La ministra de Sanidad, Mónica García, ha afirmado este jueves en su cuenta de X que llevarán "a los tribunales cualquier mínimo atisbo de desmantelar la sanidad pública universal". En este sentido, ha criticado al Partido Popular por llegar a un acuerdo con Vox para formar gobierno en Extremadura: "El PP vuelve a tragar el programa reaccionario de Vox". En este sentido, también ha advertido en declaraciones remitidas a Gaceta Médica de que el Ejecutivo central vigilará cualquier intento de "desmantelar la universalidad" del sistema sanitario público. La titular de Sanidad ha enmarcado el pacto extremeño en una estrategia de normalización de los postulados de Vox y ha situado la defensa de la sanidad pública como una línea roja del Gobierno.
"El Partido Popular vuelve a tragar en Extremadura y, como siempre, asume sin disimulo el programa reaccionario de la ultraderecha de Vox", ha afirmado García, quien ha sostenido que el PP no está dando únicamente "un asiento a Vox", sino también "un asiento al racismo, al odio, al machismo, al miedo y a la negación de derechos que este país ya ha conquistado". En su valoración del acuerdo, la ministra ha vinculado además este entendimiento con futuros escenarios de gobernabilidad en otras comunidades y en el conjunto del país.
En este sentido, ha señalado que el pacto en Extremadura "no es más que un preámbulo de lo que están dispuestos a hacer el señor Moreno Bonilla y el señor Feijóo si tienen la ocasión de gobernar con la ultraderecha". García ha contrapuesto además la evolución política europea con la estrategia del PP español al asegurar que "por un lado pierde Orbán, pero el Partido Popular cuela sus ideas por la puerta de atrás".
La ministra ha puesto el foco especialmente en las posibles derivadas que el acuerdo pueda tener sobre el acceso a la atención sanitaria y sobre el carácter universal del sistema. "El Gobierno de España va a estar vigilante, vigilante para que no haya ni el más mínimo atisbo de desmantelar la universalidad de nuestra sanidad", ha subrayado. A renglón seguido, ha remarcado que "la sanidad pública no se toca", dejando claro que el Gobierno la va "a defender con uñas y dientes frente al racismo que el Partido Popular ha decidido normalizar".
Qué han pactado PP y Vox en materia sanitaria en Extremadura
El acuerdo de gobierno entre PP y Vox convierte la sanidad en uno de los ejes prioritarios de la próxima legislatura en Extremadura. El documento compromete una inyección adicional de 500 millones de euros anuales a partir de 2026 para desplegar un plan integral de mejora del sistema sanitario, con el objetivo de elevar la calidad asistencial, reducir las listas de espera, optimizar recursos y garantizar una atención accesible en todo el territorio.
Entre las medidas concretas figuran campañas quirúrgicas extraordinarias, ampliación de horarios, derivaciones coordinadas y colaboración público-privada antes de que termine 2026. Además, el pacto contempla un plan cuatrienal para incorporar 1.500 profesionales más al Servicio Extremeño de Salud, junto con incentivos retributivos para plazas de difícil cobertura y para tutores MIR, con la intención de reforzar la estabilidad de las plantillas y mejorar la cobertura en las áreas con más déficit asistencial.
El bloque sanitario se completa con un plan de infraestructuras con atención preferente a las zonas con mayores carencias, la equiparación salarial progresiva entre personal del SEPAD y de servicios sociales con profesionales del SES de la misma categoría sanitaria, el refuerzo de plazas en residencias y centros de día y una reforma de la Ley de Salud Pública de Extremadura para endurecer el control del etiquetado de productos extranjeros en aplicación de la normativa europea. En conjunto, PP y Vox dibujan una hoja de ruta centrada en más gasto, más personal y más capacidad asistencial, aunque quedará por ver cómo se concreta la financiación prometida y cuál es el grado real de ejecución de unos compromisos que fijan 2026 como fecha clave.