Pérez: «No se han detectado discrepancias relevantes entre la valoración médica y la información de la IA»

José Pérez, director general del SERIS, desgrana el plan de IA sanitaria de La Rioja para 2025 y los proyectos de 2026, con foco en recortar listas de espera y reforzar el uso ético, la privacidad y la ciberseguridad de DORIA

José Pérez cuenta con una amplia trayectoria en el ámbito de los sistemas de información, las tecnologías digitales y la innovación aplicada al sector sanitario. A lo largo de su carrera ha desempeñado funciones de responsabilidad ligadas a la planificación, gestión y modernización de infraestructuras tecnológicas, así como a la implantación de soluciones orientadas a mejorar los servicios públicos de salud.

En la actualidad, ejerce como director general de Sistemas, Tecnologías e Innovación para la Salud del Servicio Riojano de Salud (SERIS), desde donde impulsa la modernización digital del sistema sanitario de La Rioja. Su perfil combina una visión estratégica con un profundo conocimiento de la transformación digital, la interoperabilidad clínica y la seguridad de la información, liderando procesos de cambio organizativo y tecnológico en entornos complejos.

Pregunta. ¿Me podría detallar los avances que ha registrado el SERIS en el despliegue de IA como parte de su estrategia de 2025 y qué principales proyectos están en marcha para 2026?

Respuesta. En 2025, el Servicio Riojano de Salud ha consolidado la incorporación de la inteligencia artificial como un eje estratégico para mejorar la calidad asistencial, la eficiencia y la accesibilidad del sistema público de salud. La implantación de sistemas para el seguimiento de retinopatía diabética en todo el SERIS o el de diagnóstico robotizado con DORIA en el Hospital de Calahorra (el tercero en España en utilizar esta tecnología) ha sido uno de los hitos más destacados, permitiendo una reducción de listas de espera de Oftalmología y una mejora sustancial en la capacidad diagnóstica.

De cara a 2026, nuestra estrategia contempla extender la IA a nuevas áreas asistenciales, reforzar las capacidades de diagnóstico temprano y continuar la automatización de procesos clínicos y administrativos en aquellos servicios o procesos donde puedan ayudar a mejorar el diagnostico o listas de espera. Entre las líneas en preparación se encuentran sistemas de apoyo al diagnóstico en imagen clínica, y la integración de nuevas herramientas de estratificación de pacientes para optimizar la atención allí donde tengamos datos estructurados o sencillos para su uso por parte de la IA.

Para el SERIS, la IA es ante todo una herramienta de apoyo clínico que complementa la labor del especialista, ofreciendo mediciones precisas, análisis rápidos y cribados eficientes que mejoran la toma de decisiones. Su adopción se realiza con criterios estrictos:

  • Evidencia de mejora de tiempos y calidad asistencial.
  • Validación clínica y seguridad del algoritmo.
  • Capacidad de integración con la historia clínica.
  • Cumplimiento de estándares éticos, de ciberseguridad y de protección de datos.

El criterio médico siempre será determinante, pero nos apoyaremos en la IA para acelerar y mejorar los procesos que requieren gran carga técnica o repetitiva.

P. El Hospital de Calahorra ha reducido en aproximadamente un 90% la lista de espera de oftalmología tras implantar en 2025 el sistema de diagnóstico robotizado llamado DORIA, pasando de más de 2.100 pacientes en espera a alrededor de 222 y un tiempo de más de un año a 37 días de media. ¿Cómo han valorado estos resultados? ¿Qué indicadores considera clave para medir el éxito?

R. Los resultados obtenidos con el sistema DORIA han sido altamente satisfactorios. En solo dos meses y medio, se ha pasado de más de 2.100 pacientes pendientes de valoración a 222, con una reducción de la demora media de más de un año a 37 días. Estos resultados confirman el potencial de la IA para transformar procesos asistenciales complejos y mejorar la accesibilidad. Los indicadores clave que utilizamos incluyen:

  • Reducción de tiempos de espera.
  • Precisión diagnóstica (más de 100 mediciones por exploración).
  • Alta capacidad operativa (500–600 pacientes/mes).
  • Resolución de patología menor en primera valoración.

En 2026 se prevé consolidar el uso de DORIA, evaluando su extensión a otros entornos donde la carga diagnóstica sea elevada.

P. DORIA realiza múltiples mediciones oftalmológicas (más de 100) en poco tiempo e integra algoritmos de IA para ofrecer informes detallados que permiten al oftalmólogo confirmar el diagnóstico. En este sentido, ¿Ha habido discrepancias entre médico y tecnología?

R. El modelo de funcionamiento establece claramente que el diagnóstico final lo realiza siempre el especialista, que revisa y valida el informe generado por el sistema. DORIA es una herramienta de apoyo al oftalmólogo, no un sustituto de su criterio clínico.

Hasta el momento, no se han detectado discrepancias relevantes entre la valoración médica y la información aportada por la tecnología, ni problemas significativos en la formación o en la adopción de la herramienta por parte de los profesionales. El sistema se ha integrado de forma progresiva y segura en la práctica clínica habitual.

P. Dado que DORIA ha permitido aumentar la capacidad de atención hasta atender entre 500 y 600 pacientes al mes, ¿cómo lo ha hecho el SERIS para implementar la IA sin que haya retrocesos?

R. DORIA ha permitido atender entre 500 y 600 pacientes al mes gracias a su capacidad de realizar más de 20 pruebas en solo 6–8 minutos, con más de 100 mediciones por paciente. Para evitar cuellos de botella, el SERIS ha trabajado en:

  • Automatización de pruebas.
  • Procesos bien integrados con el circuito asistencial tradicional.
  • Validación inmediata por parte del especialista.
  • Optimización de agendas y reorganización del flujo de pacientes con la optimización del flujo de derivación.

