Hoy ha tenido lugar el desayuno sociosanitario de Europa Press, un encuentro que ha reunido a representantes del ámbito sanitario, político y social para debatir sobre los retos actuales en salud pública. La protagonista de la jornada ha sido la ministra de Sanidad, Mónica García, quien ha puesto el foco en la nueva Ley del Tabaco, destacando la necesidad de avanzar en la protección de la salud ciudadana frente a esta adicción.
En su intervención, García recordó que el tabaquismo continúa siendo uno de los principales problemas de salud en España y subrayó que existe un consenso social muy amplio respecto a la necesidad de actuar. La ministra insistió en que esta realidad no solo la comparten los no fumadores, sino también muchos fumadores que desean abandonar el hábito y a los que el Ministerio se compromete a apoyar en el proceso.
Consenso social y salud pública
La ministra pidió detenerse en la ley, señalando que «hay un consenso social amplísimo, no solamente entre los no fumadores, sino también entre los fumadores que quieren dejar de fumar, a los cuales, por cierto, les vamos a ayudar». En este sentido, defendió que el objetivo no es perjudicar a la hostelería, sino conciliar la salud con el ocio cotidiano.
De hecho, respecto a las críticas del sector hostelero, recordó que en 2010 ya se escucharon argumentos catastrofistas que nunca se confirmaron. «Las demandas de los hosteleros, como si vimos en el año 2010, esta vez no son apocalípticas, solamente son un poquito hiperventiladas, pero el sector hostelero goza de una buenísima salud», afirmó. García subrayó que lo que está en juego es la salud de quienes disfrutan de las terrazas y no quieren verse obligados a inhalar humo ajeno.
La ministra también quiso dejar claro que fumar no es un acto de libertad. «La libertad de fumar no es una libertad, ninguna adicción se puede catalogar como libertad», defendió. Para ella, la norma persigue que se creen más espacios libres de humo, lo que ayuda a recordar que el tabaquismo es una adicción y no una elección libre.
Medidas adicionales y retos pendientes
García se refirió además a aspectos prácticos, como la gestión de las colillas, subrayando que se trata de una cuestión de civismo más que de hostelería. «Con las colillas se hará lo que espero que hagan ya todo el mundo, que recogerlas», señaló, reclamando un comportamiento responsable por parte de la ciudadanía.
Entre las medidas previstas, la ministra destacó la posibilidad de introducir el empaquetado genérico durante el trámite parlamentario. Recordó que se trata de una herramienta con evidencia científica contrastada, capaz de reducir el hábito tabáquico y limitar el atractivo de los productos de tabaco, especialmente entre los jóvenes.
Por último, insistió en la gravedad del problema de la adicción al tabaco: «Es un factor de riesgo que causa 140 muertes al día». La titular de Sanidad recordó que el objetivo final es proteger la salud de los ciudadanos, un deber irrenunciable del Ministerio. También, aseguró que la ley, que ya ha superado una primera vuelta, continuará su trámite parlamentario con la expectativa de que se refuercen sus medidas contra el tabaco en los próximos meses.