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Madrid viernes, 06 de octubre de 2017 h“En un plazo de diez años no vamos a tener suficientes médicos para cubrir las necesidades del sistema sanitario. No hay profesionales, no los va a haber y tenemos que ver qué nos inventamos”. César Pascual, director general de Coordinación de la Asistencia Sanitaria de la Comunidad de Madrid, se sirvió de este par de frases para la apertura de la Jornada denominada ‘El sector de la salud: un nuevo desafío para la incorporación de nuevas tecnologías’, celebrada esta mañana en la sede madrileña de IMF Business School.
Y hablando de tecnologías, Pascual aseguró que son ellas las responsables de las innovaciones con mayor impacto en los últimos 25 años, con ejemplos como los hospitales de día y la cirugía ambulatoria. “La gran innovación ahora va a venir de la mano de la salud digital”, explicó. Innovaciones disruptivas que tienen que ver con unas tecnologías de la información que cambian una relación entre paciente y facultativo que hasta hace nada era asimétrica. Innovaciones que afectan al propio ejercicio de los profesionales del sector sanitario. “Estamos a un paso de que un ordenador le pregunte a un médico por qué pone determinado tratamiento”, aseguró. ¿Ciencia ficción? No, más bien la suma de inteligencia artificial, robótica y nanotecnología. “Al ritmo que vamos a lo mejor en 25 años no hay hospitales”, concluyó.
Baltasar Lobato, socio de EY (Health & Life Sciences) y director del Máster en Salud Digital de IMF Business School, aseguró que el sistema sanitario español a medio plazo no es sostenible, con una población envejecida que se cronifica y un sistema que piensa más en los enfermos agudos que en los crónicos”.
El experto continuó asegurando que esto no es algo que vaya a venir, “ya ha venido”. A su juicio, han cambiado varias cosas, como que la innovación y el cambio viene de fuera, con gente permanentemente conectada.
El empoderamientoCon pacientes activos que buscan trato, más allá de que se hagan las cosas bien. Y busca inmediatez. Por eso lo que nos ha ayudado en el pasado no nos va a ayudar en el futuro”, explicó Ángel Blanco, director de Organización, Procesos y TIC en Quirónsalud.
Por su parte, Julio Lorca, director de Desarrollo en DKV Seguros Médicos, señaló que la revolución en la que estamos inmersos es una cuestión de personas más que de pacientes; una revolución en la que los médicos trabajarán en grupos y una reordenación de todo lo que conocemos.
“Siempre decimos que el sistema sanitario español es de los más punteros, pero la foto no es tan brillante”, matizó Óscar Gil, senior manager de Healthcare & LifeSciences de EY, para el que la sanidad española aún tiene que vivir la revolución de las TIC que sí han tenido otros sectores y que tiene tres ejes: la capacidad de intercambiar información, todo lo que tiene que ver con enfermos crónicos y la capacidad de transformar el big data en conocimiento. “El big data y la tecnología han democratizado la investigación, ya no se hace sólo en los laboratorios.
Por ejemplo, antes había marcadores biológicos de enfermedad y ahora hay marcadores digitales”, añadió Lobato.
En opinión de Lorca “es inviable una población envejecida, con grandes inversiones en tecnología que no hace políticas de prevención. Hoy ponerse enfermo parece una ‘commoditie’”.