La ministra de Ciencia, Diana Morant, ha expuesto durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros el enfoque y compromiso del Gobierno español con la ciencia y la investigación, destacando un aumento significativo en las inversiones destinadas a fortalecer la infraestructura científica del país. Entre las medidas anunciadas, destaca un paquete de 6 convocatorias de financiación científica con un presupuesto total de 1.300 millones de euros. Las medidas, además, reflejan una política estratégica para afrontar los desafíos de salud pública, cambio climático y desarrollo tecnológico desde una perspectiva científica.
Demanda social por una inversión en investigación
Morant ha comenzado resaltando la mayor conexión de la ciudadanía con la ciencia tras la pandemia de COVID-19, lo que ha generado una demanda social por una inversión sólida y sostenida en investigación. “La ciencia es la gran esperanza para resolver los grandes retos a los que nos enfrentamos”, ha afirmado. Estos retos incluyen enfermedades como el cáncer, el alzhéimer, el párkinson y patologías raras, así como amenazas globales como el cambio climático.
La ministra ha subrayado que el cambio climático no solo representa un desafío ambiental, sino también una amenaza para la salud pública. “Nos atrevemos a afirmar que el cambio climático mata y que el negacionismo climático y el negacionismo de la ciencia nos desprotegen”, ha declarado, en una llamada a redoblar los esfuerzos para abordar la emergencia climática mediante la investigación científica.
Un incremento histórico en la inversión científica
El Gobierno ha presentado un paquete de 6 convocatorias de financiación científica, con un presupuesto total de 1.300 millones de euros, marcando un incremento del 40% respecto a 2018. Este presupuesto, ha destacado Morant, proviene exclusivamente de fondos nacionales, garantizando la continuidad de la inversión más allá del plan de recuperación, transformación y resiliencia.
Entre las convocatorias, destaca el programa de generación de conocimiento, antes conocido como «Plan Nacional». Con 675 millones de euros, esta convocatoria apoya a unos 3.000 grupos de investigación en universidades, centros de investigación públicos como el CSIC y organismos públicos en áreas que abarcan desde energías renovables y almacenamiento energético hasta historia, derecho y economía.
Fomentando el talento joven
Un aspecto clave del paquete de medidas es la incorporación de 1.000 jóvenes investigadores a través del programa de formación de personal investigador (FPI). Este programa, considerado la puerta de entrada a la carrera científica, ha visto un aumento del 40% en los salarios desde 2018, democratizando el acceso a la investigación y brindando estabilidad laboral a los nuevos talentos.
“Esta convocatoria es fundamental para que los jóvenes encuentren un camino hacia la ciencia y para garantizar la renovación y el fortalecimiento del tejido investigador en nuestro país”, ha afirmado la ministra.
Colaboración público-privada
Otra de las convocatorias destacadas es la de colaboración público-privada, con un presupuesto de 320 millones de euros. Este programa busca conectar los resultados de la investigación con el sector empresarial para desarrollar tecnologías y terapias innovadoras. “Es imprescindible que la ciencia dé un paso más allá y se convierta en soluciones reales”, ha enfatizado Morant.
Esta colaboración es vital en sectores como la medicina personalizada, donde los avances científicos pueden materializarse en terapias adaptadas a las características genómicas de cada paciente. España, líder en ensayos clínicos en Europa, desempeña un papel crucial en este ámbito, facilitando la transferencia de conocimiento y tecnología desde los laboratorios hasta los pacientes.
Investigación en salud
Uno de los pilares del plan es la acción estratégica en salud, gestionada por el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), con una dotación de 160 millones de euros. Este presupuesto ha crecido un 42% desde 2018, consolidándose a España como un referente en investigación sanitaria. Los hospitales y centros de investigación españoles están a la vanguardia en terapias avanzadas, que ofrecen tratamientos personalizados basados en la información genética del paciente.
“Cuando se diagnostica una enfermedad, ya no hablamos de terapias genéricas. Hablamos de terapias hechas a medida, diseñadas para la tipología específica de la enfermedad y el sistema inmunológico del paciente”, ha explicado Morant. Este enfoque ha colocado a España como un país líder no solo en Europa, sino también a nivel mundial, atrayendo inversiones de empresas farmacéuticas internacionales interesadas en colaborar con el sector científico nacional.
Ciencia contra el cambio climático
Más allá de la salud, la investigación científica juega un papel crucial en la lucha contra el cambio climático. Las inversiones incluyen proyectos para desarrollar energías renovables, materiales avanzados y tecnologías digitales que permitan una transición energética sostenible. La ministra ha hecho énfasis en la importancia de la ciencia como herramienta para prevenir y mitigar las consecuencias del cambio climático, un desafío global que exige respuestas inmediatas y sostenibles.
Un modelo de inversión a largo plazo
El Gobierno español ha dejado claro su compromiso con la ciencia como una política de Estado. Las medidas anunciadas no solo buscan resolver problemas inmediatos, sino también sentar las bases para un sistema de medidas de investigación robusto y competitivo a nivel internacional. El enfoque incluye desde la promoción de la investigación básica hasta la transferencia de conocimiento, pasando por la incorporación de nuevos talentos y la colaboración público-privada.
La continuidad de esta política, respaldada por un marco presupuestario estable y creciente, refuerza el papel de la ciencia como motor del progreso social y económico. En palabras de la ministra, “si hay una esperanza para la cura de enfermedades como el cáncer o el alzhéimer, o para enfrentar retos como el cambio climático, esa esperanza vendrá de la mano de la ciencia”.
El anuncio realizado por Diana Morant subraya la importancia de la ciencia como solución a los grandes retos del siglo XXI. Desde la mejora en la salud pública hasta la transición energética y la lucha contra el cambio climático, el Gobierno ha demostrado un compromiso firme y sostenido con la investigación científica. Este enfoque no solo refuerza la posición de España como líder en ciencia e innovación, sino que también ofrece esperanza y soluciones concretas a los ciudadanos frente a las amenazas actuales y futuras.