Una imagen: tres diputadas charlan y sonríen en el interior de la Sala Prim del Congreso de los Diputados, donde acaba de celebrarse la Comisión de Sanidad. Y solo palabras de entusiasmo por lo conseguido: el proyecto de ley por el que se crea la Agencia Estatal de Salud Pública ha sido aprobado por la mayoría de la Cámara Baja –únicamente sin el apoyo de Vox–, a falta del visto bueno del Pleno que se celebrará la próxima semana.
Una de las mujeres del corro es Carmen Martínez, portavoz de Sanidad del Grupo Parlamentario Socialista, quien apunta a su «satisfacción por el alto grado de consenso». «Es un mandato de la Comisión de Reconstrucción, de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de todos los organismos internacionales para estar mejor preparados ante posibles pandemias o epidemias y anticiparlos a ellas», expone en declaraciones a Gaceta Médica. «La aportación de todos los grupos ha sido muy positiva y estamos contentos«, asevera.
«Y también es transmitir un mensaje a la ciudadanía: que cuando algo importa, cuando la salud importa, somos capaces de ponernos de acuerdo y de caminar juntas», apostilla Alda Recas, portavoz de Sanidad del Grupo Parlamentario Sumar, quien también se anima a hablar con este medio. «Que todas las leyes sean así», desea Recas.
Elvira Velasco, portavoz de Sanidad del Grupo Parlamentario Popular, coincide con sus compañeras en que «ha habido un clima para el acuerdo». «Esto lo fijamos en la Comisión de Reconstrucción y para el PP era una prioridad. Al final, en el ánimo de la voluntad, ha salido adelante», recalca la diputada popular. «Ahora viene la segunda parte, el presupuesto«, interrumpe al más puro estilo de «Pepito Grillo» la voz de Martínez.
Los puntos ‘calientes’ de la AESAP
El mejor de los escenarios, en el que la normativa pasara con éxito por el Pleno del Congreso y, posteriormente, obtuviera el visto bueno del Senado, es muy factible. Rafael Cofiño, diputado de Sumar, apunta en conversación con GM que «ha sido una experiencia muy bonita el poder ver un proceso en el que creo que va a haber un acuerdo mayoritario». «No ha habido grandes dificultades; mayoritariamente ha habido un consenso muy amplio», señala.

Pero, aunque el proceso de negociaciones se ha desarrollado en ese ambiente de consenso y acuerdo en el que también coinciden las diputadas de Sumar, PSOE y PP, se han dejado entrever algunos aspectos más controvertidos o sobre los que se ha tenido que hacer más hincapié.
Uno de estos puntos más polémicos, «aunque tampoco era polémico porque ya está el marco constitucional», según Cofiño, es el de las competencias autonómicas. «Algunos partidos plantean que la Agencia Estatal no puede suplantar el trabajo que se hace a nivel territorial en las agencias regionales. Eso ya está referenciado en la Constitución, pero se ha matizado en la redacción de algunos puntos o en el preámbulo, para que quedara claramente definido», indica. «El planteamiento es que necesitamos una buena Agencia Estatal, pero si no hay red, no sirve para nada«, declara.
En este contexto, el diputado de Sumar señala que las comunidades ya tienen sus departamentos: «Aunque no se llamen agencias, en Asturias, por ejemplo, ya hay una Dirección General de Salud Pública. Lo que sí deben tener esas direcciones generales o agencias, como se denominen, es músculo de gente y de presupuesto, que ese es el problema que tenemos. Hay comunidades que sí que han mejorado y otras que no han mejorado nada», expone.
Precisamente, el asunto económico es otro de los puntos ‘calientes’. Y es que, explica Cofiño, «un médico que trabaje en un hospital cobrará más que si está en una Consejería de Sanidad», por lo que «no se conseguirá músculo». En el caso de Asturias, «nuestros epidemiólogos clásicos se han jubilado todos, no tenemos recambio generacional», lamenta el diputado.
Algunas de las enmiendas que se han rechazado han sido la presentada por el PP acerca de la reserva estratégica de medicamentos y productos sanitarios o la del Grupo Parlamentario Republicano, sobre innovación incremental. La primera, señala Cofiño, ha sido rechazada por un «tema de competencias, sobre todo». «En algunas enmiendas, no es tanto que no se esté de acuerdo con el contenido, sino que se plantea que hay que resolverlas, pero que el marco no está en el ámbito de esta ley«, explica. «Hay que buscar otras fórmulas para poder trabajarlas», concluye.
Otro «melón» que se abrirá próximamente será el de la sede de la AESAP. Cofiño asegura que este asunto aún no se ha puesto oficialmente sobre la mesa, pero dará que hablar. «La información que tenemos es que esto lo llevará el Ministerio de Política Territorial, pero Sanidad marcará algunos criterios», indica el diputado de Sumar, quien informa que él ha pedido que la sede esté en Asturias. Sea donde sea, Cofiño tiene claro que lo que sí que quiere es una «deslocalización de la Agencia Estatal«.