El pasado martes, 19 de noviembre, la Comisión de Sanidad del Senado acogía la comparecencia de la Subdirectora de Salud Mental y Programas Asistenciales del Servicio Extremeño de Salud, Rosa María Merchán, en el marco de las ponencias de estudio sobre salud mental y prevención del suicidio constituida en el seno de la misma.
En su intervención, Merchán expuso los avances que el departamento del que forma parte está afianzando en la región, haciendo, sobre todo, hincapié en la necesidad de ahondar en la "prevención" de la salud mental, concretamente, del suicidio.
"La Organización Mundial de la Salud nos dice que la salud mental es más que la mera ausencia de trastornos mentales, y que no hay salud sin salud mental", con esta afirmación inauguraba su ponencia, donde aseguró, además, que "la salud mental es un derecho humano fundamental" que ha de considerarse "desde una perspectiva integral" y no solo de carácter sanitario "en la que en la que intervienen factores biológicos, psicológicos y sociales, tanto de origen individual como familiar y social".
Dibujaba de esta forma el espíritu del accionar de su departamento que, según declaraba, se basa en "actuar sobre los factores de riesgo y de protección, buscando que ambos estén en equilibrio" en una concepción de la prevención como clave de todas las medidas de abordaje. "Es la mejor manera de prevenir los trastornos mentales", ha dicho.
Suicidio, los datos de Extremadura
Según los datos aportados por la subdirectora, Extremadura registró en el año 2022 las cifras más altas de suicidio de la totalidad de la serie histórica, valorando la situación como "muy preocupante" y asegurando que se asiste en la actualidad "ante un problema de salud pública que requiere de la intervención de todos los ámbitos sociales".
"Cada caso de suicidio es una tragedia que afecta gravemente no solo a las personas, sino también a la familia y a las comunidades", ha expuesto, aludiendo a las características particulares de la autonomía que interfieren en la salud mental. "Extremadura es una región con una amplia dispersión geográfica, una alta ruralidad, donde la mayoría de la población vive en municipios de menos de 5.000 habitantes, de unas infraestructuras para el transporte público y las comunicaciones muy deficiente", describía como factores estructurales clave.
Sin embargo y a pesar de ello, no ha querido dejar de afirmar que "en el Servicio Extremeño de Salud se trabaja con ahínco y compromiso para que, a pesar de estas dificultades, las personas con trastorno mental y sus familiares puedan ser atendidas de la mejor manera posible".
Una apuesta por la prevención
En ese sentido, la matriz común en la totalidad de la comparecencia de la subdirectora ha sido la profundización en la prevención, alegando como fundamental la "promoción de salud mental en distintos ámbitos profesionales y sociales" porque "el suicidio se puede prevenir con intervenciones oportuna basadas en la evidencia", según sus declaraciones, "que a menudo son de bajo coste".
Dentro de dicha prevención, ha narrado una serie de medidas que ahondan en ella, tales como "restringir la accesibilidad a posibles medios letales"; "concienciar" a la población general, los profesionales de salud y otros sectores claves "sobre salud mental"; la toma de medidas para reducir los "factores de riesgo de suicidio" tales como el "consumo excesivo de alcohol, el abuso de drogas, la exclusión social, la depresión y el estrés" o facilitar "vías de ayuda como líneas de apoyo emocional".
"El suicidio se puede prevenir", afirmaba, "para ello es importante desarrollar programas de sensibilización, de información, de prevención y de intervención cuando se detecta una necesidad".
Las medidas extremeñas
El marco general que engloba la estrategia extremeña para la prevención se encuentra plasmada en el Plan de Gestión del Riesgo de Suicidio, una batería de medidas que consisten "en planificar las intervenciones terapéuticas, de cuidados y sociales", abordadas de una forma interdisciplinar desde un mismo lugar: "en el dispositivo sanitario donde se está atendiendo a esa persona", ha dicho Merchán.
La alto cargo ha desgranado algunas de las iniciativas que contempla o contemplará en un futuro próximo el ya mencionado plan, reseñando en lo concreto el Plan de Seguridad, "que es un instrumento que identifica las personas, lugares, ideas o acciones que facilitan esa superación de la idea suicida y donde se incluirán las razones para vivir". "En Extremadura, todas las acciones dedicadas a prevenir el suicidio se hacen bajo el lema 'habla, comparte, vive'", ha explicado.
Trabajar desde un "modelo comunitario y de recuperación"
Para la implantación en lo material de las estrategias anteriormente descritas, Merchán ha señalado que el trabajo para la prevención del suicidio se organiza desde "Red de Salud Mental de Extremadura", que se guía por un "modelo comunitario y de recuperación bajo la perspectiva de los derechos humanos". Una red que define como "transversal, multidisciplinar, coordinada y con capacidad de cuidar y sostener".
