El barco afectado por un brote de hantavirus llegará previsiblemente a Canarias el domingo a mediodía. Allí, Sanidad Exterior realizará una inspección del buque y una evaluación médica de pasajeros y tripulación para comprobar si hay nuevas personas con síntomas.
Pedro Gullón, director general de Salud Pública y Equidad en Salud, ha explicado que "si no existen nuevos casos" ni personas sintomáticas a bordo, se activará el traslado de los pasajeros a sus países de origen.
Los españoles, al Gómez Ulla
En el caso de los 14 españoles que viajan en el barco, el Gobierno prevé su traslado a Madrid con medios del Ministerio de Defensa. Después serán llevados al Hospital Central de La Defensa Gómez Ulla, donde deberán cumplir cuarentena.
Gullón ha señalado que Sanidad está preparando "un informe técnico jurídico" sobre las condiciones de esa cuarentena y ha recordado que esta medida implica "no estar en contacto con otras personas".
"No va a salir nadie" si tiene síntomas
La secretaria general de Protección Civil y Emergencias, Virginia Barcones, ha sido tajante sobre el dispositivo: "No va a salir nadie de ese buque, de ese crucero, que no vaya directamente al aeropuerto para ir a su país de origen".
El traslado se hará solo con personas asintomáticas. Si alguien presenta síntomas, Sanidad valorará su situación clínica y decidirá si necesita un transporte medicalizado, ingreso hospitalario o incluso una unidad de alto aislamiento.
Un traslado aislado y sin contacto con la población
Barcones ha insistido en que el operativo se realizará en zonas "completamente aisladas y perimetradas". Los pasajeros pasarán del barco a vehículos por carretera y, tras un trayecto de unos 10 minutos, llegarán a una zona aislada del aeropuerto para embarcar.
"No va a haber en ningún momento ninguna posibilidad de contacto", ha asegurado, en referencia a la población civil de Canarias. Las personas que intervengan en el dispositivo lo harán con equipos de protección.
Riesgo "muy bajo" para la población
Gullón ha querido rebajar la alarma y ha explicado que el hantavirus se transmite principalmente por roedores, aunque esta variante, conocida como Andes, puede contagiarse entre humanos en condiciones concretas de contacto estrecho.
Aun así, ha insistido en que el riesgo para la población general es "muy bajo". "Lo que nos encontramos aquí es una situación de un barco donde se están produciendo contagios y que tenemos que manejar", ha afirmado.
Ocho casos y tres fallecidos (uno en el barco)
El brote deja hasta ahora ocho casos relacionados con el barco: tres fallecidos y cinco personas en distinto estado clínico. Según Gullón, ninguno de los ocho casos está actualmente a bordo del buque que se dirige a Canarias.
Una de las personas fallecidas sí permanece en el barco y será evacuada por un procedimiento específico. Gullón ha explicado que existen "protocolos muy establecidos" para tratar cadáveres en buques, dejando claro que, "por desgracia, es bastante frecuente" que esto ocurra en este tipo de situaciones y embarcaciones. En este sentido, este proceso de tratamiento irá separado del circuito de pasajeros sanos.
Repatriaciones y papel de otros países
España coordina el operativo con la OMS, la Comisión Europea, el Mecanismo Europeo de Protección Civil, el Gobierno de Canarias, Países Bajos (por ser el Estado de bandera del barco) y los países con ciudadanos a bordo. Barcones ha explicado que Estados Unidos ha mostrado disposición a enviar un avión para recoger a sus nacionales y que Reino Unido también mantiene conversaciones "muy avanzadas" para hacer lo mismo.
Desinfección pendiente de cerrar
La desinfección del barco todavía está por concretar. Gullón ha señalado que Sanidad trabaja con Canarias, Sanidad Exterior y organismos internacionales para decidir "la mejor manera" de realizarla. El barco deberá continuar después hacia su lugar de origen, por lo que necesitará mantener tripulación a bordo.