Entre 2012 y 2015 España ha conseguido mantenerse un punto por debajo de la media europea en gasto en salud, como reflejan las estadísticas de Eurostat. Sin embargo, las previsiones económicas auguran un incremento de la brecha con Europa en los próximos años.
El Programa de Estabilidad para el periodo 2017-2020 que el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad ha remitido a la Comisión Europea refleja una reducción progresiva del peso de sanidad en el Producto Interior Bruto (PIB). Si en 2015, según las cifras de Eurostat, se encontraba en un 6,2 por ciento, la previsión de 2017 muestra un gasto sanitario del 5,95 por ciento.
La reducción continuará en los próximos ejercicios. En 2018 se situará en el 5,79 por ciento del PIB; en 2019, en el 5,67, y en 2020, en el 5,57 por ciento, siempre según las previsiones que el Ministerio de Economía ha enviado a Bruselas.
Si finalmente se cumple el objetivo de 2017 del Gobierno español, el gasto sanitario se situará por debajo del seis por ciento por primera vez desde 2007, cuando representaba el 5,7 por ciento de la economía española, según las estadísticas de Eurostat.
Evolución en la última décadaDe momento en los 10 años que recoge Eurostat, el peso de la sanidad en la economía española se ha incrementado en 0,6 puntos. El crecimiento en Europa ha resultado similar. En el mismo periodo, el gasto en salud en la Unión Europea ha pasado del 6,6 al 7,2 por ciento.
La diferencia radica en el impacto de la crisis económica que se ha notado con menor intensidad en la Unión Europea. La media europea se situó en 2009 en su nivel más alto. Alcanzó un 7,4 por ciento del PIB y hoy se encuentra en el 7,2 por ciento. En el caso español ese mismo año se posicionó en su punto álgido. Ascendió al 6,8 por ciento del PIB. En esos seis años se ha dejado más de medio punto y la perspectiva es que el peso de la sanidad en el PIB continúe reduciéndose hasta 2020.