Francia impondrá la vacunación infantil obligatoria para 11 tipos de enfermedades

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GM Madrid | viernes, 07 de julio de 2017 h |

Francia se suma a la decisión de otros países europeos de vacunar de manera obligatoria a todos los menores. La decisión, como explicó la ministra de Sanidad gala, Agnès Buzyn, se debe a un “problema de salud pública”.

Buzyn concretó que será a final de año cuando se presente un proyecto de ley para imponer la obligatoriedad de la vacunación a los niños menores de dos años, según detalla el diario ‘Le Monde’.

En la actualidad sólo tres tipos de vacunas son obligatorias, las de la difteria, la del tétanos y la de la poliomielitis. No obstante, a estas se sumarán otras ocho: tos ferina, hepatitis B, bacilo de Pfeiffer, pneumococo, meningococo C —la bacteria que provoca la meningitis— y virus de sarampión, paperas y rubeola.

La ministra defiende que la cobertura de vacunación en Francia es “insuficiente”, y algunas enfermedades ya erradicadas han comenzado a reaparecer. “La vacunación ha salvado millones de vidas”, acotó. No obstante, desde 2008 han muerto en el país al menos 10 personas a causa del sarampión. “Es intolerable y no podemos aceptar que niños y adolescentes fallezcan por no haber sido vacunados”, añadió.

Con todo, es una realidad que en Europa las leyes de vacunación están siendo reforzadas. La caída de la inmunización ha causado un aumento en enfermedades como la varicela y las paperas, además del sarampión, según el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades. En los últimos años, el auge del movimiento antivacunas ha resucitado males considerados erradicados, como sucedió con el sarampión en Estados Unidos, por desconocimiento o desconfianza, basada en falsas creencias.

Antes que Francia, Italia ya aprobó el pasado mayo una ley que establece la vacunación obligatoria para los niños de 0 a 6 años y sanciones a los padres que no cumplan con el calendario. Por su parte, en Alemania el Gobierno aprobará una ley para sancionar con multas de hasta 2.500 euros a aquellos padres que se nieguen a recibir información sobre los planes de vacunación infantil antes de matricular a sus hijos en una guardería.