El Congreso tumba la moción de Vox para «garantizar la asistencia sanitaria de los españoles»

La iniciativa no salió adelante tras la abstención del PP y el rechazo del resto de Grupos Parlamentarios, entre los que se encuentran PSOE y Sumar

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El Congreso de los Diputados ha rechazado este jueves la moción de Vox sobre las medidas que, a juicio del grupo, debía adoptar el Gobierno para "garantizar la asistencia sanitaria de los españoles", en un debate marcado por el cruce de acusaciones sobre listas de espera, financiación, falta de profesionales, acceso universal al sistema y condiciones laborales del personal sanitario.

La iniciativa, defendida por el portavoz de Sanidad de Vox, David García Gomis, situó el foco en la saturación asistencial, el aumento de las demoras, la situación de los profesionales y el acceso de personas extranjeras al sistema público. Durante su intervención, el diputado sostuvo que "España no puede ser el hospital del mundo" y reclamó derogar la norma de universalidad sanitaria, al considerar que el sistema está "al límite" y que los ciudadanos españoles están sufriendo las consecuencias en forma de listas de espera, retrasos diagnósticos y dificultades de acceso a tratamientos.

García Gomis también vinculó el deterioro del sistema a la presión asistencial y a la falta de refuerzo estructural, y defendió medidas como un Estatuto Médico propio y una mayor rapidez en la disponibilidad de terapias innovadoras. En su discurso, mencionó además la huelga médica y pidió al Ministerio de Sanidad que actúe "sin demoras" tanto en la negociación laboral como en la extensión de tratamientos para enfermedades raras, en especial para pacientes con epidermólisis bullosa, conocida como piel de mariposa.

El Partido Popular, a través de la diputada Esperanza Reynal, presentó una enmienda y coincidió en denunciar la situación de la sanidad, aunque se desmarcó del enfoque de Vox en varios puntos. Reynal definió la moción como un "cajón desastre" y reclamó un modelo de financiación "adaptado a las necesidades reales", así como diálogo con los profesionales sobre guardias, formación, retribuciones, descansos, conciliación y jubilación.

La diputada popular aseguró que el conflicto con los médicos debe resolverse y criticó la gestión del Ministerio de Sanidad, al que acusó de no haber dado estabilidad a la cartera ni respuestas eficaces a las reivindicaciones del sector. Sobre la universalidad, defendió que la sanidad española debe atender a quien lo necesite, aunque advirtió de que "no podemos hacer de la irregularidad un derecho". También, cargó contra la falta de presupuestos, que, según dijo, dificulta la financiación de innovaciones terapéuticas.

Desde Sumar, la portavoz de Sanidad Alda Recas rechazó de plano la iniciativa de Vox y aseguró que la asistencia sanitaria "está garantizada". Reivindicó que el Gobierno trabaja en el refuerzo del sistema con más inversión, reformas y coordinación con comunidades autónomas, sociedades científicas, pacientes y sindicatos. Recas negó que la universalidad sea la causa de la presión asistencial y defendió que excluir a población vulnerable solo empeoraría la situación al retrasar la atención hasta fases más graves de enfermedad.

La diputada de Sumar acusó, además, a Vox de sostener "bulos" sobre turismo sanitario e inmigración y defendió la negociación abierta del Estatuto Marco, subrayando que el Ministerio ha mantenido decenas de reuniones con los actores implicados. Frente a la propuesta de un Estatuto Médico, apostó por abordar la mejora de las condiciones laborales de los profesionales desde una reforma general del marco laboral sanitario.

La respuesta del PSOE se centró en atribuir buena parte de los problemas del sistema a la gestión de las comunidades autónomas, especialmente las gobernadas por el PP. La diputada Ana Cobo defendió que el Gobierno ya está actuando dentro de sus competencias y contrapuso la financiación estatal propuesta a la gestión autonómica de los servicios sanitarios. En ese contexto, puso el foco en Andalucía, a la que señaló por sus listas de espera, la falta de pediatras y la precariedad de los contratos médicos.

Cobo rechazó también el vínculo entre inmigración y saturación sanitaria planteado por Vox y defendió una sanidad pública "universal y de calidad". Al igual que otros intervinientes, se refirió a la enfermedad de piel de mariposa y al tratamiento Vyjuvek, reclamando que no se utilice políticamente la esperanza de las familias afectadas y que se concreten plazos y compromisos asistenciales. La iniciativa no salió adelanta tras la abstención del PP y el rechazo del resto de Grupos Parlamentarios, entre los que se encuentran PSOE y Sumar.


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