"La red de salud mental de Extremadura es modesta en cuanto a la dotación de dispositivos y profesionales", ha valorado la subdirectora a colación de los recursos -humanos y económicos- de los que está dotada. "Sin, embargo, contamos con un equipo humano formado, comprometido y concienciado de la importancia de trabajar en red y potenciando el ámbito comunitario. Una red que tiene la particularidad de que es compartida entre el Servicio Extremeño de Salud y el Servicio Extremeño de Promoción de la Autonomía y Atención a la Dependencia (SEPAR), dos organismos que están dentro de la Consejería de Salud y Servicios Sociales".
Dicha red esta conformada por varios equipos de salud mental infanto-juvenil, dos unidades de trastornos de conducta alimentaria, cinco unidades de hospitalización breve, una unidad hospitalización breve de la infancia y la niñez, seis centros de rehabilitación psicosocial con sus respectivos pisos de apoyo y un equipo de tratamiento asertivo comunitario, según explicaba la alto cargo, quien valoraba que "a pesar de estas estructuras, la red de salud mental en la actualidad atraviesa por una situación complicada que es común a otras comunidades autónomas, como el déficit de profesionales".
"Déficit de profesionales"
Para paliar esa falta profesional, la subdirectora ha afirmado que ya en la actualidad "se está trabajando en ir creciendo de manera paulatina en la contratación de nuevos profesionales", alentando, además, la potenciación de otras categorías profesionales también eficaces en el manejo de los problemas relacionados con salud mental, ya que "el déficit generalizado de psiquiatras y psicólogos clínicos es manifiesto".
"En este año se han hecho realidad, se han realizado varios contratos nuevos profesionales de diferentes categoría y también a nivel estructural, se han ido reforzando algunos dispositivos con fondos del Plan de Acción de Salud Mental", ha dicho Merchán. Asimismo, ha asegurado que desde la Subdirección de Salud Mental "se sigue trabajando con otros ámbitos no sanitarios, como el educativo, el social o el Instituto de la Mujer de Extremadura", entre otros, con el fin de "diseñar acciones e intereses sectoriales que ayuden a la promoción de la salud mental y, como consecuencia, a la prevención del suicidio".
Mecanismos concretos
Dentro de la comparecencia se han explicado varios de los mecanismos que operan dentro de la prevención y el abordaje de la salud mental en la región, siendo especialmente reseñados por la alto cargo varios como el Punto Cero, Extremadura Acompaña, Extremadura Responde y Extremadura Cuida, cuyas acciones específicas contemplarán mejoras y se ampliarán en los próximos meses.
"Se sigue trabajando para la implementación total y efectiva del código suicidios, Punto Cero, que es la herramienta fundamental de la que disponen los profesionales sanitarios para la prevención del suicidio", explicitaba durante su intervención. "Este código y el protocolo de atención sanitaria están diseñados para dar una respuesta coordinada, rápida y eficaz a las personas con ideas o con conducta suicida a través de una detección precoz, atención efectiva y seguimiento proactivo".
Por su parte, el proyecto Extremadura Acompaña pretende elaborar la estrategia de prevención del suicidio en Extremadura desde "una perspectiva multidisciplinar y coordinada" que dé respuesta "a la atención de las personas que están en duelo tras haber perdido a un familiar o allegado por suicidio". En ese sentido, ha adelantado que "se va a diseñar una formación específica" en la presente materia para aquellos profesionales de la red de salud mental que lo deseen.
Extremadura Responde, en su caso, resulta un servicio atención psicológica en formato telemático "dirigido a jóvenes de entre 10 a 30 años, a sus familiares y a personas de referencia" para dar respuesta a las necesidades, así como a "personas que trabajan con jóvenes".
Un mecanismo que, en el caso de los profesionales, se complementa con Extremadura Cuida, instrumento que tiene como objetivo la creación de "espacios laborales emocionalmente seguros" que impulsen "un cambio de paradigma" en el funcionamiento de los equipos, tanto de la red de salud mental como de Atención Primaria, para que "puedan ir transformándose en espacios laborales emocionalmente seguros donde se practique la escucha activa, el trabajo y la responsabilidad compartida, involucrando y formando a los profesionales para comprometernos en la toma de decisiones y así mejorar su satisfacción en relación con sus entornos de trabajo", ha dicho. "Con ello se pretende disminuir los factores de riesgo en relación con el ámbito laboral que pueden generar alteraciones emocional eso incluso sintomatología que puede desembocar en un problema de salud mental", ha explicado Merchán.
"Es necesario continuar trabajando en la prevención y abordaje de las conductas suicidas y del duelo por suicidio, teniendo en cuenta las características individuales de cada comunidad autónoma", concluía.