La consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute, ha comparecido minutos antes de la reunión del CISNS desde su despacho en la Consejería, apenas unos minutos antes del inicio del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS). Ante los medios, Matute ha abordado una de las cuestiones más relevantes de la jornada: la creación y distribución de plazas para la nueva especialidad médica de Urgencias y Emergencias.
Matute ha recordado que la Comunidad de Madrid ya había enviado una carta al Ministerio de Sanidad solicitando información y planteando su propuesta para la incorporación de plazas MIR en esta especialidad. En concreto, la región solicitó 61 plazas formativas, tal como se detalla en el documento oficial remitido por la consejería hace semanas. Su intención era dar respuesta al déficit estructural de profesionales en áreas críticas del sistema sanitario.
Sin embargo, la respuesta por parte del Ministerio ha sido decepcionante para el Ejecutivo madrileño. «Hemos recibido una carta de la ministra frente a nuestro ofrecimiento de 61 plazas nuevas para la especialidad nueva de Medicina de Urgencias y Emergencias», ha anunciado Matute. Según ha detallado, el Gobierno central ha aprobado “sólo 11” de las plazas solicitadas.
La consejera ha denunciado además que esta aceptación parcial «probablemente» se hará «en detrimento de otras plazas creadas para otras especialidades», lo que ha encendido las alarmas en la Comunidad de Madrid. En palabras de Matute: «Desde luego, en la Comunidad de Madrid no vamos a estar dispuestos a que se haya detrimento y disminución de ninguna plaza especialista, ya que tenemos un gran déficit de profesionales sanitarios».
La titular de Sanidad madrileña ha insistido en que el Gobierno regional mantiene su disposición a ofrecer las 61 plazas inicialmente previstas. «Seguimos poniendo a disposición no 11 plazas, 61, para que tengamos más profesionales formados», ha remarcado. En este sentido, ha acusado al Ministerio de Sanidad de actuar con una visión limitada y con intereses políticos.
«Tal vez lo que le pasa a la ministra es que tiene una visión cortoplacista, y sabe que estos profesionales van a estar formados cuando ella ya no esté en el Ministerio», ha manifestado Matute. Según ha concluido, las decisiones de la ministra responden más a una estrategia personal que a una planificación de futuro: «Solo se ocupa de cosas para sacar rédito para su propia carrera y para su beneficio, y no para el de la sanidad en mayúsculas y el tesoro que es nuestro Sistema Nacional de Salud».
Por su parte, la ministra de Sanidad no ha entrado a valorar específicamente la convocatoria de plazas para la nueva especialidad de Medicina de Urgencias y Emergencias, pero si ha matizado que «desde hace tres años el Gobierno de España se está haciendo cargo de la ampliación de las plazas de Medicina en las universidades públicas». En este sentido, ha pedido a las Comunidades Autónomas que «también se hagan cargo de esa necesidad», señalando que «tiene que haber una concurrencia» en la financiación por parte de las administraciones autonómicas.