El Consejo de Ministros ha dado luz verde al proyecto de ley de prevención del consumo de bebidas alcohólicas y de sus efectos en los menores de edad, que comenzará ahora su trámite parlamentario, ha señalado la ministra portavoz, Pilar Alegría, durante la rueda de prensa posterior a la reunión. Un proyecto de ley que "deviene de las conclusiones obtenidas de la Comisión Mixta para el estudio del problema de las drogas que se llevó a cabo en 2018 en el Congreso de los Diputados y que fueron aprobadas prácticamente de manera unánime", según Alegría.
"Es tan urgente como necesario", ha recalcado la ministra de Sanidad, Mónica García, quien ha señalado que se trata de una legislación "pionera" a nivel estatal para "abordar de manera integral la prevención del consumo de alcohol en menores".
En este sentido, García ha expuesto que la preocupación del Ministerio por este asunto es consecuencia de los datos recabados por la encuesta ESTUDES en el año 2023: "El 53 por ciento de los jóvenes de entre 14 y 18 años ha consumido alcohol en el último mes; un tercio, casi un 28%, lo ha consumido a través del llamado 'modelo de atracón', tomando más de cinco copas o vasos en menos de dos horas; uno de cada cinco jóvenes reconoce haberse emborrachado en los últimos 30 días; y casi un 93% de ellos afirma tener un acceso casi libre al alcohol, a pesar de las restricciones actuales", ha mencionado.
Asimismo, ha hecho referencia a las encuestas realizadas en el Barómetro Sanitario, donde se observa que "el 80% de los encuestados, considera que es un problema que tenemos que abordar de manera urgente y respaldan que las administraciones públicas adoptemos las medidas para prevenirlo", ha apuntado la ministra.
"No existe cantidad segura de alcohol"
La normativa tiene por objetivo "prevenir el consumo de alcohol en menores de edad y protegerlos de sus efectos, crear entornos seguros y saludables para la infancia y la adolescencia y dotar de herramientas eficaces en los sectores que trabajan con menores para promover hábitos saludables".
En este sentido, García ha recalcado que "no existe una cantidad segura de alcohol que no implique un impacto negativo en la salud". "Tenemos que desterrar la idea de que puede haber algunos beneficios en la salud con el consumo moderado; son muchas investigaciones las que confirman que esto no es verdad, que beber alcohol de forma moderada no aporta ningún beneficio a la salud y menos a los niños y adolescentes", ha asegurado.
De hecho, la ministra ha hecho hincapié en que la evidencia científica advierte que "el consumo de alcohol afecta al desarrollo cerebral de los jóvenes, a su desempeño en el ámbito educativo y a la mayor probabilidad de tener conductas de riesgo y mayor riesgo a tener una adicción en la vida adulta".
"Esta ley tiene un enfoque integral y de salud pública; es un compromiso con las familias, con los docentes, con los profesionales sanitarios y con los propios jóvenes", ha declarado García.