Las enfermeras que tienen tiempo y oportunidades para desarrollar actividades de investigación perciben no sólo más conocimientos y un incremento de su capacidad investigadora, sino que generan mejoras en la profesión y aumentan el impacto en la práctica asistencial. Es el resultado de un estudio que ha llevado a cabo el Departamento de Salud catalán sobre el impacto en el sistema de salud de las ayudas en investigación destinadas al colectivo de enfermería en Cataluña.
La Agencia de Calidad y Evaluación Sanitarias de Cataluña (AQuAS) ha evaluado la repercusión de las 127 ayudas otorgadas entre 2017 y 2021, que permitieron liberar tiempo de la carga asistencial a enfermeros y enfermeras para que pudieran desarrollar actividades de investigación durante el período 2017-2021. El resultado del análisis arroja datos concluyentes sobre su beneficio en el sistema de salud: al menos 30 casos han tenido impactos significativos en la capacitación investigadora, el avance del conocimiento, un mayor reconocimiento profesional y mejoras en la toma de decisiones.
El resumen del estudio se presentó el lunes en el marco de la segunda Jornada de Enfermeras y Enfermeros de Políticas Públicas de Salud, con el objetivo de conmemorar el Día Internacional de las Enfermeras y visibilizar y dar valor a este colectivo, que cuenta con cerca de 150 enfermeras y enfermeras trabajando en los distintos ámbitos y organismos dependientes de Salud y en entidades proveedoras diversas.
La financiación pública del Plan Estratégico de Investigación e Innovación en Salud (PERIS) ha tenido un papel clave impulsando la investigación enfermera. Los 4 millones de euros invertidos, mediante las convocatorias de ayudas de intensificación de enfermería en el marco del PERIS, han permitido liberar a las enfermeras de su carga asistencial para dedicarse a la investigación. Esta liberación se ha hecho posible mediante la contratación de personas sustitutas que asumían las tareas asistenciales por un período de tiempo que podía oscilar entre nueve y 18 meses.
El estudio concluye que, una vez finalizadas las ayudas, las personas beneficiarias han regresado a sus centros “con la capacidad de aplicar de forma efectiva los conocimientos y habilidades adquiridas”. Para llegar a esta conclusión, AQuAS ha empleado una metodología mixta que ha utilizado datos de la investigación financiada, entrevistas en profundidad a figuras clave del ecosistema de investigación y el análisis de un cuestionario a personas beneficiarias de las ayudas.
64 artículos científicos
Los 30 casos de investigación analizados que, según concluye el estudio, contribuyeron a avanzar el conocimiento en Enfermería han generado un total de 64 artículos científicos. Además, en el 94 por ciento de los casos analizados, los resultados de la investigación se han compartido con la comunidad científica a través de comunicaciones científicas en conferencias y congresos.
El 49 por ciento de las personas beneficiarias encuestadas son ahora doctoras
El estudio revela que también se ha visto incrementada la capacitación en investigación de los beneficiarios a través de la adquisición de nuevas competencias de investigación, el liderazgo de nuevos proyectos de investigación, la incorporación a grupos de investigación o la captación de financiación adicional. Así, el 49 por ciento de las personas beneficiarias encuestadas son ahora doctoras, mientras que un 50 por ciento afirma haber establecido nuevas colaboraciones tanto en el sistema de investigación como en el de salud.
Asimismo, se han generado productos y recursos que han contribuido a fundamentar los cuidados basados en la evidencia, como materiales dirigidos a la educación sanitaria de profesionales, personas cuidadoras y pacientes; cuestionarios para el diagnóstico, modelos organizativos, metodologías asistenciales y protocolos de intervención. “Las intensificaciones de investigación han contribuido también a reforzar el reconocimiento de la profesión enfermera, haciéndola profesión más atractiva y dotándola de nuevas competencias para mejorar la cartera de servicios”, han explicado.
Se trata del primer estudio de una serie que AQuAS está desarrollando con la colaboración de la entidad INGENIO-CSIC. Según han destacado desde el Departamento de Salud, los resultados de este estudio representan un análisis del retorno de la inversión pública en investigación enfermera y “ponen de manifiesto el valor que las ayudas del PERIS”. Han subrayado que es una práctica pionera y que el Departamento de Salud “se posiciona, probablemente, como la primera institución del sector público en realizar un estudio de este tipo”.
En estos momentos, está abierta la convocatoria de ayudas de 2024 con 1,8 millones de euros para la financiación de contratos de intensificación de enfermeras para fomentar su investigación.