José Martínez Olmos, ex secretario general del Ministerio de Sanidad, y Javier Castrodeza Sanz, ex secretario general del Ministerio de Sanidad y catedrático de Medicina Preventiva, fueron los encargados de la mesa "Retos futuros de la Salud Pública en España" durante el II Foro Universidad, Administración y Salud Pública "Salud Pública: la información como herramienta clave para la prevención" llevado a cabo en la Facultad de Documentación de la Universidad Complutense de Madrid.
La evolución del patrón epidemiológico y las crecientes amenazas para la salud marcaron esta reciente ponencia, que fue moderada por Mercedes Alfaro, ex Responsable de Información Sanitaria del Ministerio de Sanidad, en la que los expertos analizaron los retos y oportunidades de los sistemas de salud en España. Ambos coincidieron en que, frente a un contexto globalizado y un envejecimiento poblacional constante, la salud pública debe reforzar su papel en la prevención y promoción de la salud, así como en la integración de sus servicios con la atención asistencial.
Durante la sesión, apoyada por CSL Seqirus, destacaron cómo la movilidad de personas y mercancías, el aumento de la esperanza de vida y la cronicidad de enfermedades que antes resultaban letales han transformado el panorama sanitario. Además, se subrayó la importancia de factores emergentes, como los cambios industriales, genéticos o armamentísticos, que amplían el ámbito de la vigilancia de salud pública.
"Cada día es más completo el mundo de la vigilancia de los elementos que afectan a la salud", señaló Martínez Olmos, al tiempo que subrayó la necesidad de trasladar a la comunidad la responsabilidad sobre su propia salud. La Comisión Europea, recordó, alertó recientemente de que los sistemas sanitarios serán insostenibles si la población no participa activamente en la prevención de enfermedades.
Prevención y evidencia científica: claves para la sostenibilidad
Martínez Olmos, afirmó que la sostenibilidad del sistema sanitario depende en gran medida de la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad. "Parte del éxito de la idea de involucrar a la población en prácticas individuales y colectivas más saludables requiere un esfuerzo que no solamente va a ser factible desde el sector salud", explicó, subrayando que la acción intersectorial y la generación de evidencia son fundamentales para reducir la morbilidad y mortalidad en la población.
Además, también apuntó a la importancia de instrumentos como la futura Agencia Estatal de Salud Pública, que podría actuar como catalizador en la coordinación entre los servicios de salud asistencial y los de autoridad sanitaria. Esta agencia, afirmó, debería aportar inteligencia a la toma de decisiones tanto a nivel nacional como internacional, incluyendo aspectos como programas de vacunación y estrategias frente a emergencias sanitarias globales.
Por su parte, Javier Castrodeza destacó dos pilares clave que condicionarán el futuro de la salud pública: el envejecimiento de la población y la globalización: "Todos tenemos ganas de vivir más años, pero con calidad de vida, y esto va a suponer un reto que implica financiación de terapias y sostenibilidad del sistema sanitario". Asimismo, enfatizó cómo los movimientos internacionales de personas y mercancías exigen una vigilancia sanitaria más rigurosa, incluyendo la seguridad alimentaria y la prevención de zoonosis.
El experto subrayó que la salud pública no puede limitarse a la labor de médicos o farmacéuticos, sino que debe integrarse en todas las políticas sociales y sanitarias. "La salud pública es patrimonio de toda la sociedad. Cualquier intervención, desde una carretera hasta una fábrica, forma parte de la estrategia de salud pública", señaló. Según Castrodeza, esta integración requiere también una mayor formación y conciencia de la población sobre el concepto de salud pública, más allá de la educación sanitaria básica.
"La salud pública es patrimonio de toda la sociedad. Cualquier intervención, desde una carretera hasta una fábrica, forma parte de la estrategia de salud pública"
Javier Castrodeza Sanz, ex secretario general del Ministerio de Sanidad y catedrático de Medicina Preventiva
Profesionales cualificados y atractivo laboral
Uno de los temas recurrentes fue la necesidad de reforzar el estatus de los profesionales de la salud pública. La alta cualificación del personal, unido a recursos humanos limitados y envejecidos, plantea un desafío para la continuidad y efectividad de los servicios.
"Si no hacemos atractivo el trabajo en salud pública, nos vamos a quedar sin efectivos", advirtió Castro, poniendo énfasis en la importancia del prestigio profesional, la formación continuada y la retribución adecuada.
Del mismo modo los ponentes coincidieron en que la digitalización y la inteligencia artificial pueden convertirse en herramientas estratégicas para optimizar la atención y la vigilancia sanitaria. Martínez Olmos señaló que "el uso de datos longitudinales de atención primaria permitiría un seguimiento más preciso de la salud individual y poblacional, con aplicaciones en prevención, promoción de la salud y gestión de epidemias".
En este sentido, durante la ponencia se destacó la relevancia del Espacio Europeo de Datos de Salud y su reflejo en España a través del Espacio Nacional de Datos de Salud y la estrategia de salud digital del Ministerio. Estos sistemas, según los expertos, deben aprovecharse para mejorar la interoperabilidad, la gestión de alertas y la toma de decisiones basadas en evidencia.
"Mientras no incorporemos decididamente profesionales del ámbito de la digitalización en la estructura sanitaria, no estaremos aprovechando el valor incalculable del dato", señaló Martínez Olmos, que añadió que "la inteligencia artificial puede contribuir tanto a la precisión de la atención individualizada como a la planificación de intervenciones colectiva".
"Mientras no incorporemos decididamente profesionales del ámbito de la digitalización en la estructura sanitaria, no estaremos aprovechando el valor incalculable del dato"
José Martínez Olmos, ex secretario general del Ministerio de Sanidad
Retos internacionales y multilateralidad
La globalización y las decisiones de grandes actores internacionales, como la administración estadounidense, tienen impactos directos en la salud pública europea. Los ponentes insistieron en la necesidad de adoptar un enfoque multilateral que permita a España y Europa anticiparse a cambios regulatorios, garantizar el acceso a tecnologías sanitarias y mantener la equidad en la prestación de servicios.
Castrodeza destacó que, pese a la complejidad y a la incertidumbre, existen oportunidades para fortalecer la salud pública. "Después de la COVID-19, los gobernantes europeos son más conscientes de la importancia de la salud pública en la toma de decisiones", señaló, apostando por un enfoque positivo y estratégico.
La ponencia dejó claro que la salud pública española enfrenta un escenario complejo, marcado por el envejecimiento poblacional, la globalización, la presión económica y la necesidad de digitalización. La creación de la Agencia Estatal de Salud Pública, junto con una mayor integración de los servicios autonómicos y asistenciales, la formación de profesionales cualificados y el aprovechamiento de los datos digitales, son elementos esenciales para garantizar la sostenibilidad del sistema sanitario.
Como resumen de los desafíos y las oportunidades, Martínez Olmos enfatizó que: "El sistema sanitario no es solo la fascinación tecnológica de los hospitales, sino que va desde la promoción de la salud hasta las urgencias al final de la vida. Donde se debe trabajar es en integrar todo eso, resistir y seguir hasta que se consiga".
Ambos expertos concluyeron que la salud pública no puede ser un ente aislado, sino que debe ser reconocida, valorizada y fortalecida, con recursos humanos, formación, digitalización y estrategias internacionales que le permitan enfrentar los retos de un mundo en constante transformación.