La ministra de Sanidad, Mónica García, ha admitido que el envío de una carta a Ceuta y Melilla donde les pedía fidelizar a los Médicos Internos Residentes (MIR) se debió a un “error administrativo”. Si bien, ha diferenciado la respuesta de cada ciudad. Mientras que en Ceuta no hubo polémica porque, según ha afirmado, “la consejera entendió el error” y la remitió al Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA), en Melilla ha criticado su “uso político”. Por ello, ha reprochado, en la Cámara Alta, que la senadora popular de Ceuta, Cristina Díaz Moreno, lo utilice en una pregunta parlamentaria.
Por su parte, Díaz ha dudado entre si el envío de esta carta se trata por "desconocimiento de la situación" en las ciudades autónomas o si supone un "claro desprecio" a los ciudadanos de Ceuta y Melilla, ya que la gestión sanitaria de estas ciudades corresponde al Ministerio de Sanidad.
La carta en cuestión solicitaba al Gobierno de Melilla que se ofertara a los MIR la posibilidad de mantener sus puestos. "Ya sea mediante la estabilización inmediata de sus contratos, la oferta de plazas de interinidad o de contratos de tres años, como han hecho otras regiones", según indicaba. Por ello, el Colegio Oficial de Médicos de Melilla le lanzó duras críticas porque las competencias sanitarias provienen de su propio Ministerio.
Críticas del PP
La senadora Díaz ha acusado a García de "exigir lo que no está haciendo", ya que "hasta ahora ha ofrecido contratos de sustitución y de horas acumuladas, vacaciones o bajas". Algo que no favorece la estabilidad y redunda en una atención deficitaria al paciente con esperas de meses para tener una cita con el especialista, según ha destacado. "Nos faltan pediatras, dermatólogos, traumatólogos, oncólogos, radiólogos, cardiólogos. Hay médicos, que están un mes entero de guardia", tal y como ha advertido.
"En cuanto a los enfermeros, la cifra frente a la media nacional es alarmante", algo que le ha reprochado por llevar casi un año en el cargo. Así, le ha demandado mejorar la conciliación, los permisos y la adaptación de los turnos unido a la propuesta de García de aumentar las retribuciones salariales. "Los médicos se van perdiendo dinero, no hay nada atractivo, es imposible formarse, no se avanza y esa es su responsabilidad".
Además, ha criticado otras medidas como que, a pesar del cambio de equipos directivos, el director territorial de Ceuta esté en el cargo desde la época de Zapatero. También, la adquisición de equipos sanitarios de altas prestaciones como el robot Da Vinci, con un coste de 2,5 millones de euros, infrautilizados por "falta de personal". Una situación que ha sido denunciada por el Consejo General del Colegio de Médicos ante el Parlamento Europeo, según ha recordado.
Esfuerzos del Gobierno
Por su parte, García ha enumerado las acciones que se están llevando a cabo desde el Gobierno en Ceuta y Melilla. Entre estas mejoras, ha puesto en valor la mejora de las infraestructuras del nuevo hospital de Melilla -el cual ha visitado este lunes 7 el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla-, el nuevo centro de salud del Tarajal (Ceuta) o las citadas mejoras retributivas.
"Las condiciones económicas no son lo único para un profesional, pero los profesionales de Ceuta y Melilla son los que tienen las mejores de todo el país", ha aseverado. También, ha sacado pecho de la convocatoria de 316 plazas, que hacen un total de 919 plazas fijas en cuatro años. Asimismo, en relación a la fidelización y retención del talento, en INGESA se han quedado el 77 por ciento de profesionales.
Algo contrario a "las comunidades del Partido Popular donde [en algunas] no se ha quedado ni el 40 por ciento de los profesionales, después de haber estado formándolos durante más de 12 años". Por lo que García ha aprovechado para reclamar al PP que aplique estas condiciones "dignas y estables" a los profesionales de esas autonomías.