P. A tenor de los avances observados en el Hospital de Calahorra, ¿existe un plan para replicar este sistema en otros hospitales? ¿Qué prioridades se han fijado para su extensión?

R. Los excelentes resultados obtenidos en el Hospital de Calahorra han llevado al SERIS a analizar de forma rigurosa la posible extensión del sistema DORIA a otros centros del sistema sanitario riojano. Esta expansión se abordará de manera planificada y progresiva, evaluando previamente factores como la carga asistencial, la disponibilidad de recursos, la adaptación de los circuitos clínicos y el impacto esperado en las listas de espera.

La prioridad es garantizar que cualquier despliegue adicional mantenga los mismos estándares de calidad, seguridad clínica y eficiencia demostrados en Calahorra, asegurando además una adecuada formación de los profesionales y una integración óptima con los sistemas existentes.

P. Los datos preliminares sugieren que aproximadamente el 41,6% de los casos evaluados por la IA terminaron con resolución de problemas menores. ¿Cuál es su opinión sobre cómo contribuye este hecho a la mejora del acceso y la calidad asistencial?

R. El hecho de que el 41,6% de los casos que han pasado por DORIA se ha determinado por parte de un profesional que no se presenta patología o solo requiriera corrección óptica supone un avance decisivo. Esta capacidad de cribado libera tiempo del especialista, reduce consultas presenciales innecesarias, mejora el acceso de los pacientes que sí requieren atención especializada y aumenta la eficiencia global del sistema. Es un indicador clave de eficiencia del propio sistema DORIA.

P. La IA aplicada en oftalmología permite realizar cribados más ágiles. ¿Cómo ha acogido este avance el paciente?

R. La acogida por parte de los pacientes ha sido muy positiva. Los usuarios destacan especialmente la rapidez del proceso, el elevado número de pruebas realizadas en una única visita y la sensación de recibir una atención completa y ágil. Asimismo, se valora de forma muy favorable la reducción de los tiempos de espera desde la derivación por parte de Atención Primaria, lo que genera una percepción de mayor eficacia y accesibilidad del sistema sanitario.

P. Más allá de la oftalmología, ¿qué otras especialidades están analizando el SERIS para aplicar IA en 2026 y en base a qué criterios se prioriza su aplicación?

R. Además de Oftalmología, donde no sólo se ha implantado el DORIA, también se ha implantado el sistema para cribado de pacientes con retinopatía diabética a través de IA, se están analizando otras áreas con alta carga diagnóstica o gran presión asistencial, como Diagnóstico por Imagen, procesamiento clínico mediante lenguaje natural, seguimiento de crónicos desde Atención Primaria.

La priorización se basa en viabilidad tecnológica, potencial de impacto, integración con la historia clínica, seguridad y alineación con los planes estratégicos de estos próximos años del SERIS.

P. En cuanto a la sostenibilidad financiera, ¿qué coste supone mantener, mejorar e implementar un sistema como Doria?

R. Además de la Oftalmología (donde se han implantado tanto DORIA como el sistema de cribado de retinopatía diabética mediante IA), el SERIS está analizando la aplicación de la inteligencia artificial en otras áreas con alta carga diagnóstica o presión asistencial. Entre ellas destacan el Diagnóstico por Imagen, el procesamiento de información clínica mediante lenguaje natural y el seguimiento de pacientes crónicos desde Atención Primaria.

La priorización se basa en criterios de viabilidad tecnológica, potencial impacto asistencial, integración con la historia clínica, seguridad y alineación con los planes estratégicos del SERIS para los próximos años.

P. ¿Qué políticas se han implementado para garantizar el uso responsable y seguro de la IA en el ámbito de la salud en La Rioja?

R. El SERIS, como el Gobierno de La Rioja, aplica estrictos protocolos de seguridad y protección de datos. Todo sistema de IA es evaluado bajo diferentes criterios de seguridad, no contando únicamente en lo que a resultados clínicos se refiere. La implementación de estos sistemas de todos modos, se hacen de una manera en la que el profesional facultativo sigue teniendo un valor fundamental, garantizando un uso seguro y responsable de la tecnología.

P. ¿Qué plan estratégico presenta el SERIS para los próximos años para escalar soluciones de IA como DORIA? ¿Cuáles son los siguientes pasos a seguir para mejorar DORIA a lo largo de 2026?

R. El SERIS, en coordinación con el Gobierno de La Rioja, aplica estrictos protocolos de seguridad y protección de datos. Todos los sistemas de inteligencia artificial son evaluados bajo múltiples criterios que van más allá de los resultados clínicos, incluyendo aspectos éticos, de ciberseguridad y de responsabilidad en el uso de la tecnología.

Además, la implantación de estos sistemas se realiza siempre garantizando que el profesional sanitario mantiene un papel central en la toma de decisiones, asegurando así un uso responsable, seguro y transparente de la IA. El SERIS cuenta con una hoja de ruta clara para la adopción progresiva de la inteligencia artificial, integrada tanto en la historia clínica electrónica como en los procesos asistenciales y no asistenciales. Los proyectos ya implantados en Oftalmología son un ejemplo tangible de esta estrategia.

De cara a 2026, los siguientes pasos pasan por consolidar y optimizar soluciones como DORIA, evaluar la incorporación de nuevos algoritmos, mejorar su integración con otros sistemas y analizar su extensión a otros servicios o procesos. El objetivo final es poner la innovación tecnológica al servicio de los ciudadanos y de los profesionales, contribuyendo a reducir la carga asistencial, agilizar el diagnóstico y optimizar el funcionamiento global del sistema sanitario riojano


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