Los proyectos enmarcados en el apartado ‘Crisis Preparedeness’ del nuevo programa EU4Health de 2025 constituyen una nueva fase en la estrategia europea de preparación frente a crisis sanitarias. Coordinadas por la Autoridad Europea de Preparación y Respuesta ante Emergencias Sanitarias (HERA), estas acciones se centran en amenazas químicas, biológicas, radiológicas, nucleares, enfermedades zoonóticas, patologías transmitidas por vectores y riesgos emergentes relacionados con el cambio climático o eventos deliberados.
La partida asignada al bloque de preparación ante crisis sanitarias asciende a 88,4 millones de euros, distribuidos entre nueve acciones específicas (CP-g-25-01 a CP-g-25-09). El conjunto combina convocatorias abiertas y subvenciones directas tanto a Estados miembros como a entidades internacionales, con el propósito de mejorar la detección temprana de amenazas, facilitar el acceso a contramedidas médicas y reforzar los sistemas integrados de vigilancia y respuesta.
Nueve ejes para anticiparse a las crisis sanitarias
El primero de los proyectos, CP-g-25-01, tiene como propósito reforzar la capacidad de respuesta de la Unión ante amenazas químicas, biológicas, radiológicas y nucleares (QBRN), mediante el impulso de contramedidas médicas innovadoras. La financiación, de 20 millones de euros, prioriza soluciones basadas en plataformas tecnológicas versátiles y productos reutilizables como vacunas, terapias, antídotos, equipos de protección y pruebas de detección rápida, especialmente en aquellos casos donde no existen tratamientos efectivos.
Por su parte, CP-g-25-02 responde al avance de enfermedades transmitidas por vectores como dengue, zika o chikungunya. Con una subvención directa de 10 millones, esta acción está dirigida a las autoridades sanitarias de los Estados miembros para reforzar sus capacidades de vigilancia, analizar la resistencia a insecticidas e implementar estrategias de control integradas en coordinación con el ECDC.
El tercer eje, CP-g-25-03, se centra en mejorar las herramientas diagnósticas para enfermedades transmitidas por vectores. Con 10 millones disponibles para convocatorias abiertas, se pretende desarrollar pruebas moleculares, serológicas o combinadas que sean rápidas, asequibles, sensibles y específicas, con potencial para obtener el distintivo STEP, que las reconoce como estratégicas para la preparación ante emergencias.
Cooperación internacional y enfoque ‘Una sola salud‘
En el plano global, CP-g-25-04 y CP-g-25-05 respaldan con 4 millones de euros a instituciones africanas y asiáticas como CDC África, ASLM y PGI Asia, a fin de fortalecer la vigilancia basada en aguas residuales como sistema de alerta temprana frente a amenazas como la viruela símica. Las subvenciones permitirán reforzar infraestructuras técnicas, competencias bioinformáticas y mecanismos de intercambio de datos, integrando la respuesta en redes regionales de salud pública.
CP-g-25-06 tiene por objetivo garantizar que todos los Estados miembros dispongan de capacidades básicas de análisis genómico y RT-PCR. Con un presupuesto de 5 millones, se financiarán proyectos que amplíen la cobertura y sostenibilidad de estas tecnologías esenciales, especialmente en países que no accedieron a fondos previos, con apoyo metodológico del ECDC.
Una de las piezas clave del paquete es CP-g-25-07, que impulsa el programa europeo de formación y ejercicios de preparación de HERA. Casi 3 millones se destinarán a fomentar el intercambio entre profesionales, visitas institucionales, hermanamientos entre países y talleres técnicos. La finalidad es armonizar conocimientos y fomentar redes sólidas para responder mejor ante cualquier emergencia sanitaria.
El octavo proyecto, CP-g-25-08, apuesta por un enfoque integral de vigilancia bajo el principio de ‘One Health’ (‘Una sola salud’). Se concederán hasta 15 millones de euros a Estados miembros para consolidar sistemas que integren datos humanos, animales y ambientales, en línea con las recomendaciones de EFSA y ECDC. Se aplicará especialmente a enfermedades zoonóticas como la gripe aviar o la fiebre del Nilo Occidental, con foco en la detección precoz de patógenos emergentes.
Por último, CP-g-25-09 refuerza el papel de los laboratorios de referencia de la UE. Con 6,5 millones de euros, se financiarán acciones para armonizar métodos diagnósticos, formar personal, elaborar materiales de control de calidad y coordinar redes paneuropeas que también colaboren con terceros países y organismos internacionales como la OMS.
Una arquitectura de respuesta integral
Los proyectos CP-g-25 conforman una arquitectura europea de preparación frente a crisis sanitarias de gran alcance. Con acciones que van desde la innovación tecnológica y vigilancia epidemiológica hasta la cooperación con regiones clave fuera de la UE, el programa busca cerrar brechas estructurales, acelerar la respuesta ante amenazas y fomentar la resiliencia sistémica.
La ejecución de estas medidas corresponderá a la Agencia Ejecutiva Europea en el ámbito de la Salud y la Digitalización (HaDEA), encargada de implementar el programa EU4Health a lo largo de 2025. Esta supervisará las convocatorias y subvenciones directas conforme al Reglamento (UE) 2021/522 y el marco STEP, un distintivo que podrán recibir los proyectos elegibles, lo que les facilitará captar financiación adicional.