La crisis generada por los fallos en el programa andaluz de detección precoz del cáncer de mama ha abierto la puerta a una actualización de política sanitaria en cadena entre las comunidades autónomas. Varios de los gobiernos regionales revisan sus protocolos y amplían la cobertura de sus cribados, conscientes de la necesidad de reforzar la prevención y la equidad en el acceso a las pruebas. En este contexto, Andalucía ha movido ficha con un plan de choque para intentar paliar los fallos en los diagnósticos de las primeras mamografías, que incluye 12 millones de euros de inversión y 119 profesionales sanitarios nuevos, a la par que extiende la realización de pruebas a fines de semana y festivos.
Además, el pasado domingo el consejero de Salud y Consumo en funciones, Antonio Sanz, anunció que el Ejecutivo andaluz aprobará este miércoles dos planes específicos, uno para el cribado de cáncer de colon y otro para el de cuello de útero, cosa que se ha cumplido. Ambas medidas complementan el plan de choque desplegado para resolver los problemas detectados en el cribado de mama, un asunto que, según Sanz, se está «abordando con el mayor rigor y seriedad».
Andalucía refuerza su estrategia preventiva ante la crisis
La Junta de Andalucía ha activado un plan de acción dotado con 89 millones de euros para reforzar los programas de cribado de cáncer de colon y cuello de útero, con la contratación de 586 profesionales, desde administrativos hasta especialistas en áreas como digestivo, anestesia o ginecología. Este plan se suma al de cáncer de mama, presentado la semana anterior, con 12 millones y 119 contrataciones, alcanzando un total de 101 millones y 705 profesionales. Sus objetivos son consolidar la implantación homogénea de los programas, mejorar la comunicación con la ciudadanía, reforzar los recursos humanos y modernizar los procesos mediante transformación digital.
El plan se estructura en cuatro líneas estratégicas: la mejora asistencial y de la coordinación clínica, la ampliación de los equipos, la innovación tecnológica y digital, y la modernización de infraestructuras. Entre sus medidas, se actualizarán las cartas de invitación al cribado con información más clara, se formará al personal en comunicación asistencial y se monitorizará todo el proceso para evitar demoras. Además, se implantará un sistema de automatización inteligente (IPA) con una inversión de 10,4 millones de euros, financiado parcialmente con fondos europeos, que permitirá seguir cada caso desde la invitación hasta el diagnóstico final.
El plan también contempla un refuerzo de personal para ampliar la cobertura de los cribados. Se incorporarán 68 administrativos (2 millones de euros) y 70 enfermeras especialistas en Ginecología y Obstetricia (3,8 millones), además de 178 facultativos especialistas de área, 64 enfermeras de endoscopia, 64 técnicos superiores en Anatomía Patológica, 32 técnicos auxiliares (TCAE) y 64 auxiliares administrativos, con una inversión total de 37 millones. Junto a estas incorporaciones, se impulsará la actividad extraordinaria en endoscopias digestivas con autoconciertos, actualizando tarifas y añadiendo un 10% extra en días festivos, con un coste estimado de 7,15 millones de euros.
Por último, la Junta invertirá 30 millones de euros en la digitalización de los laboratorios de anatomía patológica e implantará herramientas de inteligencia artificial para el diagnóstico, contratando 46 informáticos (1,7 millones). Además, se destinará 1 millón a la reforma y ampliación de áreas de Anatomía Patológica en hospitales de Málaga, Córdoba y Antequera, y 1,8 millones a renovar equipos de endoscopia. El cribado de cáncer de colon, iniciado en 2020, ha incrementado su participación del 39% al 65% en 2024, mientras que el de cuello uterino, iniciado ese mismo año, aspira a alcanzar una cobertura del 90% en 2029.
Madrid amplía la detección y baja la edad de las mamografías
La Comunidad de Madrid anunció ayer la ampliación progresiva del programa DEPRECAM para mujeres de entre 45 y 74 años, adelantando la edad mínima de acceso en cinco años respecto al rango anterior (50-69). En 2024 participaron más de 200.000 mujeres, y ya se han realizado más de 152.000 mamografías este año. «Este programa salva vidas», afirmó la consejera de Sanidad, Fátima Matute, durante las XIII Jornadas para Pacientes y Familiares con Cáncer de Mama del Hospital Ramón y Cajal.
La consejera destacó que la estrategia se apoya en una red hospitalaria cada vez más especializada y en la investigación, con nueve de los 57 grupos madrileños centrados en cáncer de mama. Además, la región impulsa tratamientos oncológicos domiciliarios y equipamientos de última generación. Madrid mantiene sus programas PREVECOLON (para hombres y mujeres de 50 a 69 años), CERVICAM (para mujeres de 25 a 65 años) y Cassandra (piloto para cáncer de pulmón).
Galicia extiende sus cribados a las cárceles
La Xunta de Galicia mandó un comunicado de prensa ayer recordando que el pasado 25 de septiembre anunció que extenderá los cribados de cáncer de cérvix y colon a todos los centros penitenciarios de la comunidad, ampliando el programa ya operativo de cáncer de mama. La directora general de Salud Pública, Carmen Durán, destacó que la medida busca reforzar la equidad y la universalidad del sistema sanitario.
