Estrategia de Salud Mental 2023-2028: Euskadi se dota de dos unidades de TCA y un hospital de día infanto-juvenil

La consejera de salud, Gotzone Sagardui, también ha presentado en el Parlamento vasco la Estrategia de Enfermedades Neurodegenerativas y Neuromusculares.

Gotzone Sagardui
Añádenos en Google

Euskadi se ha dotado de los tres nuevos recursos públicos considerados prioritarios en la Estrategia de Salud Mental 2023-2028: dos unidades específicas de Trastornos de Conducta Alimentaria (TCA), ubicadas en los hospitales universitarios de Araba (Santiago) y Galdakao, y un hospital de día infanto-juvenil, que albergará el hospital San Juan de Dios de Donostia.

Así lo ha anunciado la Consejera de Salud del Gobierno Vasco en su comparecencia a petición propia ante el Parlamento Vasco, en la que ha dado cuenta del cumplimiento de este triple compromiso en unos ámbitos considerados prioritarios en estrategia, tal y como ya informó en su día Gotzone Sagardui en la Cámara vasca.

La Estrategia de Salud Mental de Euskadi 2023-2028 es el resultado de un amplio proceso participativo, sustanciado en el Consejo Asesor de Salud Mental de Euskadi, que ha contado con la colaboración de una amplia representación de profesionales, personas expertas, asociaciones y administraciones públicas implicadas en el ámbito de la salud mental.

Se trata, en palabras de la Consejera de Salud, de una hoja de ruta, construida en torno al consenso y cuyo objetivo es avanzar en la mejora de la salud mental de la población, fomentar la atención integral a las personas con enfermedad mental, apoyar a sus familias, y promover un modelo de atención comunitario que favorezca la recuperación e integración social.

Red Vasca de Salud Mental

Las unidades de TCA de Psiquiatría de la OSI Araba y OSI Barrualde-Galdakao de Osakidetza, que han supuesto una inversión en obras de 536.628 euros, ya están concluidas y abrirán sus puertas este mismo mes de marzo. Cada una de ellas dispone de 6 plazas (12, en total) y cuenta con plantillas similares: un psiquiatra, un psicólogo clínico, cuatro enfermeras de salud mental y cuatro auxiliares de enfermería de salud mental. 

El hospital de día infanto-juvenil, que desde el pasado lunes ya atiende a pacientes de Osakidetza, se ubica en San Juan de Dios, que forma parte de la Red de Salud Mental de Euskadi. Dispone de 16 nuevas plazas y su plantilla la conforman un psiquiatra, un psicólogo, una enfermera, un terapeuta ocupacional y dos auxiliares de enfermería.  

Con estos nuevos recursos, añadidos a los que en los últimos años y pese a la pandemia han venido incorporando el Departamento de Salud y Osakidetza, la Red Vasca de Salud Mental se amplía hasta contar actualmente con:

  • Cuatro hospitales psiquiátricos de personas adultas, con una unidad de agudos.
  • Cinco servicios de psiquiatría de personas adultas en hospital general.
  • Tres unidades hospitalarias de psiquiatría infanto-juvenil.
  • Dos unidades hospitalarias específicas de TCA.
  • 18 hospitales de día psiquiátricos de personas adultas.
  • Seis hospitales de día psiquiátricos infanto-juveniles.
  • 41 centros de salud mental.

Además de unidades monográficas (trastorno de personalidad, episodios psicóticos, psicogeriatría, TCA, adicciones, alto riesgo, perinatal, patología dual y violencia de género) y ecosistemas asistenciales (Redes de Salud Mental de Osakidetza, Organizaciones Sanitarias Integradas de Osakidetza y Recursos Sociosanitarios de Euskadi).

Estrategia en Enfermedades Neurodegenerativas y Neuromusculares

Por otra parte, la consejera de Salud también ha aludido en el Parlamento a la Estrategia en Enfermedades Neurodegenerativas y Neuromusculares de Euskadi, que apuesta por un abordaje coordinado entre los ámbitos sanitario, social e investigador, como forma de alcanzar su objetivo: mejorar la calidad de vida, tanto de las y los pacientes afectados por estas patologías, como la de su entorno familiar.

En la elaboración del documento de la estrategia han participado profesionales de disciplinas como Neurología, Neuropediatría, Atención Primaria o Enfermería, así como del ámbito social y de la investigación; pero también representantes de las asociaciones de pacientes afectados por las enfermedades que contempla la estrategia. Y, en este sentido, Sagardui ha agradecido a todos su "extraordinaria labor", que cobra mayor trascendencia si cabe en el actual contexto de aumento progresivo de la esperanza de vida que, a su vez, provocará en el futuro un incremento sustancial de este tipo de enfermedades.  

En este marco, la consejera ha destacado que el abordaje global de enfermedades con problemáticas comunes, uno de los cimientos de la presente estrategia, permite dar respuesta a grandes colectivos de pacientes y mejorar la efectividad y eficiencia de las actuaciones y cuidados que se plantean.

El documento estratégico presentado se estructura en dos partes. En primer lugar, se aborda un gran número de enfermedades neurodegenerativas y neuromusculares, muy heterogéneas en su clínica y patología, pero todas crónicas, progresivas e incurables. Así, analiza tanto las de mayor prevalencia (Alzheimer y Parkinson son las dos primeras) como las menos frecuentes, y se detiene en cada una de ellas, incluyendo su descripción, epidemiología, situación en Euskadi, y aportaciones de las asociaciones.

Y, por otro lado, un segundo bloque define cada uno de los ejes estratégicos en torno a los que se agrupan los objetivos generales y específicos marcados. Así, se distingue un total de 7 líneas estratégicas:

  1. Prevención y detección precoz de las enfermedades neurodegenerativas y neuromusculares.
  2. Atención sanitaria y social (apoyo social y de rehabilitación) a estas enfermedades.
  3. Atención a la persona enferma, con la persona como eje central de la atención y garantizando la autonomía del y la paciente.
  4. Atención y apoyo a las personas cuidadoras.
  5. Coordinación entre el ámbito sanitario y el social, en todos los departamentos, niveles asistenciales y servicios sanitarios y sociales implicados.  
  6. Formación continuada en estas enfermedades a profesionales sanitarios y sociales.
  7. Fomento de la investigación (epidemiológica, básica, clínica, traslacional y de servicios), impulsando la participación de pacientes y familiares; y promoción de la innovación