Las políticas antitabaco irán integrándose en más espacios dentro de la Unión Europea. Así lo pretende la Comisión, que ha establecido unas recomendaciones más estrictas para los entornos libres de humo, encaminadas a proteger mejor a las personas “de los efectos del humo ajeno y los aerosoles”, especifican desde la institución. En particular, la Recomendación abarca productos emergentes como los productos del tabaco calentado (HTP) y los cigarrillos electrónicos (cigarrillos electrónicos).
Estos cambios se sustentan en la revisión de la Recomendación del Consejo sobre entornos libres de humo, que del 22 de junio al 20 de julio de 2022 estuvo abierta a comentarios para su modificación. Después, en marzo del 2023, se iniciaron consultas con los Estados miembros y otros sectores interesados, cuyos resultados son los que han contribuido a la revisión.
“Muchos cánceres y otras enfermedades pueden prevenirse completamente mediante cambios sencillos en nuestros estilos de vida y entornos. La Recomendación de hoy constituye otro paso clave para alcanzar los objetivos del Plan Europeo de Lucha contra el Cáncer y garantizar que la salud de los ciudadanos esté en el centro de la política de la UE”, ha expresado Margaritis Schinas, vicepresidente responsable de Promoción de nuestro Modo de Vida Europeo, al respecto.
Piscinas y parques
La nueva iniciativa de la UE se centra en que las zonas recreativas al aire libre, como pueden ser las piscinas, los parques de atracciones, los parques infantiles, los edificios públicos, las paradas de transporte público y las zonas al aire libre que estén conectadas a instalaciones sanitarias y educativas. El objetivo principal es proteger mejor a la ciudadanía europea, pero concretamente a los niños y los jóvenes que frecuentan estas áreas.
La Recomendación también sugiere que los Estados miembros extiendan las políticas ambientales libres de humo a los productos emergentes, como el tabaco calentado y los cigarrillos electrónicos, que están ganando popularidad entre usuarios muy jóvenes. Esta medida sigue a las advertencias de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre los efectos nocivos de la exposición a las emisiones de segunda mano de estos productos, que pueden provocar problemas respiratorios y cardiovasculares significativos.
“En una Unión Europea de la Salud, tenemos el deber de proteger a nuestros ciudadanos, en particular a los niños y los jóvenes, contra la exposición al humo y a las emisiones nocivos”, ha declarado Stella Kyriakides, comisaria responsable de Salud y Seguridad Alimentaria.
Cambios en España
En el caso español hay dos medidas planteadas por el momento para incluir estas modificaciones en sus protocolos. En primer lugar, se plantea modificar el Real Decreto 579/2017, que es el que regula aspectos clave sobre la fabricación, presentación y comercialización de productos del tabaco y productos relacionados en España. Este decreto establece normas para la venta y etiquetado de estos productos, incluyendo advertencias sanitarias obligatorias en los envases, el control de ingredientes, y las restricciones publicitarias. También regula productos emergentes como los cigarrillos electrónicos y el tabaco calentado, y tiene como objetivo proteger la salud pública, especialmente la de los menores, al limitar la accesibilidad y el atractivo de estos productos.
En segundo lugar, desde el Ministerio de Sanidad se comprometen a la reforma de la ley 28/2005 después de que se cierre la consulta pública, avanzando en la redacción del borrador para que se apruebe el anteproyecto de ley. El objetivo de esta norma es proteger la salud pública mediante la regulación del consumo y la comercialización de productos relacionados con el tabaco. Uno de los puntos clave es la prohibición de fumar en lugares públicos como se conoce hasta ahora.
“La Comisión Europea marca el camino señalando que las políticas antitabaco tienen que incluir espacios al aire libre. España ya se ha puesto manos a la obra aprobando el Plan de Prevención del Tabaquismo. Ahora trabajamos en una reforma legislativa para más zonas libres de humo”, ha publicado la ministra de Sanidad, Mónica García, en su cuenta de X.
El precedente
La motivación principal detrás de este cambio se encuentra en el Plan Europeo de Lucha contra el Cáncer, que marcó como objetivo la creación de una “generación sin tabaco”, en la que menos del 5 por ciento de la población lo consuma, de aquí a 2040. Desde la Comisión catalogan esta iniciativa como “otro paso adelante en los esfuerzos por mejorar la salud preventiva”.
Actualmente en Europa, más de una cuarta parte de los fallecimientos se deben al tabaquismo. “Cada año en la UE, 700.000 personas pierden la vida debido al consumo de tabaco, de las cuales decenas de miles se deben al humo ajeno”, ha declarado Kyriakides.