En el marco del Pacto Vasco de Salud, el consejero de Salud del Gobierno Vasco, Alberto Martínez, ha anunciado la convocatoria de reuniones bilaterales con las plataformas que defienden la sanidad pública. Este anuncio se ha realizado antes de la segunda reunión del pacto, que ha tenido lugar en el centro Biodonostia de San Sebastián. Martínez ha subrayado que el objetivo es recoger las «sensibilidades» de estos grupos, lo que refleja un esfuerzo por garantizar que todas las voces sean escuchadas en el proceso de transformación del sistema sanitario.
“Es evidente que el reto por el futuro de la salud nos une y denota un grado de sintonía para avanzar hacia futuras fases que nos exigirán aún mayor dedicación y complejidad”, con estas palabras Martínez, valoró el primer mes de trabajo de la Mesa del Pacto vasco para la Salud, cuya primera fase, correspondiente al diagnóstico, entra ahora en su recta final.
A partir de esta etapa, el foco se desplazará hacia el desarrollo de «principios, estrategias y gobernanza» que orientarán el futuro del sistema de salud en Euskadi. «Trabajamos para alcanzar un acuerdo plural y compartido con el que podamos asentar las bases de la salud del futuro de Euskadi», ha afirmado, reconociendo que este desafío representa tanto un reto como una oportunidad para el bienestar de la comunidad.
Inclusión de nuevas entidades
En la reunión, que ha atraído la atención de diferentes representantes de plataformas en defensa de la sanidad pública, así como de otros grupos, Martínez ha resaltado que la representación del pacto se ha ampliado con la inclusión de nuevas entidades. En concreto, se incorporan el sindicato ESK, el sindicato de auxiliares de enfermería, la Asociación de Enfermos Mentales y sus familiares, y el Colegio de Ópticos y Optometristas. Esta ampliación busca asegurar una mesa de trabajo «extensa, plural y multidisciplinar» que permita abordar de manera colaborativa los desafíos actuales del sistema sanitario.
El consejero también ha enfatizado en que el Pacto Vasco de Salud debe articular diferentes políticas y programas en torno a una visión integral del sistema. Según Martínez, la colaboración entre los diversos agentes implicados en este proceso es fundamental para crear un modelo de salud que refleje las necesidades y demandas de la población vasca.
Fase de diagnóstico
La fase de diagnóstico, que está a punto de concluir, ha sido un período de gran dinamismo, según el consejero. «Han sido cuatro semanas de mucho dinamismo por parte de los agentes, de mucho interés y mucha implicación», ha indicado, agradeciendo la actitud y el compromiso mostrado por todos los participantes. Durante la reunión, el catedrático de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), Javier Meana, presentará el documento de diagnóstico que reúne las aportaciones recibidas en las semanas previas, lo que permitirá sentar las bases para las siguientes fases del pacto.
A pesar de las críticas recibidas de algunas plataformas que han expresado su deseo de participar más activamente en la mesa del pacto, Martínez ha recordado que estas agrupaciones ya han tenido un ámbito de actuación municipal. Sin embargo, ha anunciado que se va a “invitar a que el propio secretario, el profesor Meana, tenga reuniones bilaterales con las asociaciones, con las personas interesadas, para que estas sensibilidades tambien se puedan recoger en las reuniones bilaterales”, porque lo que no es posible es que en la mesa haya “más de 35 o 40 personas porque sería ingobernable”. “Las plataformas que quieran podrán tener reuniones bilaterales para poder trasladar sus mensajes”, ha señalado.
Transformar el sistema sanitario en Euskadi
El Pacto Vasco de Salud se presenta como una iniciativa clave para transformar el sistema sanitario en Euskadi, articulando un enfoque más integral y participativo. Martínez se ha mostrado optimista respecto al avance de este proceso y confía en que, con la colaboración de todos los actores, se podrán afrontar los retos de salud pública que enfrenta la comunidad.
Este enfoque colaborativo no solo busca mejorar la calidad del sistema de salud, sino también fomentar un ambiente donde todas las partes interesadas puedan contribuir a definir un futuro más saludable para Euskadi. Con la realización de reuniones bilaterales y un enfoque en la sensibilidad social, el Gobierno Vasco demuestra su compromiso por construir un sistema de salud más inclusivo y efectivo.
Puntos de la reunión
Tras las declaraciones de Martínez, Meana ha expuesto los principales aspectos del diagnóstico. Este documento analiza siete aspectos concretos: diagnóstico demográfico, morbilidad y mortalidad, determinantes sociales y estilos de vida, recursos asistenciales y uso, contexto social y tecnológico, recursos económicos y experiencia de la ciudadanía. Además, Meana ha explicado que se han recabado otras aportaciones relacionadas con la fase tercera, la correspondiente a las estrategias, optando metodológicamente por distinguir los seis ámbitos de reflexión: salud y demanda de la ciudadanía; calidad y seguridad; profesionales; información; sector sanitario como creador de valor o motor de crecimiento económico; y modernización de las infraestructuras sanitarias.
Para que el pacto pueda estar operativo en marzo de 2025, se han previsto cuatro fases, la siguiente prevista para el 30 de octubre y cuyo objetivo será definir los principios sobre los que posteriormente se asentarán las estrategias y acciones de futuro.