La sesión plenaria del Congreso de los Diputados ha acogido esta mañana un intenso debate sobre las prioridades del Sistema Nacional de Salud (SNS) protagonizado por la diputada de Vox, Rocío De Meer, y la ministra de Sanidad, Mónica García, que han puesto sobre la mesa dos visiones contrapuestas sobre la gestión de los medicamentos huérfanos y el impacto del reciente Real Decreto 180/2026 sobre sanidad universal.
El debate se ha iniciado con una pregunta de la diputada de Vox, con el foco puesto en la epidermólisis bullosa, una enfermedad rara conocida como «piel de mariposa» que afecta a unas 200 personas en España. De Meer ha denunciado las dificultades para acceder al fármaco Vyjuvek, una terapia génica autorizada por la Agencia Europea del Medicamento. Según la diputada, el acceso a estos tratamientos «se ve dificultado por cálculos burocráticos, políticos, de consejerías o de tesorerías. En España existe un grave problema, señora ministra, y usted lo sabe, con los medicamentos huérfanos«.
Para ilustrar la urgencia, De Meer ha citado el caso de Leo, un niño sevillano de 12 años que recientemente se reunió con el presidente de la Junta de Andalucía para solicitar este tratamiento. La diputada ha cuestionado las prioridades de gasto del Ejecutivo, sugiriendo reasignar fondos como los destinados a la televisión pública o a la financiación de proyectos españoles en Marruecos a estas terapias. «Para la sanidad universal de medio mundo sí que puede cargarse las trabas burocráticas, pero para que 200 familias tengan un medicamento innovador… las trabas burocráticas son sagradas«, insistió De Meer.
Por su parte, la ministra Mónica García ha rechazado que existan impedimentos administrativos para estos pacientes, afirmando que «en este país no hay ni una sola traba burocrática para acceder a los medicamentos». García ha explicado que existen mecanismos como «el medicamento de uso especial», mediante el cual se autorizan entre 30.000 y 40.000 tratamientos anuales en España, incluso antes de que se formalice su financiación definitiva en la cartera común.
«No dejamos a nadie atrás, se llame Adrián o se llame Ahmed. No dejamos a ningún niño y a ninguna niña sin su medicamento», ha aseverado la ministra, recordando que «España quiere reivindicar una sociedad que cuida, basada en la solidaridad, la convivencia y la defensa de la vida. España es un país de migrantes… Por eso somos un país de acogida, por eso somos un país de humanidad y por eso somos un país de universalidad»
«La sala de espera de un hospital público… es el sitio más democratizador que tenemos»
Mónica García, ministra de Sanidad
Nuevo marco legal para la sanidad universal
Otro de los puntos centrales ha sido el Real Decreto 180/2026, aprobado el pasado 10 de marzo para regular la atención sanitaria a extranjeros sin residencia legal. Esta norma introduce la declaración responsable como vía de acceso, permitiendo que el solicitante manifieste que no tiene cobertura por otra vía. Además, flexibiliza la acreditación de la residencia, aceptando facturas de suministros, certificados de escolarización o informes de servicios sociales.
La ministra García ha defendido que esta medida busca «eliminar «barreras administrativas y cerrar la brecha iniciada en 2012», convirtiendo la sanidad en «un derecho de todas las personas que viven en nuestro país». Según el Ministerio, la norma favorece la equidad y un mejor control de enfermedades desde la Atención Primaria, por lo que «convertimos el acceso a la sanidad en una opción por defecto», ha señalado García.
En contraste, De Meer ha argumentado que «esta política contribuye al colapso del sistema y perjudica a los ciudadanos que han cotizado durante años». La diputada ha vinculado la universalidad con el aumento de las listas de espera, señalando que en Cataluña las muertes en espera quirúrgica se habrían disparado. «La sanidad universal mata, señora ministra, el colapso mata y ustedes y sus políticas matan», ha afirmado De Meer, cifrando en casi un millón los españoles en lista de espera.
El intercambio también ha abordado la situación de los profesionales sanitarios y la gestión de las Comunidades Autónomas. De Meer ha criticado la precariedad laboral, apuntando a que «España es el país que más médicos forja… y se van al extranjero porque no pueden soportar sus condiciones laborales».
«el Gobierno utiliza el Real Decreto para imponer un protocolo homologado mientras se mantienen fronteras de acceso entre las diferentes autonomías para otros servicios»
Rocío De Meer, diputada de Vox
García, en su turno de réplica, ha defendido que «la universalidad es buena económicamente porque tratar a tiempo y prevenir las enfermedades es mucho más barato que intervenir cuando ya es tarde». Ha atribuido los problemas del sistema a los recortes y a la desvío de fondos hacia la sanidad privada en comunidades gobernadas por el PP. La ministra ha concluido que su modelo «prioriza a los pacientes sobre la ideología y se basa en los principios de la Ley General de Sanidad de 1986. El derecho a la salud no depende ni del origen, ni de la situación administrativa, ni de la capacidad económica», sostuvo la ministra, sentenciando que «estamos orgullosos de tener una sanidad… que no pregunta de dónde vienes, que pregunta solamente qué es lo que te pasa«.
Fuera del Congreso, el debate sobre el Vyjuvek ha tenido un desarrollo práctico en Andalucía. El pasado 12 de marzo, el presidente de la Junta, Juanma Moreno, anunció que la región facilitará de forma excepcional este fármaco a pacientes con piel de mariposa. Moreno ha destacado que «esta iniciativa busca posibilitar que el Sistema Nacional de Salud lo incorpore de forma generalizada en todo el país, sirviendo de puente mientras se define su inclusión definitiva en la cartera nacional».