Sólo haciendo un balance realista sobre las cotas alcanzadas y estableciendo claramente las futuras prioridades para continuar avanzando en la lucha contra el cáncer a nivel europeo se podrá lograr que el ‘European Beating Cancer Plan’ recoja sus frutos. Bajo la organización de Fundación ECO, dentro de la iniciativa CANCER NOW y con el apoyo de Fundamed, se celebró la jornada ‘Cuatro años del European Beating Cancer Plan: evaluación y perspectivas’, que tuvo unos objetivos muy claros: revisar el estado del Plan Europeo contra el Cáncer a los cuatro años de su implementación, fomentar el diálogo entre los actores clave, identificar las prioridades y retos actuales y definir las líneas estratégicas de acción para avanzar en la mejora de la prevención, diagnóstico, tratamiento y apoyo a los pacientes con cáncer.
Jesús García-Foncillas, presidente de la Fundación ECO, fue el encargado de inaugurar la Jornada, en una ponencia inicial en la que ha indagado en el panorama actual europeo aportando datos concretos: 2,7 millones de nuevos casos anuales; 1,3 millones de muertes relacionadas con el cáncer cada año, un coste anual europeo de 100.000 millones de euros y 4.000 millones de euros de financiación total. Tras presentar las cifras, García-Foncillas recalcó que “tenemos una situación del cáncer en Europa preocupante”. De hecho, con respecto al coste anual, incidió en que es “muy alto” para la economía europea. Al respecto, alegó que cuenta con un problema de financiación dispar que da lugar a problemas graves de equidad.
A continuación, el presidente de la Fundación ECO explicó que este Plan Europeo pivota sobre cuatro grandes pilares: prevenir, apostar por el diagnóstico precoz en Oncología -donde la medicina de precisión es crucial-, un tratamiento dirigido y personalizado y los largos supervivientes. “No es fácil porque hay que acompasar las fases de la enfermedad con la calidad de vida y con el soporte holístico del paciente”, ha aseverado. De hecho, insistió en que hay retos especialmente relevantes sobre los que se debe prestar atención, “hay que ver dónde estamos y si estamos logrando objetivos”, ha subrayado.
Al respecto, en el ámbito de la atención sanitaria, ha hecho referencia a los centros oncológicos integrales de la UE. “El objetivo es que para 2028 haya 100 y que el 90% de los pacientes puedan acceder en 2030”, resolvió. Con respecto a la prevención, mencionó la recomendación del Consejo sobre cánceres prevenibles por vacunación: “La cobertura actual es del 64% en la vacunación contra el VPH en niñas, pero el objetivo es alcanzar el 90% para 2030”. De igual modo, García-Foncillas recalcó que el objetivo es avanzar en el ámbito del cribado. No obstante, lamentó que, «aunque se avanza, no se ha alcanzado el objetivo del 90% para 2025”.
Cifras del cáncer en España
Posteriormente, el presidente de la Fundación ECO repasó los datos actuales del cáncer en España, comparándolos con los datos actuales de la UE: 85% de vacunación frente al VPH -una de las tasas más altas de la UE en niñas-; 213 fallecidos por cada 100.000 habitantes -respecto a los 235 de la UE-; el 74% de participación en el cribado de cáncer de mama -que supera el 70% europeo-; 773 médicos por cada mil casos de cáncer -respecto a los 679 de media de la UE-; 1.106 enfermeros por cada 1.000 casos de cáncer -respecto a los 1.376 de Europa-; y el 62% de los medicamentos oncológicos reembolsados.
Sobre ello, García-Foncillas enfatizó que “si el factor comparador es la UE, donde hay mucho que mejorar, no es un buen punto de referencia”. Paralelamente, celebró que España cuenta con una mortalidad por cáncer más baja que la media de la UE, pese a que ha lamentado que el gasto en prevención está por debajo del promedio europeo.
Desafíos en España
Posteriormente, el presidente de la Fundación ECO desentrañó los desafíos actuales en España en esta materia. Así, indicó que hay una clara fragmentación del sistema, con sus consecuentes desigualdades entre comunidades autónomas; falta de datos actualizados, que deparan en sistemas de información subóptimos; escasez de profesionales, ya que hay una necesidad palpable de incrementar el número de enfermeros y oncólogos, y barreras burocráticas, retrasos en financiación y falta de inversión en el campo de la investigación e innovación en Oncología.
“Tenemos desafíos claros porque, para empezar, no tenemos sistemas de información claros en tiempo real que traduzcan lo que esta ocurriendo, son estancos y subóptimos”, alertó. Por ello, insistió en que “necesitamos conocer la situación y tener datos actualizados que indiquen hacia dónde vamos y dónde estamos”. Con respecto al tercero de los desafíos españoles, enfatizó que “nos cuesta muchísimo encontrar oncólogos, tenemos que trabajar en ello porque la incidencia va incrementándose y los recursos van menguando”.
Aterrizando en las barreras ligadas a la investigación e innovación, García-Foncillas lamentó que “no hay una inversión clara y finalista para la investigación en cáncer, cada vez cuesta más”. “Estos desafíos impactan de lleno en lo que vamos a poder ofrecer a los pacientes en los próximos años”, aseveró.
Necesidades detectadas
Finalmente, García-Foncillas insistió en que se necesita un mayor compromiso y coordinación política para la implementación del Plan Europeo. También ha puesto sobre la mesa que se debe aumentar el porcentaje del PIB destinado a sanidad y el gasto sanitario per cápita para alcanzar los niveles de los países más avanzados de la UE. Paralelamente, remarcó que se debe garantizar una información periódica, transparente y rigurosa sobre el grado de avance del Plan Europeo contra el Cáncer en España. Sobre ello, el especialista alegó que, según indican los informes, “más de un 90% de las iniciativas están en marcha, pero cuesta creerlo”.
En este sentido, reivindicó que “hace falta más información transparente y periódica sobre qué es lo que se está haciendo”. Finalmente, incidió en que tanto sanitarios como las sociedades científicas “podemos, queremos y debemos participar más activamente y contribuir al desarrollo e implementación del Plan Europeo”. “Aterrizar la estrategia en nuestro contexto sin los profesionales no es la decisión más acertada de todas”, concluyó el presidente de la Fundación ECO.

