidades afiliadas”. También, el director de la Estrategia en Cáncer de Cataluña explicó “que los criterios de certificación se desarrollarán en cuatro años y se ayudará a los centros a que puedan cumplirlos y entrar en esta selección”. “Los centros y los grupos de investigación estamos acostumbrados a que cuando hay una selección, se den unos criterios y se haga una evaluación; entendemos que no es una decisión finalista pero el malestar que existe no es porque los centros no sean oportunos, sino porque el proceso debería ser más claro”, precisó Paz Ares.
Por último, Borrás aseveró que “lo importante de los CCC es el discurso de superespecialización”. “La meta final reside en organizar mejor la oncología, que es lo que lleva a un mejor pronóstico”, aseveró.
Trabajo en red y gobernanza
Así, esta creación de CCCs en Europa responde al punto del plan que contempla el trabajo en red. Carrato apuntó a la necesidad de “elaborar una red de hospitales dentro de cada comunidad autónoma donde se aprovechen las fortalezas de cada hospital, entre ellas, la excelencia en la investigación o asistencia en determinadas patologías”.
Por su parte, Emilio Alba, jefe de Servicio de Oncología Médica del Hospital Virgen de la Victoria, resaltó la importancia del trabajo en red indicando que “tiene que haber cierto consenso, porque todavía existen grandes problemas de gobernanza en el día a día, también por las resistencias en la mesogestión”. Otro de los aspectos que comentó Alba fue que al hablar de acceso a la innovación “usualmente se hace referencia a fármacos, pero también habría que atender dentro de este trabajo en red a la centralización de cirugías complejas ya que es una cuestión fundamental en la supervivencia en cáncer”.
Dentro de este modelo de trabajo en red, Paz Ares indicó que este “no ha de basarse sólo en centros sino también en redes, ya antes de que llegue el momento de certificación”. En este proceso, consideró fundamental “el uso de las métricas, y aunque tenemos que tener más, no podemos no utilizar las que ya tenemos”. Con esto, y para dar la mejor respuesta posible a los pacientes, instó a “agrupar la complejidad”. En esta misma idea coincidió Alba, señalando que para ver cuál es el mejor modelo para los pacientes “si no queremos que sea un brindis al sol, tiene que hacerse en base a resultados”. “Tenemos que empezar a tener métricas, y actualmente no tenemos ni un registro nacional de cáncer ni datos de muchos ámbitos”, lamentó Alba.
“Para implementar la prevención o el diagnóstico, sobre todo en patologías menos frecuentes y más complejas, hay que tener en cuenta que la oncología va cada vez hacia un nivel de complejidad más elevado”, expuso García Foncillas. En este contexto, agregó, “el paciente necesita ser tenido en cuenta en el contexto del centro de referencia independientemente de cómo lo planteemos”. Por ello, aseveró que es esencial definir “qué recursos se van a utilizar, ya sea con la prevención a través de la atención primaria o bajo la macroestructura de centros de cáncer o una red integral”. “Pero lo importante es ver cómo vamos a hacerlo, porque el plazo de tiempo es corto”, aseveró.
Visión desde la UE
El foro contó con la participación de Tove Ernst, miembro del gabinete de la comisaria de Salud de la Comisión Europea (CE), Stella Kyriakides. Ernst apeló a la necesidad “del trabajo conjunto con un enfoque que ponga al paciente en el centro”. Asimismo, destacó que uno de los objetivos prioritarios, más si cabe tras la pandemia de COVID-19, es “avanzar hacia una atención en cáncer más resiliente”.
Asimismo, la representante de la CE aludió a varios de los puntos incluidos en el plan europeo, hacía balance sobre la prevención. “Hace 20 años que en este plan europeo se incluyeron algunas de las recomendaciones en cuanto a los programas de screening de cáncer, lo cual fue muy importante; con el desarrollo de la ciencia y los nuevos avances médicos, además de las actualizaciones en estos cribados, ha mejorado el diagnóstico y tratamiento”. Aquí, Ernst resaltó “el trabajo llevado a cabo con los Estados miembro”, clave para avanzar en la detección precoz y mejorara el pronóstico.
Por otra parte, Ernst aludió a otro de los aspectos incluidos en el plan: la creación de Comprehensive Cancer Center, los cuales ha considerado “supondrán una gran contribución en el diagnóstico y la asistencia oncológica”.
También, Erns se refirió a las disparidades existentes durante todo el proceso oncológico, poniendo de manifiesto la necesidad de “elaborar un mapa que refleje estas inequidades”.
Con todo esto, la portavoz de la CE consideró que para que el plan tenga éxito “necesita esfuerzos a nivel nacional en los Estados miembro”. Aquí, puso en valor el caso de España, destacando aspectos como la prevención con “los ratios de vacunación en virus del papiloma humano (VPH)”, así como “lograr la inclusión de esta vacuna en los calendarios por su importancia en la prevención del cáncer”.
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