El primer año de implantación del nuevo protocolo de cribado del cáncer de cuello uterino en la Región Sanitaria Catalunya Central ha permitido detectar 1.641 casos positivos del virus del papiloma humano (VPH) entre las personas participantes. El porcentaje de positividad se sitúa en el 13,46% y muestra que el nuevo modelo es altamente efectivo para identificar infecciones de alto riesgo que pueden derivar en lesiones precancerosas y cáncer de cuello uterino si no se tratan a tiempo.
El virus del papiloma humano (VPH) es la causa principal del cáncer de cuello uterino. Aunque la mayor parte de las infecciones se eliminan espontáneamente, la persistencia del virus puede provocar la aparición de lesiones precancerosas que, sin detección y tratamiento, pueden evolucionar a cáncer. En Cataluña, el cáncer de cuello uterino es uno de los tumores más frecuentes en mujeres jóvenes, con unos 350 casos diagnosticados anualmente. Gracias a programas de cribado como el desplegado en la Cataluña Central, es posible detectar la enfermedad en fases iniciales y aumentar significativamente la supervivencia.
Entre junio de 2024 y mayo de 2025, el programa se ha desplegado en todas las comarcas de la Región Sanitaria Cataluña Central de forma oportunista, por lo que desde los tres servicios de Atención a la Salud Sexual y Reproductiva (ASSIR) que existen en el territorio se ha ofrecido la prueba a las mujeres que tenían cita programada. Los resultados que confirman la buena aceptación de la población y la eficiencia de los circuitos diagnósticos.
Durante este período se han procesado 16.570 muestras. Por áreas de gestión asistencial, AGA, en el Berguedà se realizaron 1.543; en el Bages, Solsonès y Moianès 7.775 y en Osona y Lluçanès 7.095. El nuevo protocolo establece dos tipos de prueba según su edad. En mujeres de 30 a 65 años se tomaron un total de 12.192 muestras para analizar y determinar el virus del papiloma humano (VPH), con un porcentaje de positividad del 13,46%.
ACTIVIDAD PARA DETECTAR EL VPH
| Berguedà | Bages, Solsonès, Moianès | Osona | Total | |
| Muestras recogidas para la determinación de VPH | 1.178 | 5.660 | 5.354 | 12.192 |
| Positivos de VPH en las muestras recogidas | 163 | 833 | 645 | 1.641 |
El programa de cribado también se ha desplegado de forma oportunista en mujeres entre 25 y 29 años con la toma de muestras en citologías cervicales. Se han realizado 4.221, con 924 (21,9%) resultados patológicos que incluyen desde lesiones leves hasta carcinomas. De estas 924 lesiones citológicas, en 37 mujeres se detectó una lesión de alto grado o carcinoma que requirió una actuación médica inmediata.
Además de los buenos resultados asistenciales, el programa ha destacado por su excelente funcionamiento logístico, con trazabilidad total de las muestras. Esto refleja la eficacia del nuevo circuito de transporte y gestión implantado en la región. El gerente de la RSCC, Toni Sánchez, ha elogiado «un modelo de cribado eficiente, alineado y de muy buena colaboración entre proveedores asistenciales y con un impacto directo en la mejora de la salud pública».
El Servicio de Anatomía Patológica del Consorcio Hospitalario de Vic es quien centraliza la recepción de las muestras y las analiza. Estos laboratorios han garantizado una elevada calidad del proceso, con tiempo de respuesta medio de 1,14 días para el test de VPH y de 3,99 días para la citología, cumpliendo al 100% los estándares de calidad. La Dra. Maria Alejo, responsable del Servicio de Anatomía Patológica del Consorcio Hospitalario de Vic, ha destacado que «los resultados obtenidos confirman que el nuevo protocolo es una herramienta clave para detectar de forma precoz las lesiones previas al cáncer de cuello uterino, permitiendo actuar antes de que la enfermedad evolucione».
Este programa forma parte de la estrategia del Departamento de Salud para avanzar en la detección precoz del cáncer de cuello uterino y reducir su incidencia. El protocolo, que se ha desplegado inicialmente de forma oportunista, prevé una cobertura progresiva de toda la población diana. El objetivo es que todas las mujeres y personas con cuello uterino de 25 a 65 años tengan acceso a él, con citología cada tres años en el tramo de 25 a 29 años y test de VPH cada cinco años a partir de los 30 años.