El Programa Gallego de Detección Precoz de Cáncer de Mama, activo desde 1992, ha enviado 4,5 millones de invitaciones y alcanzado un 84,6% de participación, con una supervivencia del 97,8% entre las diagnosticadas mediante cribado. Las exploraciones se dirigen a mujeres de entre 50 y 69 años, con mamografías bienales.
El cribado colorrectal gallego —para personas de 50 a 69 años— suma más de 2,7 millones de invitaciones desde 2013, y el de cérvix, dirigido a mujeres de 25 a 65 años, tiene una participación efectiva del 60%. Galicia desarrolla además pilotos para pulmón (personas fumadoras de 55-74 años) y próstata (hombres de 50-69), con altas tasas de participación y detección temprana.
Castilla y León y Castilla-La Mancha mantienen sus programas activos
Castilla y León mantiene tres cribados consolidados: el de cáncer de mama, para mujeres de 45 a 69 años; el de cáncer colorrectal, para personas de 50 a 74 años; y el de cuello de útero, para mujeres de 25 a 64 años. Todos los programas son gratuitos, voluntarios y se gestionan desde los centros de salud mediante carta de invitación.
Castilla-La Mancha presenta una estructura similar: cribado de mama con mamografía bienal para mujeres de 45 a 70 años, cribado de colon para personas de 50 a 69 años, y cribado de cuello uterino mediante citología (25-34 años) y test de VPH (35-65 años). Los programas se coordinan desde Atención Primaria con el objetivo de mejorar la cobertura y la periodicidad de las pruebas.
Cataluña amplía cobertura y prueba nuevos modelos
En Cataluña, los programas de cribado están plenamente consolidados y dirigidos a la población general de 50 a 69 años. El cribado de cáncer de mama se ofrece cada dos años mediante mamografía gratuita, mientras que el de cáncer colorrectal se realiza también cada dos años mediante prueba de sangre oculta en heces.
Ambos programas envían la invitación directamente al domicilio de la persona y están coordinados por el Departament de Salut y el Institut Català d’Oncologia. Cataluña explora además nuevos proyectos piloto para el cáncer de pulmón y otros tumores de alta incidencia, con el objetivo de incorporar progresivamente estos cribados a la Cartera de Servicios del sistema público.
País Vasco extiende su cobertura y refuerza la prevención familiar
El País Vasco mantiene tres programas de cribado gestionados por Osakidetza. El cribado de cáncer de mama se dirige a mujeres de entre 50 y 69 años, aunque también incluye a mujeres de 40 a 49 años con antecedentes familiares de primer grado. Se realiza una mamografía cada dos años.
El cribado colorrectal abarca a hombres y mujeres de 50 a 74 años, tras la reciente ampliación del rango de edad en todo el territorio, e incluye una prueba de sangre oculta en heces bianual. El cribado de cérvix, para mujeres de 25 a 65 años, combina citología y test de VPH según la edad.
El Departamento de Salud vasco prioriza la personalización y la evaluación continua de los programas, con seguimiento poblacional y colaboración con asociaciones de pacientes.
Aragón refuerza la coordinación y la detección precoz
Aragón mantiene tres programas activos: el de cáncer de mama, dirigido a mujeres de 50 a 69 años con mamografías bienales; el de cáncer colorrectal, para personas de 50 a 69 años mediante prueba de sangre oculta en heces cada dos años; y el de cérvix, enfocado en mujeres de 25 a 65 años, con test del VPH como herramienta principal de detección.
El Departamento de Sanidad aragonés enmarca estos programas dentro de su Estrategia de Cáncer 2021-2027, que busca mejorar la detección temprana y reducir las desigualdades territoriales. La comunidad trabaja además en reforzar la coordinación entre niveles asistenciales y la formación profesional en diagnóstico preventivo.
La fotografía general de los cribados en España muestra un mapa en movimiento, con regiones que avanzan a ritmos distintos pero con un objetivo común: consolidar un sistema de detección precoz más homogéneo, accesible y eficaz. La crisis andaluza ha actuado como catalizador de un debate nacional que devuelve la prevención al centro de las políticas sanitarias.
La Comunidad Valenciana garantiza la comunicación de los resultados del cribado de cáncer de mama en 30 días
El conseller de Sanidad, Marciano Gómez, ha anunciado ha asumido el compromiso de garantizar la comunicación de los resultados de mamografías del programa de cribado de cáncer de mama en un plazo máximo de 30 días desde la realización de la prueba. También se llevará a cabo una automatización integral del proceso apoyo en plataformas de comunicación omnicanal, de manera que las mujeres podrán recibir toda la información del proceso, desde la invitación, citas para pruebas, informe de resultados, etc., a través de la nueva versión de la App GVA Salut que se pondrá en marcha en breve, permitiendo que los resultados no se comuniquen únicamente por correo postal.
Otros aspectos clave son la renovación de 11 mamógrafos, la introducción de la IA como apoyo en las lecturas de pruebas diagnósticas y la integración de las Unidades de Prevención de Cáncer de Mama (UPCM) en los servicios de radiodiagnóstico hospitalario.