El Grupo Parlamentario Socialista ha registrado una Proposición No de Ley (PNL) para su debate en la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados para impulsar medidas que reduzcan los trastornos del sueño en la población, así como para favorecer hábitos saludables que ayuden a evitarlos.
La iniciativa registrada apunta que, según datos de la Sociedad Española de Sueño (SES), "un 25-35% de la población adulta padece insomnio transitorio y entre un 10 y un 15%, equivalente a más de cuatro millones de adultos españoles, sufre de insomnio crónico". Entre las causas de esta patología se citan diversos factores: estrés, vida urbana agitada, horarios irregulares de trabajo y hábitos de sueño poco saludables que se vienen desarrollando en España en los últimos 50 años, entre otros.
Complicaciones de salud
También se hace hincapié en que "no dormir adecuadamente puede conllevar el surgimiento de complicaciones endocrinas, metabólicas, psicológicas, inmunológicas, psicomotoras, además de favorecer la aparición de determinados trastornos neurológicos, como ictus, Parkinson, Alzheimer o diversas enfermedades neuromusculares".
Asimismo, el texto de la proposición no de ley advierte de que el insomnio puede, además, ocasionar adicciones a diversos medicamentos hipnóticos. Es más, la Agencia Española del Medicamento (AEMPS), ha confirmado “el aumento en el consumo de psicofármacos durante la última década. Es decir, se ha pasado de 82,50 dosis diarias por mil habitantes al inicio de la pasada década, a un consumo de 93,04 dosis diarias por mil habitantes en 2021”.
Por todas estas razones, la iniciativa socialista apuesta por profundizar en el abordaje de los trastornos del sueño en el marco de las estrategias del Ministerio de Sanidad, “para garantizar un marco de referencia específico desde una perspectiva multidisciplinar”. Además, pide “impulsar y fomentar la formación de los profesionales en el Sistema Nacional de Salud en este ámbito y desarrollar programas de "desprescripción de benzodiacepinas para reducir el consumo a largo plazo y revisar la prescripción de otros fármacos de alto nivel adictivo”.
Finalmente, se incide en "fomentar la incorporación de indicadores de calidad y cantidad de sueño en las encuestas de salud pública, y el estudio, investigación y formación acerca de la interconexión entre la falta de sueño y los determinantes sociales, así como mejorar el autocuidado de la salud del sueño, especialmente en mujeres".