La consejera de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía, Rocío Hernández, durante su primera intervención en el Parlamento andaluz ha presentado las principales líneas estratégicas que guiarán el trabajo de su Consejería en los próximos años. Para ello ha destacado tres objetivos fundamentales que servirán de guía para su gestión: “más salud para los andaluces”, “ganar la confianza de la población en el Sistema Sanitario Público de Andalucía (SSPA)” y “cuidar, valorar y reconocer a los profesionales del sector”.
Hernández ha subrayado que el SSPA está basado en valores como la universalidad, gratuidad, equidad y calidad. Además, la consejera se ha comprometido a trabajar con transparencia, honestidad y en estrecha colaboración con los profesionales de la salud para mejorar la accesibilidad de los pacientes y ofrecer una atención de calidad y eficiente.
La consejera ha señalado que las diez líneas estratégicas son: la atención a la cronicidad; la equidad y la lucha contra las desigualdades en el acceso a la atención sanitaria; la prevención y promoción de la salud; responder a los cambios de la sociedad; la atención a la salud mental; a la población infantojuvenil; el cuidado de los profesionales; la aplicación de los sistemas de información y comunicación; la estrategia medioambiental; y la protección al consumidor.
Cronicidad y envejecimiento poblacional
Uno de los puntos más relevantes de la intervención de la consejera ha sido la atención a la cronicidad, una necesidad cada vez más acuciante debido al envejecimiento de la población. En Andalucía, la población mayor de 65 años ha aumentado un 10 por ciento en los últimos cinco años, lo que ha generado un incremento en la demanda asistencial y un aumento significativo de patologías crónicas. Actualmente, 2,8 millones de andaluces, es decir, el 33 por ciento de la población, padecen alguna enfermedad crónica.
Ante esta situación, la primera línea estratégica presentada por la consejera se centra en reforzar los cuidados para las personas con enfermedades crónicas, tanto en su domicilio como en instituciones especializadas. Hernández ha destacado la necesidad de adaptar el sistema sanitario para ofrecer una atención más personalizada y eficiente a este colectivo, cuya esperanza de vida promedio es de 82,5 años (85,1 para las mujeres y 79,9 para los hombres).
Fortalecimiento de la Atención Primaria
Otro de los pilares fundamentales es el fortalecimiento de la Atención Primaria (AP). Hernández se ha comprometido a dotar a los centros de salud de más recursos, aumentar su capacidad de resolución y fomentar el liderazgo de los profesionales sanitarios que trabajan en esta área. En este sentido, ha destacado la importancia de priorizar la atención a la población vulnerable, como la que vive en zonas rurales dispersas donde, además, la edad media es mayor que en las ciudades.
La consejera también ha recordado la definición que la Organización Mundial de la Salud (OMS) da sobre el término “salud”, ha señalado que no solo se refiere a la ausencia de enfermedad, sino también al bienestar físico, mental y social. Así mismo, ha asegurado que los determinantes sociales influyen en un 80 por ciento en la salud de una persona, mientras que el sistema sanitario y los factores genéticos representan solo un 20 por ciento. Por ello, ha abogado por una atención integral que tenga en cuenta todos los factores para mejorar la salud.
Prevención y cambios sociales
La prevención de enfermedades es otro de las líneas estratégicas. La consejera ha alertado sobre el aumento de enfermedades no transmisibles como la hipertensión arterial, la diabetes tipo 2 o la obesidad, a menudo relacionadas con estilos de vida poco saludables y con el aumento de la esperanza de vida. Hernández ha hecho un llamamiento a la responsabilidad compartida, no solo de los profesionales de la salud, sino también de los pacientes, en la gestión de su salud.
En esta línea, ha subrayado la importancia de fomentar un enfoque multidisciplinar en el tratamiento de los pacientes, donde cada profesional aporte conocimiento desde sus competencias específicas. También ha querido hacer hincapié en la necesidad de atender a los cambios sociales y centrados en las personas más vulnerables, como inmigrantes, mujeres y menores no acompañados, garantizando una atención basada en los principios de universalidad y gratuidad.
Salud mental
Uno de los puntos más destacados de la intervención de Hernández ha sido su compromiso con la mejora de la atención a la salud mental. Ha enfatizado que esta área no estará relegada y será una de las prioridades de su Consejería, dado que Andalucía es la comunidad autónoma con más fallecimientos por suicidio en España, con un promedio de 16 muertes semanales.
Para hacer frente a esta situación, la Consejería redoblará esfuerzos a través de la Secretaría General de Planificación Asistencial y Consumo y la Dirección General de Cuidados y Atención Sociosanitaria. Además, se impulsarán medidas para prevenir adicciones, tanto a sustancias como al uso excesivo de internet, redes sociales y videojuegos.
Cuidado de los profesionales sanitarios
Hernández ha dedicado un apartado especial a los profesionales del sistema sanitario andaluz, a quienes ha calificado como “el pilar fundamental” del sistema. Además, ha subrayado la importancia de que recuperen el orgullo de trabajar en el sistema público y que se sientan seguros en su entorno laboral. Para ello, la Consejería intensificará los esfuerzos para prevenir agresiones a los profesionales, trabajando en estrecha colaboración con las fuerzas de seguridad.
Asimismo, la consejera ha resaltado que Andalucía se ha convertido en un destino atractivo para la formación de futuros profesionales de la salud, pero ahora el reto es hacer que el sistema sanitario andaluz sea también un lugar atractivo para que estos profesionales decidan quedarse a trabajar tras completar su especialización.
Estrategia medioambiental y protección al consumidor
Hernández también ha presentado la estrategia medioambiental de la Consejería, cuyo objetivo es minimizar el impacto ambiental de los servicios de salud y contribuir a la lucha contra el cambio climático. También ha subrayado la importancia de proteger al consumidor, con un enfoque en la información, la resolución de conflictos y el control del mercado. La consejera ha expuesto un ambicioso plan para mejorar la salud de los andaluces, con especial atención a la población vulnerable, las personas con enfermedades crónicas y la salud mental, mientras se refuerza el papel de los profesionales y se apuesta por la sostenibilidad del sistema sanitario. “No sería de recibo desprestigiar un sistema sanitario que es puntero en nuestro país y en Europa, que ofrece una cobertura universal y gratuita”, ha concluido.
Plan de verano del SAS
Durante la comparecencia, la consejera también ha informado que la atención sanitaria durante el verano se ha desarrollado con normalidad, registrando un ligero aumento en la actividad asistencial sin llegar a situaciones de desbordamiento. Entre los datos más destacados, ha mencionado el incremento en consultas de Medicina de Familia (15 por ciento), Pediatría (4,9 por ciento), y Enfermería (10,8 por ciento) en julio, además de un aumento del 9,2 por ciento en intervenciones quirúrgicas y 7,6 por ciento más en pruebas diagnósticas.
Hernández también ha destacado la disposición de más camas hospitalarias (13.283) y el esfuerzo de los profesionales para atender la alta demanda, especialmente en zonas como Almería, Granada y Córdoba. Asimismo, ha subrayado la importante labor de los profesionales sanitarios, con más de 37.000 contrataciones para garantizar la cobertura durante los meses de verano. A pesar del déficit estructural de médicos, se han logrado resultados positivos, como el aumento en donaciones de sangre, médula y tejidos, y la realización de 197 trasplantes de órganos. La consejera ha agradecido el compromiso de los profesionales y la generosidad de los andaluces, permitiendo el éxito del Plan de Verano del SAS.