Robert F. Kennedy Jr., secretario de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, ha respondido a las acusaciones de Susan Monarez, la ex directora de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), quien afirmó que él la presionó para que aprobara las recomendaciones de un panel asesor sobre vacunas que él había reorganizado. En un artículo de opinión publicado el jueves en el Wall Street Journal, Monarez acusó a Kennedy Jr. de intentar que renunciara o fuera despedida tras una reunión el 25 de agosto, en la que supuestamente le exigió que aceptara las recomendaciones del panel sin una revisión adecuada. En concreto, Monarez escribió: "Me dijeron que aprobara previamente las recomendaciones de un panel asesor de vacunas recientemente integrado por personas que han expresado públicamente una retórica antivacunas".
Sin embargo, según han informado varios medios internacionales, Kennedy negó rotundamente estas acusaciones durante su testimonio ante el Comité de Finanzas del Senado. Ante las preguntas del senador Ron Wyden, Kennedy insistió en que nunca tuvo una reunión privada con Monarez y que cualquier testigo presente en esas reuniones podría confirmar que no se produjeron tales presiones. "No le dije eso", declaró Kennedy. "Nunca tuve una reunión privada con ella. Otros testigos de cada reunión que tenemos, y todos esos testigos, dirán: "Nunca dijo eso". A esta afirmación, el senador Wyden replicó: "¿Entonces hoy le está mintiendo al pueblo estadounidense en el Wall Street Journal?" A lo que Kennedy respondió: "Sí, señor."
El desacuerdo se intensificó cuando Kennedy explicó que nunca le había solicitado a Monarez que aceptara las recomendaciones del panel sin la revisión científica apropiada por parte de los expertos en los CDC. Según su testimonio, Kennedy le dijo a Monarez: "No quería que hubiera una regla que le impusiera no firmar", refiriéndose a su postura de que las recomendaciones debían ser revisadas de manera rigurosa por los científicos de carrera en los CDC. "Le pedí que renunciara porque le pregunté: '¿Es usted una persona confiable?' y ella dijo que no", agregó Kennedy más tarde.
Este intercambio de acusaciones se produce en medio de un clima de tensión en torno a la administración de las políticas de vacunación. En junio, Kennedy destituyó a todos los miembros del Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP), un órgano clave que formula las recomendaciones sobre vacunas. "Se ha convertido en poco más que un simple sello de aprobación para cualquier vacuna", afirmó Kennedy en ese momento sobre el ACIP. Posteriormente, nombró a varios miembros del panel, incluyendo a escépticos de las vacunas, eludiendo así la práctica habitual de los CDC para la selección de expertos.
Por su parte, Monarez ha subrayado la importancia de que las recomendaciones del panel no sean aprobadas automáticamente, sino que sean revisadas de manera rigurosa y científica. En su artículo de opinión, escribió: "Es imperativo que las recomendaciones del panel no sean aprobadas automáticamente, sino que se revisen rigurosamente antes de ser aceptadas o rechazadas". Además, expresó su preocupación por la presencia de personas que han adoptado una postura pública antivacunas en el panel reorganizado, lo que, según ella, podría poner en peligro la credibilidad de las decisiones tomadas.
El conflicto entre Kennedy y Monarez es una prueba más de la creciente controversia dentro de la administración Trump en torno a la política de vacunación. Después de su despido, algunos altos funcionarios de los CDC renunciaron, citando preocupaciones sobre la postura de la administración respecto a las vacunas y los recortes presupuestarios que afectaron su capacidad para trabajar adecuadamente. Según los abogados de Monarez, las afirmaciones de Kennedy sobre su destitución "son falsas y, a veces, patentemente ridículas", añadiendo que la Dra. Monarez "mantiene lo que dijo en su artículo de opinión en The Wall Street Journal" y que "lo repetirá todo bajo juramento".