Hoy se ha celebrado en el Ministerio de Sanidad la jornada ‘Prevención integral del suicidio: Territorio y Comunidad’, coincidiendo con el Día Mundial de la Prevención del Suicidio. El encuentro ha reunido a representantes institucionales, profesionales sanitarios, asociaciones, supervivientes y familiares, con el objetivo de avanzar en estrategias de sensibilización y acción frente a un problema que en España se cobra cerca de 4.000 vidas al año.
El mensaje de la ministra de Sanidad
La ministra de Sanidad, Mónica García, agradeció la participación de asociaciones, profesionales y supervivientes, destacando que «hay una parte de la sociedad que está preparada para escuchar, para dialogar, para hablar, y la que no lo está tenemos que hacer todos los esfuerzos para prepararla».
García puso en valor los avances logrados en los últimos años, con el comisionado de Salud Mental, el Plan de Acción 2022-2024 y el primer Plan de Prevención del Suicidio 2025-2027: «Por primera vez tenemos un plan específico, con presupuesto propio, indicadores propios y vocación de permanencia».
En relación con los datos más recientes, celebró que «después de muchos años de aumento continuado empezamos a ver un descenso esperanzador en las muertes por suicidio en España». Aun así, advirtió que el reto sigue siendo enorme: «siguen siendo casi 4.000 personas cada año, 11 vidas perdidas cada día que nos recuerdan que nos queda mucho por hacer».
La ministra subrayó además la importancia de atender a los determinantes sociales: «La vivienda duele, la precariedad laboral duele, la soledad duele y necesitamos abordarlo desde todos estos puntos de vista». Añadió que el suicidio «no se entiende únicamente dentro de las paredes de una consulta, sino en todo aquello que ocurre a las personas en la vida cotidiana».
García también quiso remarcar la relevancia de la perspectiva de género en la prevención: «En nuestro país los hombres se suicidan tres veces más que las mujeres, pero son ellas quienes realizan más intentos no letales. Tenemos el deber de atender también a estas diferencias, a las masculinidades que todavía impiden pedir ayuda y a las mujeres jóvenes que conviven con violencias y expectativas imposibles».
Finalmente, llamó a trabajar de manera conjunta y transversal: «Ha sido gracias al trabajo de instituciones, sociedades científicas, asociaciones, sociedad civil, supervivientes y familiares que hemos avanzado. Con voluntad política, compromiso y rigor somos capaces de dar pasos firmes y salvar vidas».
La voz de Marta Nieto
La periodista y autora del libro Habla, Marta Nieto, ha ejercido como maestra de ceremonias en la apertura del acto. Con un discurso cargado de emoción, subrayó que «ver este salón en breve lleno que va a llegar la ministra y saber que cientos de personas nos siguen por streaming me llena de esperanza».
Nieto compartió su experiencia personal como superviviente, recordando que «soy Marta Nieto y en el año 2000, cuando pensaba que este dolor insoportable iba a durar para siempre, intenté quitarme la vida». Afirmó que durante años le costó hablar en público de ello, pero que ahora lo hace por «todas las personas» que han «sentido miedo a ser rechazadas por contar parte de su historia».
En su intervención, recordó que en 2024 se registraron 3.846 muertes por suicidio y cerca de 75.000 intentos en España, lo que consideró un reto inaplazable: «Necesitamos pasar a la acción. Depende de nosotros también, no podemos dejar todo en manos de los sanitarios. Entre todos crearemos espacios seguros para que sea mucho más fácil que la persona que lo está pasando mal pida ayuda».
Iniciativas de prevención expuestas en la jornada
Durante la jornada se presentaron diversas iniciativas locales y sectoriales de prevención. Entre ellas, el Plan Municipal de Getafe para la prevención y promoción del bienestar emocional, el proyecto gallego Aloumiños de envejecimiento activo y lucha contra la soledad no deseada, el programa de Alcalá la Real para la prevención de la depresión y el suicidio, y la experiencia de Getxo con su proyecto comunitario “Alerta Zurt!”.
También se abordaron propuestas en distintas políticas públicas. En el ámbito de la vivienda, se expuso la ponencia ‘El hogar que cuida’, desde el Consejo Superior de Arquitectos. Desde la sociología, el proyecto ‘Ecología del malestar’ analizó la soledad juvenil con perspectiva de género. Asimismo, se presentó un estudio sobre el impacto de los derechos trans en la prevención del suicidio, y un testimonio sobre la resiliencia frente al suicidio en el contexto penitenciario, bajo el título ‘La vida, el mejor viaje’.
La ministra concluyó su intervención subrayando que la empatía debe guiar tanto la política como la medicina: «La empatía es la medicina del alma, pongámosla también en el centro de nuestro sistema». Y cerró con un mensaje de compromiso: «Hoy ponemos el foco en lo más importante: en vidas que merezcan la pena ser vividas».