La sanidad pública gallega se prepara para una transformación estructural de calado. El conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, ha comparecido en el Parlamento de Galicia para anunciar el diseño de una reforma integral de la Atención Primaria que será presentada oficialmente antes de la llegada del verano. Este nuevo modelo nace con la ambición de ser la respuesta definitiva a las tensiones actuales del sistema, buscando un equilibrio real entre la calidad asistencial percibida por el ciudadano y la mejora de las condiciones laborales de los profesionales.
Durante su intervención, Gómez Caamaño ha sido contundente al definir la magnitud del proyecto: «Tenemos el deber de acometer una reforma en profundidad de Atención Primaria». Según el titular de Sanidade, se trata de una actualización necesaria del modelo asistencial «para adaptarlo a las necesidades actuales de asistencia, teniendo en cuenta tanto a pacientes como a profesionales», un compromiso que la Xunta ha ratificado con las organizaciones sindicales para su ejecución en un plazo de seis meses.
Dos grupos de trabajo para una nueva realidad asistencial
Para materializar este cambio, el Servizo Galego de Saúde (Sergas) ha activado dos grupos de trabajo estratégicos que ya han comenzado su interlocución con los sindicatos en la Mesa Sectorial de Sanidad.
El primero de ellos, centrado en Recursos Humanos, abordará de forma específica la ordenación del personal y la actualización de su régimen retributivo, un paso clave para atraer y retener talento en el primer nivel asistencial. El segundo grupo se dedicará al ámbito asistencial, con el reto de «adaptar os tempos e número de consultas dos médicos ás necesidades dunha asistencia máis humanizada e de calidad».
Este bloque asistencial no solo revisará las agendas, sino que también impulsará programas de prolongaciones de jornada e intersustituciones, además de trabajar en la creación de nuevas plazas de técnicos de salud y matronas.
«Estamos convencidos también de que a mejora da Atención Primaria pasa además por reforzar o papel del Jefe de Servicio dos centros de salud y también reforzar a propia estructura de gestión de la primaria más áreas sanitarias»
Antonio Gómez Caamaño, Consejero de Sanidad
El objetivo de los 4 días y la especialización de la enfermería
Uno de los indicadores más ambiciosos de la reforma es la reducción de los tiempos de espera. La Xunta se ha marcado como meta para este ejercicio que, al menos, el 90% de las citas para medicina de familia, pediatría o enfermería sean atendidas en un tiempo inferior a cuatro días. Para lograrlo, la reforma potenciará la continuidad asistencial mediante una coordinación «más eficaz» entre la primaria, la hospitalaria y la comunitaria.
Asimismo, el refuerzo de la enfermería será una pieza angular. El Sergas prevé finalizar este año un concurso específico para enfermería familiar y comunitaria, consolidando la especialización en los centros de salud.
Mejoras retributivas inmediatas: del PAC a la Medicina de Familia
La reforma se asienta sobre medidas que ya han comenzado a ejecutarse este mes de febrero. Entre ellas destaca la reconversión de plazas de facultativo especialista (FEAP) en plazas de medicina de familia. De las 238 vacantes existentes en octubre de 2025, 74 ya han sido transformadas para aliviar el déficit de médicos de cabecera.
En cuanto a las condiciones en los Puntos de Atención Continuada (PAC) y las urgencias hospitalarias, Sanidade ha introducido incentivos clave:
- Voluntariedad retribuida. Las guardias en los PAC serán voluntarias e incentivadas económicamente.
- La noche del viernes como prefestivo. A efectos retributivos, la noche del viernes al sábado tendrá el mismo tratamiento que la del sábado, mejorando sustancialmente el pago por nocturnidad.
- Complementos. Se incrementará el complemento de productividad variable y se compensarán los festivos que coincidan en sábado.
Contraste político: «Inacción» central frente a la «agilidad» gallega
Gómez Caamaño no ha ahorrado críticas hacia el Ministerio de Sanidad, denunciando una «inacción» persistente para solucionar el déficit de médicos que afecta a toda España. El conselleiro ha contrapuesto la gestión de la Xunta, pionera en ofrecer plazas de difícil cobertura sin examen, fórmula ya imitada por otras autonomías, con la situación de parálisis que, a su juicio, vive el Gobierno central.
El titular gallego de Sanidade también ha puesto el foco en la huelga médica nacional contra el Estatuto Marco, señalando que este conflicto ha provocado ya la pérdida de más de 90.000 cirugías y pruebas diagnósticas en todo el país. «Frente a la falta de consenso del Ministerio», Gómez Caamaño ha defendido la capacidad de acuerdo de la Xunta para evitar paros que perjudiquen la asistencia sanitaria en Galicia, reafirmando que la comunidad seguirá reclamando al Estado que ejerza sus competencias en materia de formación de nuevos especialistas.